Estrategia de inteligencia de la Segunda Guerra Mundial puede entorpecer la búsqueda del MH370

por Admin el 26 Marzo, 2014

en Sueltos

Ultra era el nombre de los aliados para la información de inteligencia altamente confidencial, obtenida durante la Segunda Guerra Mundial rompiendo los cifrados de las comunicaciones enemigas. Se dice que Winston Churchill le comunicó al rey George VI que "fue gracias a Ultra que ganamos la guerra".

Malaysia Plane

Mucho tráfico de radio alemán estaba codificado en la máquina Enigma, de la cual muchos de sus códigos podían descifrar los británicos. Lo malo para los Aliados fue que los comandantes militares a veces no podían actuar en función de lo que la inteligencia Ultra descubría porque así los alemanes sabrían que se había descifrado el tráfico de Enigma.

Por ejemplo, durante la batalla de Creta en 1941, el comandante aliado de la isla, General Freyberg de Nueva Zelanda, no replegó las tropas de defensa costera a pesar que las intercepciones de Ultra indicaban que era improbable un ataque marítimo y que lo más probable era una invasión aérea. Freyberg tenía acceso a Ultra, pero no actuó en consecuencia para no revelar a los alemanes que conocía sus intenciones. Esto condujo en última instancia, a la caída de Creta.

Lentitud para compartir información sobre el MH370

La información sobre la búsqueda del vuelo MH370 de Malasia Airlines sugiere que lo que podría llamarse el síndrome Ultra ha sido un factor en contra en la búsqueda del avión. Sencillamente, los países con acceso a información sensible de vigilancia, útil para la búsqueda, han sido renuentes a revelar esos datos porque podría poner en evidencia sus capacidades de detección. Tailandia ha admitido que ya tenía información de vigilancia que no compartió, al menos inicialmente, con Malasia.

El síndrome de Ultra también puede haber estado actuando en Occidente. Aunque la autoridad australiana de seguridad marítima (AMSA) no ha confirmado el origen de sus informaciones sobre los restos hallados en el océano Antártico, es probable que un satélite militar estadounidense haya sido la fuente de la información. El portavoz de AMSA ha revelado que las fotos del satélite fueron tomadas varios días antes.

Esto plantea la pregunta: ¿Cuánto tiempo estuvo disponible esa información? Y ¿por qué la búsqueda de repente se centró en un área del océano Austral muy lejos de las áreas anteriores donde se hacía la búsqueda? Se podría argumentar que se debía al límite del combustible del avión a lo largo del corredor de búsqueda hacia el sur, pero es más probable que haya sido la respuesta a algún informe de inteligencia militar sin confirmar.

Los datos de vigilancia de Estados Unidos son altamente clasificados y se comunican a sólo un número muy limitado de países, incluyendo Australia. Cualquier exposición anticipada de esa información dice mucho acerca de las capacidades de vigilancia de Estados Unidos. Como el periodista de Fairfax Peter Hartcher ha observado:

"Los funcionarios australianos son hiper-protectores de la inteligencia de Estados Unidos y sus fuentes – aún más protectores que los propios estadounidenses. Es un síntoma de la mentalidad de cooperación de la defensa australiana como novel aliado, miedo a dar alguna razón que sea causa para que le restrinjan el flujo de inteligencia que le provee su socio.

Un registro de fugas de información

Australia tiene un historial del síndrome Ultra en sus medidas de protección de frontera. Con los años, ha habido reiteradas interrupciones en las comunicaciones entre las agencias de inteligencia y la más amplia organización de protección de frontera (Coastwatch) y la autoridad de búsqueda y rescate. La inteligencia relevante para la tarea en mano no fue suministrada a las agencias de búsqueda y rescate porque nadie en esos organismos dio los permisos de seguridad necesarios para divulgar la información.

Aunque este problema ha sido superado, incluyendo la incorporación de oficiales debidamente autorizados de la Fuerza de Defensa Australiana (ADF) en el Comando de Protección Fronteriza, se han perdido vidas por el fracaso de las agencias australianas para coordinarse eficazmente. El síndrome Ultra permitió que se perdieran esas vidas.

Los militares y las agencias de inteligencia tienen una marcada tendencia a clasificar excesivamente la información y protección de sus fuentes. Las fuerzas navales hablan mucho sobre cooperación marítima y la importancia del intercambio de información, pero existen severas limitaciones a lo que ellos están dispuestos a hacer y compartir con otros. Algunos países y sus armadas tienen la reputación de ser "aspiradoras": absorben cuanta información está a su alcance, pero no dan nada.

El polémico problema para las autoridades es decidir cuándo las preocupaciones de seguridad nacional deberían dejarse de lado para poder salvar vidas humanas. Cuando el polvo se asiente en la saga del avión de Malasia Airlines MH370, el resultado positivo puede ser que los países se vuelvan menos sensibles para cooperar con el intercambio de información de vigilancia importante para efectivas misiones de búsqueda y rescate.

Las dos agencias interesadas, la organización de Aviación Civil Internacional y la Organización Marítima Internacional, al menos deberían abordar la cuestión.

The Conversation: The Ultra Syndrome: did it hamper the search for flight MH370?

Exordio: Espionaje e Inteligencia

Exordio: Máquina encriptadora Enigma


Artículo anterior:

Siguiente artículo: