El discurso de Putin sobre la Segunda Guerra Mundial podría evitar una tercera guerra mundial

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Por Helga Zepp-LaRouche* – El artículo detallado y muy directo del presidente de Rusia, Vladimir Putin, sobre los antecedentes de la Segunda Guerra Mundial, que se corrobora con importantes documentos históricos (“Rusia: 75 aniversario de La Gran Victoria: responsabilidad compartida con la historia y nuestro futuro”, The Manila Times, 25 a 29 de junio de 2020), y su discurso durante el desfile militar del 24 de junio en la Plaza Roja  conmemorando el 75º Aniversario de la victoria soviética contra Alemania, debería ser lectura obligada para cada político y persona políticamente educada en todo el mundo. Al mismo tiempo, uno definitivamente debe ver el desfile militar completo, pero hay que tener en cuenta que la abrumadora mayoría de la población rusa ya había leído el artículo de Putin cuando seguían el desfile en la televisión.

Lo que aparece es un enfoque para comprender por qué el 9 de mayo es la fiesta más importante en Rusia, y que en Rusia todavía existe la misma determinación casi sobrehumana que permitió a la población soviética sobrevivir al ataque de la Wehrmacht y lograr la victoria sobre Alemania a pesar de la pérdida de 27 millones de personas. Pero Putin también extiende una rama de olivo a Occidente haciendo un llamamiento a todos los países a publicar los documentos históricos aún secretos de antes y durante la Segunda Guerra Mundial, y a usarlos junto con los testimonios de testigos contemporáneos para lanzar un debate de búsqueda de la verdad entre los historiadores. Reflexionar sobre por qué ocurrió la Segunda Guerra Mundial debería hacer que las fuerzas políticas en el mundo de hoy extraigan las lecciones necesarias y hagan despertar al mundo del letargo sobre el creciente peligro de una nueva guerra y así evitar repetir los mismos errores.

Dado el gigantesco poder destructivo de las dos guerras mundiales del siglo XX y la casi certeza de que la humanidad no sobreviviría a una tercera guerra mundial, esta vez termonuclear, es útil darse cuenta del punto por el cual estas guerras mundiales ya no podían evitarse. Putin responde a esta pregunta muy claramente con respecto a la Segunda Guerra Mundial diciendo que fue la “traición de Munich”, como lo llaman los rusos con todas sus letras, llamado el “Pacto de Munich” en Occidente, lo que desencadenó la guerra.

Tergiversaciones históricas

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El artículo de Putin también responde a varias tergiversaciones históricas, como la declaración del Parlamento Europeo del 19 de septiembre de 2019, que echó la misma culpa a los alemanes y la Unión Soviética por la Segunda Guerra Mundial, o numerosos relatos que mencionan a todos los participantes en la coalición anti-Hitler con la excepción de la Unión Soviética, o la afirmación de que fueron principalmente los Estados Unidos y Gran Bretaña los que derrotaron a la máquina de guerra alemana. Ya no hay conciencia pública en Occidente del hecho de que la Unión Soviética, en reacción al ataque blitzkrieg llevado a cabo con un poder destructivo nunca antes visto por los alemanes el 22 de junio de 1941, llevó a cabo una evacuación sin precedentes de personas e instalaciones de producción hacia el este. Después, dentro del lapso de un año y medio, la Unión Soviética había superado la producción militar de Alemania y sus aliados.

Video del Manila Times. (en inglés).

Como se cita en el informe de 1945 de la Comisión Internacional de Reparaciones encabezada por el diplomático ruso Ivan Maisky, el número de soldados desplegados por Alemania en el frente soviético fue al menos 10 veces mayor que en todos los demás frentes aliados: cuatro quintos de los tanques alemanes fueron desplegados allí además de alrededor de dos tercios de los aviones alemanes; en total, la Unión Soviética afrontó el 75 por ciento de todas las operaciones militares de la guerra. Se cita la presentación de Roosevelt llamada “Fireside Chat” al pueblo estadounidense el 28 de abril de 1942: “Estas fuerzas rusas han destruido y están destruyendo más poder armado de nuestros enemigos, tropas, aviones, tanques y armas, que todas las demás naciones unidas.”

Además, Churchill escribió en una carta a Stalin en septiembre. 27, 1944, que “es el ejército ruso quien arrancó las agallas de la máquina militar alemana. Putin expresa gratitud por los esfuerzos de todos los países y pueblos que lucharon en diferentes frentes y el eventual apoyo de los Aliados para el Ejército Rojo a través del suministro de municiones, alimentos y equipos, que representaron el siete por ciento de la producción militar total de la Unión Soviética. De ello se deduce que una de las correcciones más importantes que se deben hacer en los relatos de la Segunda Guerra Mundial es enfatizar, contrariamente a lo que se hace hoy, el destacado papel de la Unión Soviética en la victoria sobre el fascismo.

Apoyo a Hitler

Putin hace una clara distinción entre la población alemana y los nacionalsocialistas, quienes hábilmente explotaron la intención de los aliados occidentales de robarle a Alemania bajo las condiciones del Tratado de Versalles y llevaron a Alemania a una nueva guerra. Señala que los estados occidentales, especialmente las fuerzas políticas en el Reino Unido y los Estados Unidos, lo hicieron posible directa o indirectamente. Ciertos círculos financieros e industriales invirtieron muy activamente en las fábricas alemanas que estaban produciendo productos militares, y había muchos partidarios de los movimientos nacionalistas de extrema derecha entre la aristocracia de las naciones occidentales y los establecimientos políticos.

Se podría agregar a eso que Hitler fue “socialmente aceptado” de manera extrema en esos mismos círculos: The New York Times apoyó plenamente a Hitler hasta 1938, y la revista Time lo declaró “Hombre del Año” ese mismo año. Lo que Putin afirma sólo sumariamente aquí, ha sido documentado con gran detalle por Lyndon LaRouche y los autores asociados con él, desde el apoyo a Hitler proveniente de Averell Harriman y Prescott Bush hasta el de Montagu Norman, cabeza del Banco de Inglaterra, así como el abierto apoyo del movimiento de eugenesia estadounidense a las enseñanzas raciales de los nacionalsocialistas. Fritz Thyssen banquero socio de Prescott S. Bush, , en su libro de 1941 “I Paid Hitler” (Yo le Pagué a Hitler), admitió abiertamente que era el partidario más generoso de Hitler. Putin también menciona el establecimiento deliberado de fronteras arbitrarias trazadas por el Tratado de Versalles (se podría agregar a Sykes-Picot y Trianon), que estaban destinadas a ser las bombas de tiempo para la manipulación geopolítica.

Putin golpea un punto particularmente sensible cuando aborda el hecho de que a los políticos de Occidente no les gusta que se les recuerde el Pacto de Munich, en el que bajo la apariencia de una política de apaciguamiento, se repartieron el botín. Checoslovaquia fue traicionada por sus aliados Francia y Gran Bretaña, y la guerra entre Alemania y la Unión Soviética estaba en principio ya preprogramada. Fue absolutamente claro para los geopolíticos británicos y franceses que “Alemania y la Unión Soviética inevitablemente chocarían y se desangrarían entre sí”, escribe Putin.

También se cita documentos que muestran cómo los lados británico y polaco intentaron evitar la formación de una coalición anti-Hitler, y que la firma del Pacto de No Agresión, que de hecho convirtió a la Unión Soviética en el último país en firmar tal tratado con Alemania, tuvo lugar en el contexto de la amenaza real de guerra contra la Unión Soviética en otros dos frentes, porque Japón ya estaba en fiero combate en el frente de los ríos Khalhin-Gol.

Que Francia y Gran Bretaña se aferraron firmemente a su plan de que Alemania y la Unión Soviética se destruyeran mutuamente, se hizo aún más claro cuando, después de la invasión alemana, ninguno de los dos países acudió en ayuda de Polonia, moviéndose militarmente a pocos kilómetros en territorio alemán, para dar la apariencia de actividad bélica, una farsa llamada la “Phony War” (Falsa Guerra), Sitzkrieg en Alemania y drôle de guerre in Francia.) Putin cita al general Jodl durante los juicios de Nuremberg diciendo que Alemania no perdió la guerra en 1939, sólo porque las 110 divisiones francesas y británicas, que se enfrentaron a 23 divisiones alemanas en Occidente, permanecieron completamente inactivas durante la guerra con Polonia.

Reevaluación

No complacerá a aquellos en Occidente que han estado escribiendo una historia revisionista de la Segunda Guerra Mundial, y su preludio, desde hace algún tiempo, pero Putin ha esbozado en este artículo el proceso esencial de estas maniobras que crearon la mayor catástrofe de la historia hasta la fecha. Ahora pide a todos los estados, cada uno de los cuales tiene la culpa en diversos grados debido a sus intereses geopolíticos, que cooperen en esta reevaluación histórica. Cada uno creía que podían ser más astuto que los demás, como escribe Putin. Pero al final, fue la miopía de negarse a crear un sistema de seguridad colectiva que selló el camino a la Segunda Guerra Mundial.

El llamado de Putin para crear un archivo completo de la historia de la Segunda Guerra Mundial y el período anterior a la guerra, en el que todo el material fotográfico y cinematográfico, todos los documentos ya publicados y los documentos aún por publicar estarían disponibles para los historiadores, debe realizarse sin demora.

He estado profundamente convencido durante mucho tiempo de que la población alemana, por ejemplo, nunca obtendrá libertad interna y su soberanía hasta que comprendan que Hitler y los nacionalsocialistas no fueron un fenómeno puramente alemán, sino un proyecto que fue apoyado por razones geopolíticas por los círculos británico y estadounidense. Por esta razón, publiqué “El libro de Hitler” en enero de 1984, que trata algunos de los antecedentes que llevaron a los alemanes, a una de las muchas tendencias de la Revolución Conservadora que fue apoyada por la oligarquía internacional.

Tal debate internacional público también es urgente porque las personas pensantes pueden reconocer rápidamente los paralelismos con la política actual. El plan en ese momento, que era dejar que Alemania y la Unión Soviética se desangren solas, ahora es un plan para rodear a Rusia y China, y para provocar cambios de régimen contra los gobiernos de ambas naciones. Y en los Estados Unidos es el “Maidan” en curso contra el presidente Trump, quien libró su campaña presidencial de 2016 con el compromiso de establecer una buena relación con Rusia, y quien estaba construyendo, al comienzo de su presidencia, una buena relación con China.

Cumbre de 5

El Presidente Putin termina su artículo con una referencia a la cumbre de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que ha propuesto, y que los otros cuatro jefes de Estado ya han acordado. Esta cumbre, dice, debería discutir francamente, entre otras cosas, cuestiones de preservación de la paz y, en particular, de superar la crisis económica que se ha visto exacerbada por la pandemia del coronavirus. La gravedad del impacto de la pandemia, señala, depende decisivamente de la capacidad de estos países para trabajar juntos, como verdaderos socios, de manera abierta y coordinada, y para revivir esos altos ideales y valores humanistas por los que sus padres y abuelos lucharon hombro con hombro.

Tal cumbre debe ser apoyada por todas las naciones y personas amantes de la paz, porque sólo la combinación de los Estados Unidos, Rusia y China puede implementar la reorganización necesaria del sistema financiero irremediablemente en quiebra, a través de un nuevo sistema de crédito Bretton Woods, y con suerte, el estado afligido del mundo actual convencerá a Francia y Gran Bretaña de abandonar sus tradiciones imperialistas y colonialistas.

La iniciativa de Vladimir Putin de utilizar el 75º aniversario del final de la Gran Guerra Patriótica para iniciar una discusión internacional sobre la verdad histórica de las causas de la Segunda Guerra Mundial es un flanco brillante, que posiblemente puede evitar que el mundo se sonambule una vez más en una nueva guerra mundial.

*Helga Zepp-LaRouche es fundadorav del Instituto Schiller.

The Manila Times: Putin’s discussion of World War 2 can prevent World War 3

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