Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Mariscal Rodolfo Graziani

Bastón de Maresciallo d'Italia
Retrato de Rodolfo Graziani

Rodolfo Graziani, nació el 11 de agosto de 1882 en Filettino Provincia de Frosinone cercana a Roma. Fue el cuarto de nueve hermanos hijos del médico Filippo Graziani y de Adelia Clementi hija de un ganadero.

Al contrario de sus hermanos, Rodolfo pasó su niñez y los primeros años de su juventud en Affile adonde su padre fue transferido. Recibió su educación secundaria en el seminario de Subiaco, y el liceo Torquato Tasso en Roma donde se graduó en el año 1902. Inició la carrera de abogado, pero no completó los estudios. Poco después se sintió atraído por la carrera de las armas.

Sin embargo, sus padres no tenían los medios para hacerlo ingresar en las academias de Módena o Nunziatella. Hay que recordar que por aquellos tiempos para pretender ser oficial era imprescindible tener mucho dinero. De hecho, la carrera se compraba. Pero, cuando recibió el llamado de reclutamiento, sus estudios de derecho le valieron para asistir al curso de oficiales de reserva en el regimiento de infantería 94° de Roma. El 4 de abril de 1903, fue ascendido a cabo, 4 de julio a sargento y 1º de mayo de 1904 obtenía el grado de subteniente.

Fue asignado a la 92ª Brigada de Infantería en Viterbo. Después de ganar el concurso para pasar al servicio activo permanente fue asignado al 1º Regimiento de Granaderos de Roma. En 1906 fue trasladado a Parma para seguir el Curso Avanzado de Oficial de Infantería.

Nueve meses después solicita ser transferido a Eritrea, pues siempre África fue una atracción para él. En diciembre de 1908 llega a la colonia y es asignado al batallón indígena estacionado en Adi Ugri. Estuvo cumpliendo el noviciado colonial pero se interrumpió al cuarto año por la mordedura de una serpiente y por contraer la malaria. Después de unos meses en el hospital pudo regresar a Italia por el puerto de Nápoles, ya con el grado de Capitán.

Debido a esos contratiempos no participó en la guerra de Libia en 1911-1912, pero permaneció en esa plaza hasta febrero de 1914. En 1913 contrajo matrimonio con Ines Chionetti y al año siguiente comenzó la guerra. No le costó mucho demostrar sus grandes dotes de mando y hacia el final de la guerra llegó a alcanzar el grado de coronel siendo el oficial más joven con ese rango en el Ejército y uno de los más condecorados.

Fue herido tres veces, intoxicado en un ataque con gas y se distinguió especialmente en la conquista del monte San Michele, y en la batalla de la colina de la Beretta.

Terminada la guerra, Graziani recibió el mando de la 61º Brigada de Infantería estacionada en la región entre Tesalónica y Stramitza.. En agosto de 1919 el regimiento fue regresado a su sede en Parma.

En Italia comenzaron a surgir los enfrentamientos políticos entre fascistas y antifascistas. La situación política y económica obligó a reducir la fuerza militar y como oficial pidió baja temporal en el servicio durante dos años.

Graziani decide dirigirse a los Balcanes para explorar un mejor campo de trabajo, pero luego de viajar entre Atenas, Constantinopla y más allá del Cáucaso regresó decepcionado.

Cediendo entonces a las presiones de su esposa, aceptó la oferta que le hizo el Ministerio de Guerra para recuperar Libia, colonia que fue casi abandonada después de una serie de errores y derrotas militares.

Graziani llegó a Libia el 01 de octubre de 1921 y permaneció en el cargo durante trece años. Sirvió con los gobiernos Liberales-Demócratas y el Fascista de Mussolini. La lucha con los nacionalistas libios fue dura pero con su experiencia en la Primera Guerra Mundial y un mejor y moderno equipo logró controlar con mano férrea a la colonia, ganándose el apelativo de "carnicero de los árabes".

Desde el comienzo de las operaciones para la Reconquista de Libia, en abril de 1922, Graziani demostró ser el más audaz, poco convencional y brillante entre los oficiales de alto rango que actuaron en la colonia. Enviado a Zuara como comandante de la guarnición local, estudió a fondo la situación, trató de entender las motivaciones de sus oponentes, investigó sus métodos de lucha, dibujó el perfil de los líderes más autorizados de la revuelta. Con esa información golpeó a los rebeldes en su propio terreno, mediante emboscadas y ataques, moviéndose con columnas móviles, capaces de golpear en velocidad a la "mehalle" árabe. Con esta táctica de contra guerrilla recuperó en unos meses Zavia, el-Azizia, el-Giosc, Giado, Cabao y Nalùt.

Más que ocupar el territorio se dedicó a eliminar a los rebeldes mediante el uso de la radio, los camiones, los blindados y la aviación para atacar de manera fulminante a la "mehalle".

Con la llegada del fascismo de Mussolini, las operaciones fueron más expeditas. El gobernador Giuseppe Volpi decidió no dar tregua a los rebeldes, ordenando la ocupación de las montañas de Gariany la reconquista de los centros principales de la rebelión, Tarhuna, Zliten, Misurata y la Orfella. En estas operaciones se distinguió a diferencia de él por la audacia y la estrategia de las acciones relámpago, así el 23 de diciembre de 1923, mientras ocupaba Beni Ulid, la fortaleza de la Orfella, obligó a huir a uno de sus más fieros opositores, 'Abd an-Nebi Belcher, recibiendo el ascenso a General de Brigada, el mosaico ad honorem del Partido Nacional Fascista y la admiración de sus colegas y hasta del propio Mussolini.

Con la campaña del Fezzàn, en tres meses Graziani completó la pacificación de Libia obligando a los remanentes a escapar a través de la frontera con Argelia.

Con esta operación, hábilmente elaborada y hecha a la perfección, el general Graziani alcanzó el pináculo de la fama, ganando el aplauso del Senado, el elogio caluroso de Mussolini y la nominación del vicegobernador de Cirenaica. Con menos de cincuenta años, era el funcionario más celebrado en Italia que gozó de la protección de De Bono, convertido en ministro de las colonias, y ahora estaba bajo el mando directo del Mariscal Badoglio, el nuevo gobernador de Libia.

El 19 de enero de 1931, Graziani lanzó la última operación contra los nacionalistas libios en Bardia y Giarabub. Captura al jefe máximo de la rebelión l'ikhwa´n 'Omar al-Mukhtar internándolo en el Campo de Concentración de Soluch ante la presencia de 20.000 libios. Graziani recibió el ascenso a General de Cuerpo de Ejército, el grado más alto en tiempo de paz. Así concluye la campaña en Libia.

A su regreso a Italia en 1934, Graziani recibe el mando del Cuerpo de Ejército de Udine. Mussolini preparaba para entonces la invasión de Etiopía y Graziani tenía que participar.

El 20 de febrero de 1935 Mussolini le comunicó a Graziani que lo nombraba Gobernador de Somalia y Comandante en Jefe de todas las tropas. Dos días después Graziani se embarco en el vapor Vulcania que partió llevando los primeros regimientos de la División Peloritana.

Graziani confiaba en que recibiría el comando del Frente Norte donde se librarían las batallas decisivas, pero Mussolini le encargó el Frente Sur, mientras el General De Bono asumía el mando de las fuerzas que invadirían Etiopía por el norte.

Graziani no se amilanó. Utilizando a Somalia como cabeza de puente preparó la ofensiva contra Harar, la segunda ciudad etíope. Por intermedio de comerciantes ingleses de Mombhasa y Dar-es-Salam compró camiones y tractores de remolque para mover su ejército de 55.000 hombres.

El 3 de octubre, De Bono comenzaba la ofensiva contra Mareb en el Frente Norte mientras Graziani lo hacía en los 1100 km de su frente en el sur. Durante los siete meses de combates, Graziani demostró un gran dinamismo moviendo a sus tropas hacia el norte, mientras De Bono se detenía en Macallè en vez de continuar la avanzada. Mussolini furioso, el 10 de enero de 1936 lo destituyó a De Bono reemplazándolo por Badoglio.

La mayor dificultad de Graziani estaba en el frente de Ogaden, donde operaba el ejército del joven neggiac Nasibù Zicaanuel, bien equipado y especialmente motivado. Para poder mover sus camiones Graziani tuvo que resolver grandes problemas logísticos, como la construcción de cientos de kilómetros de carreteras y el transporte de suministros de los puertos del Océano Índico, que distaban desde el frente más de 1000 km. Pero el 15 de abril de 1936 fue capaz de atacar la "Línea Hindenburg", que fue una línea de defensa diseñada por el general turco Wehib pasha. Y en tres semanas, a pesar de la fuerte resistencia de los 100.000 hombres del ejército de Nasibù, conquistó Giggiga y luego Harar en los mismos días en que Badoglio conquistaba Addis Abebba.

Con esos éxitos Graziani recibió el Bastón de Mariscal y fue honrado con el título nobiliario de Primer Marqués de Neghelli. Pero los métodos empleados por Graziani fueron muy criticados.

Fue el primero en atacar al Ras Destà su Dolo con gases. No dudó en ordenar un bombardeo de alfombra en Harar, Giggiga y Dagabùr. Utilizó la División "Libia", compuesta exclusivamente por soldados musulmanes, implacables enemigos etíopes de religión cristiana, como una herramienta para sembrar el pánico y el horror, porque los libios no tomaban prisioneros. Autorizó, también, el bombardeo de un hospital de campaña sueco, causando la ira de Mussolini, que estaba preocupado por la indignación que el episodio había despertado en todo el mundo.

Además de los honores militares, Graziani fue nombrado Virrey de Etiopía, que Badoglio más que feliz le transfirió porque estaba ansioso por regresar a Italia. Sin embargo Badoglio dejaba a Graziani en una situación muy incómoda, pues la capital estaba rodeada y faltaba ocupar tres cuartas partes del territorio etíope.

Unos 100.000 etíopes asediaban a la capital y Mussolini apremiaba a Graziani para que completara la ocupación.

Después de la temporada de lluvias, Graziani rompió el asedio de Addis Abeba, haciendo limpieza de carreteras y el ferrocarril de Djibouti que aseguró los suministros a la capital, coordinó una serie de operaciones de la policía colonial para eliminar a los patriotas etíopes todavía en armas. En febrero de 1937 Graziani aniquiló a las fuerzas etíopes y adoptó la política del puño de hierro. Los cabecillas fueron fusilados.

Esta situación sólo generó rencor y deseo de venganza. El 19 de febrero de 1937 Graziani sufrió un atentado que causó la muerte de siete personas y 50 heridos, entre los que se encontraba Graziani. Graziani fue hospitalizado y ordenó organizar la represalia poniendo a Addis Abebba en estado de sitio. Miles fueron muertos y otros miles fueron encarcelados.

El 10 de enero de 1938 Graziani fue removido del cargo y regresó a Roma, donde Mussolini lo recibió con una abrazo en público, diciéndole "General, ha combatido bien, pero ha gobernado mal."

Graziani se retiró a su casa en el Arcinazzo Romano, donde escribió dos informes inéditos, con los cuales intentó probar que todos los errores eran de otros y de él todos los méritos.

El 3 de noviembre. 1939, escuchando las noticias por Radio, se enteró que fue nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército, un puesto de gran importancia, pero no para Graziani que era un hombre de acción. Pronto se encontró nuevamente bajo las órdenes de Badoglio que era el Jefe del Estado Mayor General. En Libia se habían llevado muy bien, excepto por la compresible rivalidad profesional, pero en Roma la situación fue mal. Acusó a Badoglio de ocultarle a Mussolini la situación precaria del Ejército.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Graziani finalmente fue enviado a Libia para reemplazar a Balbo cuyo avión fue derribado en Tobruk. Acusó a su superior de haberlo mandado al matadero negándole los suministros necesarios, especialmente el equipo mecanizado y la artillería para invadir Egipto y apoderarse de Alejandría, que era el deseo también de Mussolini.

Exigido por Mussolini el 13 de setiembre ordena cruzar la frontera egipcia. Ocupó es-Sollùm y Sidi al-Barrani, pero se negó a continuar a Marsa Matru porque Badoglio no le envió los refuerzos solicitados para tal acción. El día el 9 de diciembre. el General Wavell bien preparado y con el material adecuado puso en marcha la Operación Compass, arrasando en apenas tres días a cinco divisiones italianas. Sólo las perfectas defensas italianas evitaron males mayores.

Graziani perdió los estribos comunicando al Comando Supremo su deseo de regresar a Trípoli a la espera del equipo necesario para continuar las operaciones. Era suficiente motivo para removerlo del cargo, pero Mussolini no podía creer, que el héroe de Libia, incluso elogiado por el Mariscal de Francia H. Lyautey que lo llamó el Conquistador de Marruecos, pudiera rendirse tan fácilmente.

La realidad era que una cosa era combatir a tribus de indígenas mal armados y otra era enfrentarse con un ejército regular y bien preparado para la lucha mecanizada. Cuando el 8 de febrero de 1941 perdió toda la Cirenaica y parte de Sirtica, le pidió a Mussolini que lo relevara del mando. Esta vez Mussolini no lo dudo y envió al General Italo Gariboldi para reemplazarlo. Le ordenó a Graziani regresar a Roma y le abrió una investigación.

Fue acusado de cobardía y de dirigir las operaciones desde una Tumba Tolemaica en Cirene, cerca al actual Shahhat, que se encontraba enterrada a 30 metros y a cientos de kilómetros del frente.. Fue confinado en su casa de Arcinazzo donde nuevamente escribió un memorial tratando de exculparse. Parecía acabado definitivamente.

Pero era Graziani, y se volvió a levantar. Dos años después, cuando Mussolini fue rescatado del Gran Sasso y estableció la República de Saló nombró a Graziani Ministro de Guerra. Aceptó aparentemente por su odio a Badoglio. Recibió el mando del Grupo de Ejércitos Liguria, compuesto por unidades italo alemanas, Pero en realidad, el comando lo tenían los generales alemanes Schlemmer y Jahn. Sin embargo, Graziani derrotó a los Aliados en la Batalla de Garfagnana con las unidades alpinas Monte Rosa y la División de Marinos San Marco. Después de eso sólo le encargaron perseguir a los partisanos.

Al final de la Segunda Guerra Mundial pasó unos días en la prisión de San Vittore en Milan antes de ser transferido al control de los Aliados. Fue llevado a África con custodia anglo-estadounidense donde permaneció en la prisión militar estadounidense como el prisionero de guerra Nº AA/253402. El 16 de febrero de 1946 fue enviado a la prisión de Procida en Italia como el preso Nº 220. A fines de 1946, fue trasladado desde Procida a Roma, siendo internado en la prisión del fuerte Boccea y después de agravarse su estado de salud, fue internado en el hospital militar de Celio.

En 1948 un tribunal sentenció a Graziani a 19 años de prisión por su colaboración con los alemanes, pero fue liberados unos meses después. Nunca fue procesado por crímenes de guerra. A diferencia de los japoneses y alemanes los italianos no fueron perseguidos por los tribunales aliados. Todo intento de juicio fue desbaratado por los gobiernos aliados.

En la vida civil Graziani fue líder del Movimiento Socialista Fascista Italiano y Presidente de los Veteranos de Guerra de Italia.

Hospitalizado urgentemente por una úlcera duodenal, fue operado, pero ya estaba demasiado debilitado y no resistió la operación quirúrgica.

Rodolfo Graziani, Marqués de Neghelli, murió en Roma el 11 de enero de 1955 a la edad de 72 años.


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Publicado: 22 agosto/2018