El peligroso juego de dimes y diretes de Trump y Kim Jong-un

por Admin el 27 Septiembre, 2017

en Sueltos

Corea del Norte podría considerar la prueba de una bomba de hidrógeno en el Océano Pacífico, en represalia a las amenazas de Donald Trump, de destruir el país, dijo el 22 de setiembre en Pyongyang el Ministro de Relaciones Exteriores norcoreano.

Las tensiones sobre Corea del Norte en el programa de armas han ido escalando a mayores por meses  desde que Pyongyang lanzó una ráfaga de mísiles y explosiones nucleares. Trump respondió con una serie de nuevas sanciones duras contra Pyongyang y se enfrascó en una retórica amenazante, culminando con un discurso en la ONU, donde dijo que Washington podría "destruir completamente" a Corea del Norte si los Estados Unidos o sus aliados se vieran amenazados.

En respuesta, el líder norcoreano Kim Jong Un subrayó que su amenaza de "domesticar con fuego al mentalmente desquiciado viejo chocho estadounidense", "no fue una expresión retórica".

Y ahora, tenemos a Corea del Norte, en la escalada de guerra retórica con los Estados unidos, insinuando que puede explotar una bomba H en el Pacífico, después de haber realizado ya pruebas subterráneas de bombas atómicas y de hidrógeno en tierra.

Volviendo atrás en el tiempo, con la Segunda Guerra Mundial, es que comenzó la batalla de la supremacía entre las naciones. El reto era desarrollar la mayor arma letal y la idea era para asustar de verdad.

Estados Unidos probó la primera bomba atómica en las zonas remotas de Nuevo México el 16 de julio de 1945. La Unión Soviética ganó la delantera con el dispositivo letal más poderoso que la humanidad ha creado, la Bomba Tsar.

Esto sucedió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando comenzó la llamada ‘carrera de armas nucleares’ y las relaciones entre los Estados Unidos y la Unión Soviética comenzó a deteriorarse. La competencia entre las superpotencias del mundo llevó a la creación de la Bomba Tsar.

De acuerdo a un documental del Discovery Channel, la bomba era cuatro veces más grande que cualquier cosa que Estados Unidos había hecho estallar.

La Bomba Tsar contenía el equivalente a 58 millones de toneladas de TNT, o lo que es igual a todos los explosivos utilizados durante la Segunda Guerra Mundial multiplicados por 10. Esta mortífera bomba fue creada por un equipo de cuatro hombres, cuyos nombres son Victor Adamskii, Yuri Babaev, Yuri Smirnov, y Yuri Trutnev.

En 1961, la explosión del Bomba Tsar tuvo lugar en la isla de Novaya Zemlya en el Círculo Polar Ártico, con el equivalente a 3.800 de las bombas lanzadas sobre Hiroshima.

La masiva bomba medía 8 metros de largo y pesaba 27 toneladas. En ese momento, fueron diseñados aviones especiales para llevar esta obra maestra.

Los aviones que llevaron la bomba fueron pintados en blanco, especialmente para evitar cualquier daño causado por el aumento de temperatura. El lanzamiento de la bomba desde el avión se controló desde el suelo y unos paracaídas fueron colocados en el dispositivo para frenar su descenso, de modo que la tripulación pudiera lograr el tiempo suficiente para escapar de la zona.

Se detonó la bomba a 2 millas de altura sobre la tierra, pero la tierra debajo fue quemada por el calor y las rocas se convirtieron en cenizas.

Como consecuencia, poco después de las pruebas en 1963, las superpotencias prohibieron las pruebas de las bomba en la atmósfera, bajo el agua o en el espacio exterior. Todas sólo podían probarse bajo tierra.

Times Now News: A-bombs, H-bombs and Tsar Bomba: Escalating tension with weapons of mass destruction


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