Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Virginio Gayda (Corresponsal)

Bandera del Reino de Italia
Virginio Gayda

Virginio Gayda, nació en Roma el 12 de agosto de. 1885, hijo de Stefano y Clotilde Stratta. Luego de su educación básica, ingresó a la Universidad de Turín donde se graduó en economía y más tarde asistió al Laboratorio de Economía Cognetti de Martiis, en la misma universidad, publicando ensayos sobre la Reforma Social, y sobre la Revue d'Economie Politique.

En 1908 ingresó al diario La Stampa de Turin y su propietario y director Alfredo Frassati lo envió como corresponsal extranjero, primero a Constantinopla, durante la Revolución de los Jóvenes Turcos y luego a Grecia. En 1911 fue enviado a Viena, donde vivió hasta la víspera de la Primera Guerra Mundial.

La larga permanencia en la capital del Imperio Austro-Húngaro, que era el gran centro de la política internacional de la época, le permitió a Gayda relacionarse con algunos de los más famosos y exitosos editores políticos europeos como W. Steed, gran conocedor de la vida política de los países de Europa del Este, para entonces corresponsal en Viena del Times de Londres. De Viena hizo largos viajes a los países de Europa Central y del Este, también a los Balcanes donde recabó gran información para escribir "La Crisis de un Imperio" en 1913, que trata sobre los motivos de la caída del Imperio Austro-Húngaro y los últimos años del reinado del emperador Francisco José. Después de un viaje en 1915 a la Galizia, región que entonces se encontraba entre la actual frontera entre Polonia y Ucrania y Bukovina comprendida en la región que hoy ocupan las fronteras entre Rumania y Ucrania en Los Carpatos, Gayda publica una nueva edición, con el título de "La Austria de Francisco José". Pero, además de interesarse en los problemas del Imperio Austro-Húngaro también se preocupa por Italia escribiendo en 1914 "Italia más allá de la Frontera".

Cuando la crisis entre Austria e Italia se acrescentó, Gayda fue uno fue uno de los últimos italianos en salir de Viena. Durante el período de neutralidad italiana, él se mostró prudente y campeón del nacionalismo imperialista lo que acabó poniéndolo en conflicto con la línea de la redacción de La Stampa, pero tal era la estima de que gozó con su director, que lo mantuvo en sus filas aunque editaba alguno de los escritos que enviaba de Roma donde Gayda se había establecido después de su larga estancia en Viena. En vísperas de la guerra muchas de sus columnas eran censuradas. En los últimos meses de la neutralidad italiana, las diferencias con la dirección de La Stampa se agravaron.

En los últimos meses de neutralidad italiana se agravaron las diferencias con Frassati, en especial por las opiniones de Gayda por un participación más decisiva de Italia en favor de la intervención, como por ejemplo, la Conferencia Nacionalista, celebrada el 21 de noviembre de 1914 en el Hotel Europa en Torino. Por esta razón, cuando Gayda fue destinado como corresponsal en Rusia, por su escrito "La Idea Nacional", Frassati consideró que la divergencia de opiniones con Gayda merecían una acción decisiva. Fue enviado como corresponsal a Rusia -donde lo agarró la declaración de guerra de Italia a Austria- Gayda de hecho, bien relacionado con el Partido Fascista ocupó al mismo tiempo el cargo de Secretario en la Embajada italiana en Petersburgo, con posiciones no muy claras de carácter político-militar. Por ejemplo, organizó la primera concentración de prisioneros, de nacionalidad austriaca, pero de etnia italiana, extraditados a Italia. Fue en Rusia, donde permaneció hasta comienzos de 1918, donde Gayda se afirmó como uno de los mejores corresponsales de la política exterior.

Como profundo conocedor de la realidad rusa y testigo de los acontecimientos que llevaron al poder a los bolcheviques, Gayda fue capaz de enviar a La Stampa contribuciones interesantes sobre los desarrollos revolucionarios, que explicaron eficazmente el carácter de los personajes de la crisis político-social que iba a llevar a Lenin al poder. Particularmente importantes son los artículos relativos al período comprendido entre la revolución del 1917 y el giro bolchevique del siguiente noviembre, en el que, a diferencia de sus otros colegas, fue capaz de evaluar con gran realismo la ascendencia que estaban adquiriendo progresivamente los líderes bolcheviques sobre las masas y soldados rusos, y así anticiparse ampliamente a los desarrollos más radicales de la crisis. De esa experiencia él derivó los elementos para un nuevo volumen, "El Derrumbamiento Ruso" (Torino 1919).

Abandonó Rusia en mayo de 1918 y regresó a Italia, donde fue llamado por el Ministerio de Asuntos Exteriores que lo envió a Suecia, hasta enero de 1919, y Londres hasta el verano siguiente. De regreso a Italia, se hizo responsable de la política exterior en Il Messaggero. En el nuevo puesto pasó buena parte de la década de 1920 viajando a lo largo y ancho de Europa, en Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca y Alemania.

El intento de golpe de Estado de Wolfgang Kapp en marzo 1920, lo llevó a Alemania y Francia, con el fin de reportar los peligros que la crisis en la política alemana podría representar para los frágiles equilibrios en Europa, y, sobre todo, para investigar el carácter del nuevo extremista alemán de Derecha, donde la crisis le permitió percibir el latente estado de ánimo antisemita. Además, se identificó en el dinamismo en la recuperación de la industria alemana destruida por el cierre de los accesos a los mercados del mundo, y por la obstinación persistente y rencorosa de las potencias vencedoras europeas exigiendo el pago por los daños de guerra, una maraña de lo contradictorio y lo dramático, de la que la derecha agresiva alemana sacaban cada vez más energía. Con este bagaje de información publicó en 1922 el folleto, "Alemania contra Francia." (Florencia 1922).

Notando la simpatía por las actuales políticas nacionalistas, la dirección de Il Messaggero se deshizo de los principales colaboradores de tendencias democráticas y liberales. Cuando Benito Mussolini llegó al poder, Il Messaggero era un diario romano de corte filofascista.

Mientras tanto en 1924, Alfredo Frassati fue obligado a renunciar y vender el diario La Stampa por criticar el asesinato del socialista Giacomo Matteotti.

Gayda vuelca todos sus esfuerzos al ensalzamiento de las políticas nacionalistas y cuando a partir de 1926 se acentúan aún más las membresías con el régimen y al "mussolinismo" con colaboraciones de "Bibliografía Fascista" - una revista que Mussolini usaba como medio de propaganda en casa y en el extranjero junto con la publicación Gerarchia.

En 1929, fue llamado a formar parte de la Comisión superior de la Prensa que, junto con otros organismos desempeñó un papel importante en el trabajo de alineación del periodismo italiano con las directrices de los fascistas. En el transcurso de los años treinta, su papel como propagandista entusiasta y hasta consejero de Mussolini se hizo cada vez más evidente.

A pesar de eso Gayda estuvo dos veces en situaciones conflictivas con Mussolini. La primera fue cuando escribió "Ahora, que hará Italia?", escrito cuando Alemania invadió Polonia y Gayda dudando que fuera buena idea que Italia entrara en esa guerra al lado de Alemania. Después cuando la invasión de Rusia, Gayda predijo que no habría una rápida victoria alemana en Rusia aunque no lo publicó, pero que si le disgustó a Mussolini.

La segunda vez que estuvo en conflicto con Mussolini fue cuando el 17 de febrero de 1943 Gayda escribió en Il Giornale d'Italia que las potencias de El Eje tendrían problemas en esa guerra de desgaste porque el poder industrial de los Aliados era mucho mayor que el del Eje.

Gayda no volvió a aparecer hasta el 23 de marzo y después fue reemplazado como editor de Il Giornale d'Italia por A. Bergamini después de la caída del régimen fascista el 25 de julio de 1943.

Virginio Gayda murió en su casa el 14 de marzo de 1944 durante un bombardeo aliado.


Referencias

Treccani: Piazza della Enciclopedia Italiana, Roma RM, Italia.


Publicaciones de Virginio Gayda


Publicado: 10 ene/2019