Puede estar resuelto el misterio de Amelia Earhart, pero depende de a quién se le pregunta

por Admin el 24 Febrero, 2018

en Sueltos

Hay un 99% de certeza que el misterio de Amelia Earhart finalmente ha sido resuelto, pero depende de a quién se le pregunta, pues otra mirada a los huesos descubiertos en 1940 lleva a los investigadores a declarar: "Hasta que no se presente evidencia definitiva de que esos huesos no son de Amelia Earhart , el argumento más convincente es que sí son los de ella".

Por Julian Ryall – Un forense que re-examinó los huesos descubiertos en el remoto atolón de Nikumaroro del Pacífico, en 1940, ha ofrecido la mejor pista, en la resolución de uno de los grandes misterios de la aviación: ¿Dónde murió Amelia Earhart?

Los investigadores han determinado que los huesos pertenecían a una mujer caucásica de entre 1.68m y 1.72m de alto.

Un nuevo estudio publicado en la revista científica de Antropología Forense compara las descripciones y la medición de los huesos que se encontraron en el deshabitado atolón – entonces conocido como Gardner Island y bajo el control colonial británico – y concluye que "Hasta que no se presente evidencia definitiva de que los restos no son los de Amelia Earhart, el argumento más convincente es que sí son de ella".

La investigación fue llevada a cabo por Richard L Jantz, profesor emérito y director emérito del Centro de Antropología Forense de la Universidad de Tennessee, que fue fundada en 1981 para el estudio de los factores que afectan la descomposición de los huesos en los cadáveres y que se hizo conocida como "la granja de cuerpos".

Los doctores Jantz, en colaboración con Stephen Ousley, crearon en 2005 el programa de computadora "Forsdic" que puede estimar el género, ascendencia y la estatura a partir de las mediciones de los huesos de un esqueleto. La última versión del programa es utilizado prácticamente para emitir todos los certificados de antropología forense en los Estados Unidos y en muchos otros países.

El Dr. Jantz aplicó su programa a uno de los más debatidos misterios de la aviación: ¿Qué le pasó a Amelia Earhart y Fred Noonan, después de que despegaron en 1937 de Lae en Papua Nueva Guinea en un avión Lockheed Modelo 10EW Special Electra en su ruta hasta la Isla Howland y desaparecieron?

Las señales de radio indicaron que ella estaba muy cerca de su destino, desde el cual ella había programado volaría hasta Hawaii antes de completar, con récord de vuelo alrededor del mundo, en California. Sin embargo, la cubierta de nubes en la zona frustró sus esfuerzos para localizar a la isla Howland y durante muchos años, la teoría aceptada fue que el avión simplemente se quedó sin combustible y se estrelló en el océano.

Después del final de la Segunda Guerra Mundial, hubo numerosos informes sobre el destino del vuelo, con varios de ellos alegando que Earhart y Noonan habían sido capturados y ejecutados por espionaje por los japoneses.

Sin embargo, en la sede del International Group for Historic Aircraft Recovery” (TIGHAR),  grupo dedicado a la recuperación de restos de aviones históricos con base en Delaware, decidieron en 1988 re-examinar muchos de los supuestos del caso y desde entonces ha acumulado una amplia y convincente evidencia de que Earhart y Noonan fueron capaces de llegar a la deshabitada Isla Gardner y aterrizar antes de sucumbir al hambre, la sed o heridas algún tiempo después.

Entre sus evidencias, se encuentra el recubrimiento de aluminio de una aeronave, el Plexiglás de la cabina, una cremallera hecha en Pensilvania, hallados a mediados de la década de 1930, una cuchilla de bolsillo rota de la misma marca que figura en un inventario del avión de Earhart y los restos de una mujer de la década de 1930.

La teoría es apoyada por los registros coloniales británicos en Fiji – también descubiertos por TIGHAR – que reportan el descubrimiento en la década de 1940 del esqueleto parcial de un náufrago, quien murió poco antes de que los colonos fueran llevados a la isla. Gerald Gallagher, el funcionario colonial que inicialmente reportó el descubrimiento, junto con unos zapatos de mujer, un sextante y una botella de D.O.M. Benedictino, incluso sugirió en ese momento, que podrían ser los restos de Earhart.

Los huesos fueron encontrados a la sombra de un árbol en una parte de la isla que se ajusta a la descripción de "campamento", reportados por oficiales de la colonia y los que TIGHAR ha excavado en una serie de viajes de investigación a la isla. El sitio está salpicado de restos de pequeñas fogatas en los que se cocinaron aves, peces, tortugas e incluso ratas.

Los huesos fueron transportados al Cuartel General Británico en Fiji y examinados en 1941 por el Dr. David Hoodless, un médico y profesor de anatomía que midió los huesos que habían sido recuperados – incluyendo un cráneo, húmero, radio, tibia, peroné y ambos fémures y concluyó que pertenecían a un ser humano fornido, de mediana edad, de sexo masculino.

Con la pérdida de los huesos posteriormente en la niebla de la guerra en el Pacífico, las estadísticas del Dr. Hoodless’  fueron reexaminadas en 1998 con el uso de herramientas forenses del siglo 20 por el Dr. Jantz y la antropóloga forense Karen Burns, quien determinó que el Dr. Hoodless utilizó una fórmula para la determinación del género y la etnia que data de 1899 y, en consecuencia, llegó a una conclusión inexacta. Sus conclusiones fueron que los restos eran consistentes con el de una mujer blanca de la altura de Earhart y de su mismo origen étnico.

Posteriormente, dos antropólogos cuestionaron la determinación, declarando en un artículo publicado en la Revista de la Ciencia Arqueológica en 2015 que los resultados originales de 1941 fueron probablemente los más correctos, ya que el Dr. Hoodless tuvo la oportunidad de examinar los restos de primera mano.

El Dr. Jantz comenzó un nuevo análisis cuantitativo de la medición de los huesos en el 2017, utilizando un software más reciente y nueva información acerca de los datos físicos de Earhart obtenidos a partir de documentos oficiales y examinado fotografías forensemente.

En su conclusión, el Dr. Jantz determinó, "Los huesos son consistentes con los de Earhart en todos los aspectos que sabemos o podemos inferir razonablemente."

"Su altura es enteramente consistente con el tamaño de los huesos. Las mediciones del cráneo sugieren pertenecer a una mujer. Pero lo más convincente es la similitud de la longitud de los huesos con la longitud de los huesos reconstruidos de Earhart.

"Es más probable que no, que los huesos de Nikumaroro hayan sido (o son, si es que todavía existen) los huesos de Amelia Earhart."

Él también dice que si esos no son los restos de Earhart, cuando menos son de "alguien muy similar a ella".

Y Ric Gillespie, director ejecutivo de TIGHAR, dice que no hay absolutamente informes de mujeres altas de raza blanca desaparecidas en el Pacífico Central en la década de 1930.

"Este hallazgo es muy importante porque se llegaron a las conclusiones con datos de manera cuantitativa y no cualitativa", le dijo a "This week in Asia".

"Si me dicen que estoy un 99% seguro que Amelia Earhart murió en Nikumaroro, es una opinión cualitativa", señala. "Si alguien dice estar 99 por ciento seguro de que fueron capturados por los Japoneses, es una opinión cualitativa. Es por eso que el misterio de Earhart ha perdurado – la opiniones difieren.

"La conclusión del Dr. Jantz es cuantitativa. No es una opinión, es una expresión de certeza estadística que puede ser reproducible por cualquier científico con suficientes credenciales. Los números son lo que son.

"Y ahora, existe un 99 por ciento de posibilidades estadísticas que quien naufragó en Nikumaroro fue Amelia Earhart."

This Week in Asia: ’99 Per Cent’ Chance Amelia Earhart Mystery Finally Solved – Or Not, Depends On Whom You Ask

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