Hace 70 años víctimas de Stalin, hoy los tártaros de Ucrania se reafirman

por Admin el 25 Noviembre, 2013

en Sueltos

En 1944, por orden Joseph Stalin, toda la población tártara de la Península de Crimea fue detenida y deportada a los desiertos de Asia Central Soviética.

tartaros

Casi 70 años después de esa atrocidad de tiempos de guerra, la población tártara todavía se esfuerzan por reafirmarse en su patria.

Mullah Ziyatdin, con 82 años de edad, tenía sólo 12 años cuando él y su familia fueron arrestados en medio de la noche.  Les ordenaron reunir unas pocas pertenencias, luego fueron metidos en vagones de carga para iniciar un viaje de pesadilla que duró tres semanas. Las puertas de los vagones de carga en el que viajaban se abrían cada pocos días.

"Cuando llegábamos a una estación, se dejaban los cadáveres de las personas que murieron en el camino", recuerda.

Las condiciones fueron igualmente brutales cuando terminó el viaje en tren.

"Cuando llegamos allí, no había suficiente comida. Muchas personas murieron, de calor, frío, hambre, y enfermedades", recuerda Ziyatdin. "De las 20 familias que viajaban con nosotros, Sólo cuatro sobrevivieron".

Hoy en día, Mullah reza en una mezquita nueva, de dos pisos, en la aldea agrícola de Chistopolye, cerca del extremo oriental de Crimea.

Fueron acusados de colaboración

La península de Crimea es un área del tamaño de Massachusetts que se adentra en el Mar Negro. Es casi una isla, unida al continente por una fina línea de tierra.

Durante siglos, fue parte del Imperio Ruso, luego la Unión Soviética y ahora Ucrania, pero antes de eso, perteneció a la Crimea Tártara, descendientes de la horda de oro de Genghis Khan.

Stalin acusó a los tártaros de colaborar con los alemanes, que ocuparon la península de Crimea durante casi tres años. Esto fue a pesar de que decenas de miles de tártaros sirvieron en el Ejército Rojo, que luchaba contra los alemanes.

Cuando la policía secreta de Stalin acorraló a los tártaros en 1944, su población estaba compuesta de casi 200.000 mujeres, niños y ancianos.

Najiye Batalova tenía 6 años cuando su familia fue deportada. Trabajó toda su vida como periodista e historiadora del nefasto hecho. En total, dice, murieron alrededor del 46 por ciento de los exiliados por las duras condiciones en que se encontraron. Muchos sobrevivientes sufrieron el trabajo esclavo en los campos de algodón de Uzbekistán.

Los tártaros de Crimea no eran las únicas personas sujetas a las deportaciones masivas bajo el régimen de Stalin. Otras nacionalidades, incluyendo los chechenos, Ingush y otros de la región del Mar Negro y el norte del Cáucaso también fueron deportados.

No fue sino hasta después de la muerte de Stalin en 1953, que el gobierno soviético retiró la acusación de traición contra el pueblo tártaro, liberándolos de los campos de trabajo.

A algunas etnias, tales como los chechenos, se les permitió regresar a sus regiones en la década de 1950, pero no fue posible sino hasta la década de 1980 que los tártaros de Crimea pudieron finalmente comenzar el regreso a casa.

La familia de Batalova se instaló en la ciudad del puerto crimeo de Kerch. Ahora con 74 años de edad, señala el camino a un asentamiento tártaro, un conglomerado de pequeños lotes y casas en parte terminados que se encuentra en las afueras de la ciudad.

Los residentes dicen que la ciudad les dio un terreno para construir sus casas, pero en más de 20 años, nunca le han proporcionado servicios básicos, tales como carreteras o agua potable. Aún así, un estimado 250.000 tártaros han regresado ahora a Crimea, y se están organizando para reclamar lo que consideran sus derechos.

En el Congreso Mundial de Tártaros de Crimea en la capital regional, Simferopol, cientos de delegados se reúnen para hablar de una agenda política. Es indicativo del nuevo estatus de los tártaros cuando la sesión comienza con el toque del Himno Nacional de Ucrania, seguido por el himno de los tártaros.

Asan Egizov, un activista político de 26 años de edad, dice que la lealtad de los tártaros es firme con Ucrania, a la cual Crimea ahora pertenece, pero quieren cambios en el nivel local.

Egizov, por primera vez delegado al Congreso, dice que el principal problema es que el Gobierno ucraniano considera  a los tártaros como una minoría nacional.

"Pero nosotros no somos una minoría nacional", dice. "Somos los pueblos indígenas de esta tierra. Somos los dueños de la península de Crimea".

La idea es común entre los tártaros jóvenes, como Egizov, que era un niño cuando sus padres regresaron. No quiere nada menos que una restauración completa de la cultura tártara de Crimea, incluyendo el uso del tártaro como el lenguaje de negocios.

Dado que los tártaros constituyen sólo alrededor del 15 por ciento de una población que se compone mayoritariamente de ucranianos de habla rusa, eso podría tomar mucho tiempo.

Pero Egizov señala que los tártaros tienen una natalidad significativamente mayor que el de la mayoría de los ucranianos y dice que en otra generación, podrían tener influencia tanto demográfica como política.

NPR: Once Victims Of Stalin, Ukraine’s Tatars Reassert Themselves


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