Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Convención de Montreux (20-7-1936)

La Convención de Montreux de 1936, que regula el tráfico en los estrechos de los Dardanelos, Mar de Mármara y el Bósforo, tuvo no solamente importancia durante la Segunda Guerra Mundial, sino que su vigencia se mantiene hasta hoy día.

En 1936, los países que fueron signatarios del Tratado de Lausana junto con Yugoslavia y Australia se reunieron en Montreux, Suiza, para abolir la Comisión de Estrechos Internacionales y devolver la zona del Estrecho que une los Dardanelos, el Mar de Mármara y el Bósforo al control militar turco. Así, le permitieron a Turquía remilitarizar los estrechos, asunto que había sido prohibido por la Convención de Lausana de 1923, parte del Tratado de Paz que finalmente puso fin formalmente a la Primera Guerra Mundial.

A la Convención, previamente fueron invitados Australia, Bulgaria, Francia, Alemania, Grecia, Japón, Rumania, La Unión Soviética, Turquía, Reino Unido y Yugoslavia.

Convención de Montreux de 1936
Reunión de delegados de los países invitados a la Convención de Montreux, en Suiza. (Es curiosa la inclusión en Suiza de dos palmeras en maceteros.)

La Convención de Montreux firmada el 20 de julio de 1936, fue ratificada por Bulgaria, Francia, Reino Unido, Australia, Grecia, Japón, Rumania, Turquía, URSS y Yugoslavia. Alemania no firmó porque no fue signatario en la Convención de Lausana. Estados Unidos, que declinó la invitación a la Convención, tampoco firmó y Japón firmó con reservas. Hay que recordar que Japón se retiró de la Liga de Naciones y por tanto en Montreux oficialmente declaró que "las disposiciones de la Convención no modifican en ningún sentido la posición del Japón como Estado no miembro de la Liga de Naciones en relación con los tratados de asistencia mutua celebrados en el marco de dicho Pacto, y que, en particular, el Japón se reserva plena libertad de interpretación en lo que respecta a las disposiciones del artículo 19 y 25 en lo que concierne a ese Pacto y a esos tratados."

Notoriamente, Italia declinó la invitación y no asistió. De por medio estaban las operaciones italianas en África, la invasión de Etiopía y la creación del África Oriental Italiana, que habían generado duras reacciones de los británicos y franceses al ver afectados sus intereses en África.

El nuevo Convenio de Montreux modificó las reglas establecidas en 1923 para el paso de buques a través de esas aguas. Así, los barcos mercantes de cualquier nacionalidad y con cualquier tipo de carga tienen libre tránsito en los estrechos en tiempo de paz y en tiempo de guerra, siempre que Turquía no sea uno de los beligerantes. Sin embargo, Turquía puede exigir que los buques mercantes se detengan en una estación al ingresar al estrecho para fines de control sanitario. Durante una guerra, en la que Turquía no sea beligerante, la marina mercante de los países que no están en guerra tienen libertad de tránsito por los estrechos, siempre que esos países mantengan su obligación de neutralidad incluyendo, no prestar apoyo o ser aliado de otro beligerante. Además Turquía puede exigir que esos barcos mercantes transiten por los estrechos solamente durante el día.

Estrechos en Turquia

En tiempo de paz, la Convención exige que los buques de guerra (ligeros de superficie) con desplazamiento de entre 100 y 10.000 toneladas de todas las potencias puedan transitar por los estrechos previa notificación a Turquía. Turquía puede eximir del requisito de notificación si los buques de guerra se encuentran en tránsito con el fin de prestar asistencia humanitaria. Siendo los buques de guerra más grandes permitidos a través del estrecho, únicamente "los ligeros de superficie", la restricción mantuvo a los entonces nuevos "acorazados de bolsillo" alemanes fuera del Mar Negro, una limitación muy relevante para los soviéticos, pero no tanto para los alemanes que difícilmente podrían mover alguno de ellos a un teatro de operaciones tan lejano.

Dice la Convención, que los buques capitales de las potencias del Mar Negro pueden transitar por los estrechos siempre y cuando lo hagan de conformidad con la Convención. Las armadas de países del Mar Negro, la Unión Soviética, Bulgaria y Rumania, tenían dos prerrogativas adicionales, una relacionada con los submarinos y la otra permitiendo que sus "buques capitales" con un tonelaje superior a 10.000 transitaran libremente por los estrechos.

El Convenio aplicó límites específicos de tonelaje de desplazamiento, tonelaje agregado y limitación del número se unidades. Estas limitaciones impiden efectivamente el tránsito a través de los Estrechos de buques capitales y submarinos de potencias no pertenecientes al Mar Negro, a menos que estén exentos en virtud del artículo 17 que permite que una fuerza naval de cualquier tonelaje o composición realice una visita de cortesía de duración limitada a un puerto de los estrechos, pero intermediando invitación del Gobierno de Turquía. En tales casos, no se aplican las limitaciones el Convenio sobre el tonelaje de desplazamiento y el número de unidades. Los buques de guerra de potencias no pertenecientes al Mar Negro no pueden permanecer en el Mar Negro por más de 21 días.

En el anexo II del Convenio, los "buques capitales" se definen como "buques de guerra de superficie distintos a los portaaviones..." Los portaaviones son una categoría separada definida como "buques de guerra de superficie, independientemente de su desplazamiento, diseñados o adaptados principalmente para transportar y operar aeronaves en el mar". La Unión Soviética propuso el principio general de que los estrechos se mantendrían cerrados al tránsito de portaaviones. Esta fue una diferencia significativa de la Convención de Lausana, que sí permitía su paso.

Los portaaviones rusos en el Mar Negro fueron vistos por primera vez como "transportes aéreos" en la Armada Imperial Rusa durante la Primera Guerra Mundial. A menudo eran transatlánticos de pasajeros convertidos con la adición de un hangar bajo cubierta, estos barcos transportaban hidroaviones que para el despegue los bajaban al agua con un montacargas y luego los recuperaban izándolos al barco después de que hubieran amerizado cerca al buque. El 6 de febrero de 1916, dos de esos porta hidroaviones lanzaron un ataque de 10 de ellos contra el puerto turco de Zonguldak en el Mar Negro. Más tarde, en 1916, el Servicio Aéreo Naval Imperial de Rusia atacó el puerto marítimo búlgaro de Varna de la misma manera. Estos porta hidroaviones no sobrevivieron a la Revolución Rusa.

La Posguerra

Terminada la Segunda Guerra Mundial, tras las elecciones turcas, el 7 de agosto de 1946, la Unión Soviética renovó sus demandas para una revisión de la Convención de Montreux que rige el acceso al Mar Negro y comenzó la actividad naval soviética en la región. La Unión Soviética exigió que el control de Turquía del estratégico Estrecho de los Dardanelos, garantizado por la Convención de Montreux de 1936, se modificara a favor de Rusia. Entre otras cosas, los soviéticos querían derechos conjuntos con Turquía para usar bases en los estrechos. El 10 de agosto de 1946, el Primer Ministro turco reafirmó la intención de Turquía de continuar la oposición a las demandas soviéticas. Los Estados Unidos también se opusieron a las demandas soviéticas y el presidente Truman aprobó planes para enviar una fuerza de tarea naval al Mediterráneo oriental. En los siguientes meses, la actividad naval de Estados Unidos y el Reino Unido en la región, aumentó considerablemente. El 18 de octubre de ese mismo año, Turquía rechazó las demandas soviéticas.

La Convención de Montreux, que regula el tránsito por los Estrechos turcos, se concibió apresuradamente durante los turbulentos años de entreguerras (1918-1939). Desde su creación, no se ha revisado para adaptarse a los cambios tecnológicos o políticos ocurridos después de 1945. Sólo las definiciones de las diversas clases de buques de guerra fueron tomadas textualmente del Tratado Naval de Londres del 25 de marzo de 1936 (el llamado Segundo Tratado Naval de Londres). Aunque la URSS no era parte de ese Tratado, los artífices del Tratado representaban a las principales potencias navales de la época. Ellos, y no los soviéticos, excluyeron a los portaaviones de la categoría de buques capitales. El anexo II del Convenio define a los portaaviones como "buques de guerra de superficie, cualquiera que sea su desplazamiento, diseñados o adaptados principalmente para transportar y operar aeronaves en el mar. La adaptación, en un buque de guerra, de una plataforma de despegue en cubierta, siempre que dicho buque no haya sido diseñado o adaptado principalmente para transportar y operar aeronaves en el mar, no dará lugar a la clasificación de esos buques en la categoría de portaaviones." Este era el caso de las catapultas para lanzar hidroaviones y en la actualidad aplica a las cubiertas de buques con plataforma de despegue y aterrizaje de helicópteros, por ejemplo, que son comunes en buques de mediano desplazamiento como las fragatas.

LIBRO

The Turkish Straits and the Great Powers: From the Montreux Convention to the Early Cold War, 1936-1947 (Analecta Isisiana: Ottoman and Turkish Studies) por Suleyman Seydi (Autor). (en inglés).


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Publicado: 29 junio/2021

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