Piloto de caza alemán pidió ‘disculpas’ por derribo en la Segunda Guerra Mundial

por Admin el 30 Enero, 2013

en Sueltos

Algo extraño sucedió cuando un piloto de combate alemán llamó a una mujer neozelandesa a quien él convirtió en viuda al derribar el avión de su esposo.

"Tuvimos que consolarlo," dijo Ailsa Coutts, quien acaba de cumplir 100 años.

Él quedó tan profundamente conmovido que quería disculparse en persona.

Los recuerdos de la "increíble" llamada telefónica de hace unos 30 años atrás son aún impactantes para esta mujer de Birkdale, Nueva Zelanda.

Coutts tenía apenas unos 29 años, con dos pequeñas hijas, cuando su marido Andrew, de 27 años, fue muerto en Amsterdam durante la Segunda Guerra Mundial.

La audaz incursión aérea fue realizada por un escuadrón de la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda que fue descubierto y atacado por un grupo de caza alemán.

Veintiocho de los 48 tripulantes de la escuadrilla de bombardero murieron y 12 fueron capturados.

Coutts y su hija Andrea tuvieron la oportunidad de decirle al piloto alemán que derribó el avión de Andrew, que no sentían ningún rencor hacia él después de tantos años.

"Simplemente sentí lástima por él. Mamá tenía aproximadamente 70 años y él probablemente era también un hombre viejo, que terminó llorando", dijo Andrea.

"Él estaba realmente mortificado. Dijo que el avión había caído al agua como una piedra y se hundió.

"Debe ser horrible derribar a alguien y ver al avión hundirse. Es la guerra, la mitad de esas personas no quería volar y matar a personas".

La llamada fue posible gracias a un investigador holandés que había reunido información sobre los aviones del 487º Escuadrón de Nueva Zelanda y los pilotos de caza alemanes que los interceptaron.

Igualmente especial para la señora Coutts fue la visita de Leonard Trent, líder del escuadrón de Andrew, ocurrida pocos años después de la muerte de su marido en 1943.

Trent recibió la Cruz de Victoria después de volar el único avión que pudo completar el bombardeo y que derribó un Messerschmitt alemán.

Pero su avión también fue derribado. Dos tripulantes murieron, y él se convirtió en prisionero de guerra junto con su navegante.

Fue enviado al Stalag Luft III y tomó parte en la fuga que luego se hizo famosa con la película "El Gran Escape". Se rindió en las afueras de la prisión y recibió confinamiento solitario hasta que los prisioneros fueron liberados por los británicos en 1945.

Trent reconoció la valentía de todo su escuadrón visitando a todos los afligidos parientes, incluidos a los miembros de la familia de Coutts, quienes entonces vivían en Whakatane, Nueva Zelanda.

Los recuerdos de la reunión aún hacen que los ojos de Coutts se humedezcan.

Coutts disfrutó de una fiesta de celebración de sus 100 años de vida en la capilla mormona de Aeroview drive, rodeada de familiares y amigos.

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