Fintan O’Toole: la Segunda Guerra Mundial terminará finalmente en 2019

por Admin el 5 Enero, 2019

en Sueltos

En algún momento en el año 2019, las tropas británicas se retirarán de Alemania. Esto no tiene nada que ver con el Brexit. El Ejército Británico anunció en 2015 que en el transcurso de 2019, sus unidades restantes del ejército regresarán a casa desde sus bases en Paderborn, Sennelager, Bielefeld y Gütersloh en Alemania.

El llamado Cuartel General de las Fuerzas Británicas en Alemania cerrará la puerta, dejando sólo un pequeño número de especialistas para trabajar con sus contrapartes alemanes.

El momento será conmovedor: la Segunda Guerra Mundial habrá terminado y así mismo, en un sentido, los será también la Guerra Fría. Estas bases fueron establecidas en 1945 por el Ejército Británico invasor del Rin y se convirtieron en semi-permanentes durante el largo enfrentamiento con la Unión Soviética.

En sí misma, esta retirada puede tener un significado mínimo, ciertamente si se compara con la perspectiva de una retirada británica mucho mayor de Europa. Pero nos recuerda la muy larga vida póstuma de las catastróficas guerras de la primera mitad del siglo XX.

En 1919, Europa, los Estados Unidos y el Imperio Británico imaginaron que estaban entrando en un mundo de posguerra. En el 2019, todos podríamos decir lo mismo, pero no con gran alegría. No es sólo que sabemos desde hace un siglo que la "posguerra" puede convertirse en "Inter-guerra". Es que realmente necesitamos el recuerdo de esas guerras para seguir con vida. Siguen siendo las mejores advertencias que tenemos sobre nuestra capacidad colectiva para fabricar catástrofes.

Palabras poderosas

Políticamente hablando, las dos palabras más poderosas en el idioma Inglés en los últimos años han sido "back" (de vuelta) y "again" (de nuevo): Recuperar el Control; hacer Grande a Estados Unidos de Nuevo. Sin embargo, los proyectos asociados con estas palabras – Brexit y la presidencia de Donald Trump -han estado marcados por una profunda ignorancia sobre la historia. Evocan el pasado como un idilio al que la gente puede regresar.

Había, supuestamente, una Gran Bretaña que una vez estuvo sola y controló su propio destino. No es así, por supuesto -en ningún momento desde que se formó Gran Bretaña en 1707 nunca ha sido parte de una entidad política y económica mucho más grande, el Imperio primero, luego Europa. Hubo, supuestamente, un pasado en el que Estados Unidos fue "grande" – un simple concepto que suprime la historia de la esclavitud y la opresión racial y de las desastrosas aventuras neo-imperiales como la Guerra de Vietnam.

Sin embargo," de vuelta" y "de nuevo" no son en sí mismas las palabras equivocadas. Incluso mientras esperamos el 2019, debemos estudiar un panorama político en el que es ampliamente cierto que si no retrocedemos a los candentes recuerdos de la historia moderna, puede que tengamos que soportarlo todo de nuevo.

La paradoja de nuestro tiempo es que debido a que olvidamos el pasado, estamos de alguna manera deslizándonos de vuelta a él. Nos olvidamos de que hemos tenido épocas doradas antes, en las que los súper-ricos eran capaces de pensar en sí mismos como una especie separada de la humanidad. Olvidamos que hemos creado catástrofes medio ambientales antes y que han llevado a las civilizaciones al colapso.

Olvidamos que hemos visto a los demagogos llegar al poder con la promesa de protegernos a Nosotros de Ellos y que nos han llevado tanto a Nosotros como a Ellos al desastre. Nos olvidamos de que, en la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, hemos permitido que nuestra tecnología supere en mucho nuestra capacidad moral para controlarla. Y así estamos en medio de todas estas cosas de nuevo.

Mirando hacia el futuro

En 2019, como en todos los años recientes, habrá mucho en juego. El proyecto Brexit tendrá que tomar algún tipo de forma muy temprano este año. La extraordinaria indulgencia en el desperdicio de tiempo se ha quedado sin camino, y los escenarios relativamente benignos (un segundo referéndum) y los totalmente malignos ("No Deal" – no hay trato) permanecen como posibilidades reales.

En los Estados Unidos, la investigación de Mueller tendrá que informar sus conclusiones sobre la profundidad o no de la confabulación entre la campaña de Trump y la Rusia de Vladimir Putin. Si Trump, en respuesta, intensifica su guerra comercial con China, podría haber graves implicaciones globales.

En la UE, las elecciones al Parlamento Europeo de Mayo serán posiblemente las más importantes de la historia de la UE. Si la extrema derecha continúa con sus recientes avances con una agenda nacionalista anti-UE y anti-inmigrante, las repercusiones para todo el proyecto europeo podrían ser enormes.

Si el programa de implementación sobre acciones sobre el cambio climático acordado en diciembre en Katowice – que se considera en general insuficiente -no se adopta rápidamente, las posibilidades de una catástrofe ambiental seguirán aumentando.

Mucho dependerá del "volver" y del "otra vez". ¿Cuál es la alternativa al uso reaccionario y destructivo de estas palabras? Muchos en Europa y Estados Unidos ven la alternativa como una vuelta atrás a como eran las cosas antes del Brexit, antes de Trump, antes del ascenso de la extrema derecha.

Finjamos que nada de eso pasó. Veamos estos fenómenos como aberraciones esencialmente estrambóticas, fallas temporales en el patrón de una norma global neo liberal. En el caso del Brexit y Trump, ese enfoque es superficialmente tentador porque las posibilidades son que en 2019 ambos proyectos se verán minados por los defectos que estuvieron presentes en sus momentos de triunfo en 2016 -las falsas promesas del Brexit; el muy real putinismo de Trump.

En un tramo, el mismo caso podría hacerse incluso en la UE – la corrupción y la incompetencia de la extrema derecha se hacen aún más visibles a medida que gana más poder, por lo que tal vez se destruirá a sí misma.

Statu quo

Pero esperar que los proyectos reaccionarios se vuelen a sí mismos y que las personas que los apoyaron entren en razón y vuelvan a creer en el viejo status-quo es ilusorio. El viejo status-quo, que existía aproximadamente entre el final de la Guerra Fría y el gran colapso bancario de 2008, era insostenible. Creó desigualdades económicas incompatibles con la democracia; alimentó una forma salvaje de capitalismo de casino que era inherentemente inestable; y no podía hacer frente al gran reto del cambio climático.

Así que "de vuelta" y "de nuevo" tiene que significar en su lugar un retorno a los recuerdos del desastre y a los valores igualitarios y al gobierno serio que vinieron de ellos.

Hay una buena posibilidad de que el 2019 sea el año en que veamos, al menos en los Estados Unidos y Gran Bretaña, momentos decisivos de desencanto con las esperanzas reaccionarias del 2016. Pero entonces será más importante que este desencanto no le sea permitido a cuajar en algo aún más tóxico.

Hay que enfrentar a la desilusión, no con más ilusiones de que hay una realidad sostenible a la que simplemente podemos volver, sino con la esperanza sobria de un futuro mejor que es la única garantía de que no repetiremos el pasado.

Irish Times: Fintan O’Toole: The second World War will finally end in 2019

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