Furia: Film de la Segunda Guerra Mundial que no toma prisioneros

por Admin el 21 Octubre, 2014

en Sueltos

Esta superproducción de Hollywood de David Ayer protagonizada por Brad Pitt está en la misma vena inflexible de la película del Día-D ‘Salvando al soldado Ryan’.

fury

En los viejos tiempos, las películas de guerra de Hollywood no solían tomar el asunto demasiado en serio.

Uno podía identificar a un oficial SS porque mostraba un cabello ridículamente teñido de amarillo. Telly Savalas, llevaría la melancolía a niveles exasperantes. Clint Eastwood podría matar alemanes con una sub ametralladora a 200 metros desde un autobús en movimiento. Los soldados en su mayoría se mostraban muy limpios y las heroínas tenían cortes de pelo y maquillajes que combinaban con la década en la que se filmaron las películas.

Los tanques Tigre no eran tanques Tigre, sino los Leopard de los años sesenta. Y pese a que la edad promedio de un soldado en la Segunda Guerra Mundial no sobrepasaba los 25 años, estas películas estaban llenas de estrellas conocidas que aún se veían muy bien, pero eran demasiado maduros para jugar su papel de manera remotamente realista.

Y la violencia – bueno, no había mucha. Si alguien moría, tendía a ser con una mueca y un último suspiro antes de sucumbir. Incluso en las películas más bravas, como "The Cruel Sea", la violencia era más sugerida que explícita y el horror de la guerra se mostraba en las implacables y abominables opciones, que los hombres debía elegir.

Todo cambió con "Salvando al soldado Ryan" y su impresionante escena del comienzo de la película. La representación de Spielberg de la carnicería en la playa de Omaha en el Día-D estableció nuevos estándares, que empleó en "Band of Brothers" para la TV. De repente, el horror de la guerra quedó al descubierto. La atención al detalle era primordial: los uniformes, las armas, el barro, la sangre y hasta los hombres, parecían cansados de la guerra. Esa película, esa serie y la que siguió, "Pacífico", se convirtieron en punto de referencia para cómo una película sobre la Segunda Guerra Mundial debía verse en la pantalla.

Más de 15 años después, la mayoría de la gente todavía cree que "Salvando al soldado Ryan" es la representación exacta del Día-D. Pero, de hecho, existen muchas imprecisiones. Los obstáculos puestos para oponerse a la invasión, conocidos como "Espárragos de Rommel", fueron colocados al revés. La playa es demasiado estrecha – Omaha es muy ancha en marea baja, que fue cuando ocurrió la matanza que la película representa. Tom Hanks y su pelotón están con los Rangers, pero en realidad, esos hombres no desembarcaron en Vierville a las 6.30 am, con la primera peleada, sino casi una hora más tarde, a las 7,27, y solamente la Compañía C sufrió bajas importantes.

Además, centrándose en los estadounidenses, se refuerza la impresión de que el Día-D fue predominante un espectáculo de Estados Unidos, cuando nada estuvo más lejos de la verdad. Los británicos y los canadienses perdieron cifras similares en hombres; Omaha, es verdad, fue la playa de desembarco más sangrienta, pero las tropas aerotransportadas sufrieron más bajas que las que se mostraron en la película.

¿Pero importa que el cine y la TV ofrezcan una versión exagerada de los hechos? En un aspecto, así se asegura que haya un continuado interés en el tema y nos recuerda el sacrificio asombroso de esos hombres. Sin embargo, es importante distinguir entre la realidad y la ficción.

¿Y qué hay de Furia, la última aportación de Hollywood al género? David Ayer, el escritor y director, ha dejado claro que quería retratar las semanas del cierre de la guerra con un nuevo sentido de realismo. Para un historiador, es un reto y medio.

Antes de la apertura de la primera escena, en texto aparece en la pantalla diciéndonos que los estadounidenses fueron equipados con tanques que tenía armas y blindajes inferiores al de los alemanes. Esto es una generalización impresionante y se ajusta a un mito ridículo, siendo ampliamente aceptado, que los alemanes tenían mejor equipo que los aliados. La mayoría de los tanques alemanes seguían siendo Panzer IV, que de ninguna manera era superiores. El cañón de 76mm, utilizado por el Sherman M4A3E8, como aparece en la película, tenía una velocidad igual a la del legendario cañón 88mm con la que los tigres estaban equipados. El británico de 17 libras era aún más letal. Además, en abril de 1945, los británicos tenían el Comet y los estadounidenses el Pershing, ambos superiores a esas bestias alemanas tan temidas.

En general, en la película los comandantes de tanque son demasiado viejos, incluso Brad Pitt con sus 50 años; y también Jason Isaacs (51), quien interpreta a un capitán de infantería; la edad promedio de un comandante de compañía estadounidense por entonces eran los 21 años.

Aún a pesar de esas objeciones, la película es una forma de Hollywood de regresar a la vieja y tranquilizadora forma de las reglas establecidas antes de Ryan. Pitt es una de las estrellas más grandes del mundo y eso es lo que necesitan las películas de guerra. La escena final es absolutamente apasionante, brillantemente recreada y el tipo de tiroteo que seguramente nunca habría sucedido – ¿por qué un tanque solitario mostraría su cuello de tal manera cuando los ejércitos aliados estaban apenas a un kilómetro detrás? Pero esta escena, otra vez, le cae al pelo a este género de películas.

Furia lleva el descarnado y violento realismo a nuevos niveles, mientras que el detalle es absolutamente evidente, hasta con el abrigo de la Luftwaffe capturado por Isaacs – un buen toque. La claustrofobia del tanque es mostrada brillantemente, como son todas las secuencias de acción, incluyendo una recreación efectiva de un ataque combinado de blindados con la infantería y un tiroteo sensacional con un Tigre. Ciertamente, la guerra es violenta y es un infierno en la película de David Ayer, y aquellos que se sintieron afectado por la violencia viendo "Salvando al soldado Ryan" podrían encontrar algunas de las escenas de "Furia" difíciles de digerir.

Pero es un excelente retrato de una época terrible. Se ajusta a todas las antiguas reglas de las películas de guerra, sin embargo es pionera en su acción. Sus escenas simbolizan el terrible sacrificio de la generación mayor. Y lo más importante de todo, nos recuerdan, vívidamente, que la Segunda Guerra Mundial fue un evento verdaderamente catastrófico que ocurrió no hace mucho, aquí en nuestra puerta.

Películas como Furia aseguran que nunca olvidemos un hecho como ese.

The Telegrraph: Fury: a Second World War film that takes no prisoners


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Susana Octubre 22, 2014 a las 16:08

Una vez más cabe preguntarse si estos periodistas habrán visto más de 20 pelis de guerra en su vida. Existen distintos títulos anteriores al Soldado Ryan que muestran la guerra en toda su crudeza, más allá de las imágenes más benignas de los clásicos con John Wayne. Un buen ejemplo de ello es “Beach Red” de 1967 y ambientada en el Pacífico. Aquellas personas que han visto “Furia” critican la falta de formación táctica alemana, quienes “desfilan” en formaciones apretadas de infantería invitando a ser dianas fáciles para los aviones aliados o suicidas que se lanzan frontalmente contra los tanques americanos a campo abierto.

Rinaldo Octubre 23, 2014 a las 16:48

Como todas las demas esta es otra gringada. Las mejores peliculas belicas son rusas y alemanas, las de Hollywood son garbage.

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