Pugna de tradiciones en las Fuerzas Armadas alemanas

por Admin el 7 Junio, 2017

en Sueltos

El Ejército alemán ha realizado una inopinada operación de limpieza. Las revelaciones de que los dos soldados que habían estado planeando un falso ataque terrorista en Alemania para echarle la culpa a los solicitantes de asilo – a llevado a que surjan preguntas en primer lugar acerca de la prevalencia de neo-Nazis en el ejército alemán y también acerca de la forma en que la Bundeswehr tiene afinidades con sus predecesores de la época del precursor de la Wehrmacht: Adolf Hitler.

wehrmacht-bundeswehr

La Ministra de Defensa, Ursula von der Leyen prometió una serie de reformas que ayudarían a aclarar la conexión del Ejército con su propia historia, mejorar la "educación política" en sus filas y hacer que sea más fácil para que los soldados informen sobre incidentes de extrema derecha entre sus compañeros.

Pero también hay que hacer alguna modificación cosmética: El Inspector General de la Bundeswehr General Volker Wieker, el militar de más alto rango en Alemania, ordenó una búsqueda en todos los cuarteles de cascos de la Wehrmacht, fusiles y otros objetos de recuerdo de la Segunda Guerra Mundial, y también hizo planes para cambiar el nombre de un grupo de cuarteles que aún llevan los nombres de oficiales que participaron en la Segunda Guerra Mundial.

Varios comentaristas han expresado su insatisfacción acerca de estas últimas medidas – especialmente cuando la Universidad Helmut Schmidt de la Bundeswehr de Hamburgo decidió eliminar una foto de Schmidt, uno de los Cancilleres recordados con más cariño en Alemania, vestido con su uniforme de oficial de la Wehrmacht en la primavera de 1940.

El Representante Social-Demócrata Rainer Arnold, miembro de la Comisión de Defensa, dijo que la eliminación de la foto mostraba que von der Leyen había "perdido todo sentido de la proporción." De hecho, el propio Ministerio dijo más tarde que la decisión "podría haber sido tomada de manera diferente".

La Bundeswehr y la Wehrmacht

La relación de la Bundeswehr con su antecesora la Wehrmacht, a menudo ha sido esquizofrénica. Von der Leyen recientemente reiteró el principio rector definido en 1982 – de que la Wehrmacht no debe servir como la "fundación de una tradición" de la Bundeswehr. Sin embargo, el hecho de que cascos de la Wehrmacht todavía están en exhibición en muchos cuarteles sugiere que los soldados aún reconocen una historia compartida con sus camaradas de la Segunda Guerra Mundial.

"El espíritu de la Wehrmacht todavía parece estar parcialmente presente a través de símbolos y recuerdos", comentó Alexander Neu, miembro de izquierda de la Comisión de Defensa del Parlamento.

La sensibilidad en torno a la cuestión se extiende a las raíces de la Alemania de la posguerra. Durante los primeros años de la nueva República Federal, el Bundestag se opuso abiertamente a los planes del Canciller Konrad Adenauer de fundar un ejército, y el parlamento sólo cedió debido a que Adenauer tomó la determinación de que Alemania Occidental se uniera a la OTAN – lo que requería asumir compromisos militares.

Sin embargo, cuando la Bundeswehr finalmente fue fundada en 1955, estaba claro que tendría que estar compuesta casi exclusivamente por los ex soldados de la Wehrmacht. De hecho, dos de los más altos oficiales, Hans Speidel y Adolf Heusinger, habían formado parte de los altos mandos de la Wehrmacht. (Speidel, quien estuvo involucrado en el complot de 1944 para matar a Hitler, se desempeñó como Comandante en Jefe de las Fuerzas de Tierra de la OTAN en Europa Central.) En una famosa respuesta a las acusaciones de que los dirigentes de la nueva Bundeswehr fueron casi exclusivamente ex miembros de la Wehrmacht, Adenauer con sarcasmo recalcó que no se podía esperar que la OTAN aceptara generales de 18 años.

Liderazgo interior

Considerables dolores de cabeza se sufrieron para inculcar nuevos valores en los soldados. Mientras que 1.3 millones de hombres de la Wehrmacht prestaron juramento de obediencia personal a Hitler – el llamado "Führereid" – los soldados de la Bundeswehr iban a ser "ciudadanos en uniforme:" él o ella se comprometían con su juramento a respetar la Constitución alemana, o Ley Básica, y debían ser guiados por un concepto conocido como "Innere Führung" o Liderazgo Interior. Eso significaba que los soldados tenían el deber de reconocer los límites de la obediencia, y de rechazar las "órdenes criminales."

Además, el Ejército fue puesto bajo la autoridad del Bundestag (lo que significa que el Parlamento debe aprobar cualquier misión de militares en el extranjero), instituyendo para el efecto un comité especial para investigar a todos aquellos que solicitaron ser oficiales en el nuevo ejército. Aquellos que se creía que habían ordenado o participado en operaciones criminales en los territorios ocupados por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial fueron rechazados.

Desde el año 1955 hasta 1957, este comité investigó a alrededor de 600 ex oficiales de la Wehrmacht, rechazando las solicitudes de 51 de los solicitantes, mientras que otros 32 retiraron sus aplicaciones.

El "Traditionserlass" ("decreto de tradición"), fue inicialmente elaborado en 1965 y actualizado en 1982, indicando exactamente cómo la Bundeswehr entiende su propia tradición. Aquí, el Ejército dijo que la Wehrmacht no iba a ser vista como la fundación de las Fuerzas Armadas, y que se prohibía la exposición de cualquier símbolo Nazi – a pesar de que los objetos de recuerdo de la Wehrmacht podían ser mostrados como material para "la investigación y la enseñanza."

Sin embargo, el decreto ha sido criticado por ofrecer ciertos "resquicios" – por ejemplo, el hecho de que los comandantes locales tienen la autoridad para determinar cómo su unidad debe "conservar sus tradiciones". Como la nueva ronda de inspecciones ha demostrado, algunos comandantes aparentemente son más estrictos que otros acerca de estas reglas. Esa es una de las muchas razones por las que von der Leyen ha decidido la revisión del decreto sobre las tradiciones.

DW: Findings on right-wing extremism in Germany’s military – DW’s Naomi Conrad


Artículo anterior:

Siguiente artículo:

{ 0 comentarios… añadir uno ahora }

Escribir un comentario

Nota: Para evitar el spam, los comentarios son moderados antes de ser publicados.

*