Vertido de productos químicos y municiones de la Segunda Guerra Mundial siguen afectando a los peces

por Admin el 11 Julio, 2014

en Sueltos

Europa – miles de toneladas de agentes químicos militares se vertieron en el mar Báltico después de la Segunda Guerra Mundial. Un estudio reciente ha demostrado que peces capturados cerca de los basureros muestran altos niveles de daños genéticos y celulares, revelando el efecto irreversible causado por estas sustancias tóxicas.

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Una gran parte de los químicos tóxicos utilizados en la Segunda Guerra Mundial fueron eliminados en el mar. Después de la guerra, enormes cantidades de químicos y explosivos fueron lanzados por la borda en sitios designados, principalmente en las cuencas de Bornholm y Gotland del Mar Báltico. Estas sustancias incluyen gas mostaza de azufre (ampollas de gas); Clark y otros tipos de arsines (por ejemplo, Clark 1, o Arsina difenil, que es un gas que causa vómitos); Adamsite que contiene arsénico (también es un irritrante de nariz y garganta); y a-cloroacetofenona (gas lacrimógeno). También, arsénico y agentes mostaza de guerra se han encontrado en sedimentos de los botaderos, evidencia que los productos químicos pueden tener fugas por daño o corrosión interna que contamina el área circundante.

Este estudio, financiado en parte por la UE a través del proyecto CHEMSEA, investigó células y daño genético en peces que viven en las zonas de descarga en la cuenca de Bornholm en el Mar Báltico.  La zona es importante como lugar de desove de las especies marinas de valor comercial.

Los investigadores recopilaron muestras de lenguado (Platichthys flesus), arenques (Clupea harengus) y bacalao (Gadus morhua), capturadas con redes de arrastre de fondo estándar en 42 estaciones de estudio en la cuenca de Bornholm desde noviembre de 2010 a febrero de 2012. Las muestras de lenguado, arenque y bacalao tomadas previamente en otros cuatro sitios en la misma zona en 2003, 2004 y 2009, fueron utilizados para la comparación con las muestras de 2010-2012. La campaña de muestreo de 2010-2012 incluyó 188 lenguados de 23 estaciones, 307 arenques de 31 estaciones y 127 bacalaos de 10 estaciones. Luego se examinaron muestras de sangre tomadas de los peces para ver evidencias de daño en los glóbulos rojos de la sangre. Las anormalidades en las estructuras celulares, tales como cambios en el núcleo, son marcadores indicativos de genotoxicidad y citotoxicidad – daño a las células y material genético – causada por productos químicos tóxicos.

La genotoxicidad con altos niveles de riesgo para el lenguado se encontró en 21 muestras de las 23 estaciones, en comparación con las referencias de peces tomados en zonas no contaminadas, para el arenque en 29 de las 31 estaciones y bacalao en 5 de las 10 estaciones examinadas.

Los investigadores también hallaron que peces de las 42 estaciones en 2010-2012 tenían substancialmente más altos niveles de daño genético en comparación con las muestras tomadas entre 2003 y 2009. Los autores del estudio sugieren que recientes proyectos de construcción submarina, por ejemplo, el tendido de tuberías de gas, cables y desminado entre 2008 y 2011, pueden haber perturbado los depósitos de municiones. Esto sugiere que los efectos de dichas actividades en la vida marina en el área deben ser estrechamente vigilados.

Aunque el Mar Báltico está altamente contaminado con otros contaminantes procedentes de las actividades humanas, las áreas de mayor riesgo de genotoxicidad fueron encontrados en o cerca de las conocidas zonas de vertido de material de guerra, sugiriendo que los agentes de guerra química son la más probable causa del daño celular en los peces.

En términos generales, el estudio destaca el valor de la utilización de peces como indicadores de la contaminación causada por agentes químicos vertidos en el mar Báltico, concluyen los investigadores.

The fish site: Dumped WWII Chemical Munitions Still Affecting Fish

Exordio: Desechos tóxicos sepultados bajo el mar


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