Japón dividido sobre posibles enmiendas a la Constitución

por Admin el 4 Mayo, 2014

en Sueltos

TOKIO – El sábado, Japón conmemoró el 67º aniversario de su Constitución de posguerra con creciente debate sobre si se debe revisar la carta magna que renuncia a la guerra, de acuerdo con el Primer Ministro Shinzo Abe que impulsa un papel más amplio para las Fuerzas Armadas.

El Partido Conservador gobernante tiene tiempo abogando por la revisión de la Carta Magna pero no ha podido influir plenamente en la opinión pública. Abe propone que el gobierno reinterprete la Constitución para darle mayor protagonismo a los militares sin tener que ganarse la aprobación pública para hacer enmiendas.

Su empuje, respaldado por Estados Unidos que quiere que Japón soporte una carga mayor en su propia defensa, ha molestado a los liberales que consideran que es socavar la Constitución y los procesos democráticos.

Cientos de personas se reunieron en un mitin en Tokio conmemorando el Día de la Constitución, que es fiesta nacional.

"Nosotros, los ciudadanos debemos defender, tomar acción y alzar nuestra voz para detener a Abe, o este país podría volver a ser un Japón guerreando en Asia como lo hizo antes," dijo el organizador de la protesta, Ken Takada.

Escrita bajo la dirección de Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, la Constitución de 1947 dice que el pueblo japonés "renuncia para siempre a la guerra como un derecho soberano de la nación," y que "nunca se mantendrán fuerzas de tierra, mar y aire, así como cualquier otro potencial militar."

Esa prohibición se relajó en los años mientras se desarrollaba la Guerra Fría y Estados Unidos necesitaba aliados en Asia, lo que permitió la formación de unas fuerzas armadas de defensa, llamadas Fuerzas de Autodefensa de Japón.

El gobernante Partido Liberal Democrático ha denunciado durante mucho tiempo la Constitución de la posguerra como una carta magna impuesta por Estados Unidos, que ocupó el Japón desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta 1952. El abuelo de Abe, Nobusuke Kishi, quien fue detenido como presunto criminal de guerra pero nunca fue acusado y luego se convirtió en Primer Ministro, fue uno de los opositores a la Constitución.

Abe aboga por una "separación del régimen de posguerra" como una forma de superar la humillación, así como la imposición por Estados Unidos del sistema educativo, de los valores sociales y de la visión histórica.

El proyecto de revisión de la Constitución del 2012 propuesto por los demócratas liberales promueve elevar al Japón conformista, con valores patriarcales tradicionales, con la unidad familiar por encima de los individuos y elevar al Emperador a la categoría de Jefe de Estado. Las libertades civiles, tales como la libertad de expresión pueden restringirse si se consideran atentatorias contra el interés público, de conformidad con el proyecto.

"Nuestro objetivo es escribir nuestra propia y nueva Constitución que prevé una nueva era y sirve a un nuevo papel", dijo Yasuhiro Nakasone, de 96 años, ex primer ministro que encabeza un grupo de legisladores haciendo campaña para una revisión de la Carta Magna, dijo la semana pasada en una asamblea en Tokio adonde asistieron cientos de legisladores, partidarios y lobistas.

Con potenciales amenazas militares procedentes de China y Corea del Norte, Abe quiere plantear una postura mas prominente en la defensa de Japón, así como permitir que el país juegue papel prominente en el mantenimiento de la paz internacional.

Enmendar la Constitución requiere la aprobación de dos tercios en ambas cámaras del Parlamento, seguida por un referéndum. Las encuestas muestran opiniones mixtas para revisar la Constitución con una oposición cada vez mayor sobre lo que se ve como un intento del gobierno Abe de forzar el cambio.

Abe y otros partidarios del cambio creen que la política actual de Japón es inadecuada. Dicen que los buques de guerra estadounidenses pueden ser atacados mientras estén en o cerca de Japón, o puede haber casos en que las tropas japonesas tengan que combatir durante las misiones internacionales de mantenimiento de la paz.

Para hacer eso, Japón tendría que ejercer el derecho a la defensa propia colectiva.

"El levantamiento de la prohibición a la auto defensa colectiva es básicamente eliminar cualquier rastro del artículo 9º, así que en ese sentido se socavaría la Constitución,", dijo Koichi Nakano, un profesor de ciencias políticas en la Universidad de Sophia en Tokio y un opositor a la revisión.

Pero, Takeshi Iwaya, un destacado viejo legislador a cargo de política de defensa del partido gobernante, dijo: "Si nos atenemos a esa posición, Japón no será capaz de asegurar la disuasión necesaria para defender nuestra propia seguridad nacional o para mantener la paz y la estabilidad en la región."

Un panel de expertos en Defensa designados por Abe está actualmente ultimando una recomendación para permitir la autodefensa colectiva, la que se espera que estará lista para mediados de mayo, lo que podría allanar el camino para la aprobación en el Gabinete.

The Monitor: Japan split over revision to pacifist constitution


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