Hiroshima, Nagasaki y los mitos en Estados Unidos

por Admin el 7 Agosto, 2016

en Sueltos

Por: Ron Forthofer* – Counter Currents – El público de Estados Unidos ha sido  mantenido en la oscuridad o engañado acerca de la política exterior durante gran parte de nuestra historia. Por ejemplo, al conmemorar el 71º aniversario del lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, vamos a volver a examinar el mito de la necesidad de esos actos de barbarie. El mito que no va a morir y es creído por la mayoría de los estadounidenses, es que esos atentados salvaron a millones de vidas y eran necesarios para lograr el final de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico.

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Sin embargo, el excelente trabajo de Gar Alperovitz en sus libros y los escritos de Mark Weber en el "The Journal for Historical Review", así como los publicados por muchos otros historiadores, logran demostrar inequívocamente la falsedad de este mito. Ellos señalan que antes de que esas bombas fueran lanzadas, el presidente Truman, los líderes militares estadounidenses y funcionarios de inteligencia, así como muchos en el Departamento de Estado ya sabían que Japón estaba totalmente derrotado y tratando de negociar condiciones de paz. Por desgracia, Truman no entabló negociaciones, aunque las condiciones finales para la paz eran esencialmente las mismas que los japoneses había ofrecido meses antes. A continuación se muestran cuatro de las numerosas citas relevantes de artículo de Weber que pueden sorprenderlo a usted.

El Presidente Dwight Eisenhower expresó fuertemente su oposición al uso de la bomba atómica en Japón al Secretario de Guerra Stimson en julio de 1945. En un artículo de Newsweek en 1963 dijo Eisenhower: "los japoneses estaban dispuestos a rendirse y no era necesario golpear con esa espantosa cosa… Odiaba ver que nuestro país fuera el primero en usar un arma de ese tipo."

El General Curtis LeMay, que había sido pionero en el bombardeo de precisión en Alemania y Japón (y que más tarde dirigió el Comando Estratégico del Aire (SAC) y sirvió como jefe de personal de la Fuerza Aérea), lo puso más concisamente: "la bomba atómica no tuvo nada que ver con el final de la guerra."

Poco después del  "Día-V", en el final de la guerra del Pacífico, el Brigadier General Bonnie Fellers resumía en un memorándum para el General MacArthur: "ni el bombardeo atómico ni la entrada de la Unión Soviética en la guerra forzaron la rendición incondicional de Japón. Japón fue derrotado antes de que cualquiera de esos eventos ocurrieran."

Del mismo modo, el Almirante Leahy, jefe de personal de los presidentes Roosevelt y Truman, más tarde comentó: "mi opinión es que el uso de esas armas bárbaras en Hiroshima y Nagasaki fue de ninguna manera una ayuda material en nuestra guerra contra el Japón… Los japoneses ya estaban derrotados y dispuestos a rendirse a causa del bloqueo eficaz y el exitoso bombardeo con armas convencionales… Mi sensación fue que siendo los primeros en utilizarlas, adoptamos un estándar ético común a los bárbaros de la edad media. No me enseñaron a hacer la guerra de ese modo y no se pueden ganar guerras destruyendo a mujeres y niños".

En una pieza de 2011, Gar Alperovitz se refirió al ganador del Premio Pulitzer, el autor Martin Sherwin, sobre el uso de las bombas atómicas contra Japón: "Los líderes estadounidenses "prefirieron" poner fin a la guerra con las bombas en lugar de con el ataque soviético. Impresionar a los soviéticos durante las primeras escaramuzas diplomáticas, que por último se convirtieron en la Guerra Fría, también parece probable que haya sido un factor importante.

Pero, como si la primera Guerra Fría no fuera suficientemente mala, los Estados Unidos han iniciado una nueva Guerra Fría contra Rusia. Algunos actos importantes de los Estados Unidos que amenazan la seguridad de Rusia incluyen la expansión de la OTAN hacia la frontera con Rusia en violación de la promesa de Estados Unidos de 1990 de no mover a la OTAN una pulgada hacia el Oriente; se retiró además del Tratado de Misiles Antibalísticos en 2002; apoyando el golpe de Estado de 2014 en Ucrania que derrocó al presidente democráticamente elegido; ampliando el presupuesto para gastar 1 billón de dólares en la modernización de las armas nucleares de Estados Unidos en más de 30 años; colocando tropas y sistemas de arma adicionales cerca de la frontera rusa; y la realización de ejercicios militares a gran escala en el este de Europa cerca de las fronteras con Rusia.

Tal y como nos engañaron con el uso de las armas atómicas, nos están manteniendo en la oscuridad sobre el creciente peligro de una guerra. Sin embargo, William Perry, Secretario de la Defensa en la administración de Clinton, advirtió este mes de enero: "la probabilidad de un desastre nuclear es mayor hoy en día, creo que lo que fue durante la Guerra Fría," dijo Perry. " Un nuevo peligro ha aumentado en los últimos tres años y es la posibilidad de que podría ocurrir un intercambio nuclear entre Estados Unidos y Rusia… provocado por un error de cálculo importante o una falsa alarma."

La expansión innecesaria de la OTAN plantea una amenaza real para la seguridad de Rusia y aumenta la probabilidad de una guerra. Por favor díganle al Presidente Obama que detenga esta locura!

* Ron Forthofer es un profesor retirado de Bioestadística y voluntario con el Centro de la Paz y la Justicia de Rocky Mountain en Boulder, Colorado.

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