Dirigentes polacos amenazan el destino de nuevo Museo de la Segunda Guerra Mundial

por Admin el 25 Abril, 2016

en Sueltos

Varsovia, Polonia (AP) – El gobierno conservador de Polonia está amenazando frustrar el futuro de un nuevo museo de la Segunda Guerra Mundial.  Un ambicioso proyecto en el que expertos internacionales han gastado ocho años para crear, podría fracasar por la reciente lucha ideológica que las autoridades nacionalistas de la nación están librando contra los rivales pro-europeos a quienes reemplazaron en el poder el año pasado.

El Museo de la Segunda Guerra Mundial ha estado en proceso de desarrollo desde el 2008 y estaba programado para abrirse el próximo año en Gdansk, donde las primeras balas de la guerra fueron disparadas en 1939. El proyecto de $120 millones  fue iniciado con el soporte del ex primer ministro Donald Tusk, hoy uno de los máximos jefes de la Unión Europea, un hombre profundamente odiado por la dirigencia del nuevo partido Ley y Justicia, del dirigente polaco Jaroslaw Kaczynski.

El Euro-escéptico Ley y Justicia acusa al Museo financiado por el Estado de no haberse concentrado suficientemente en Polonia, oponiéndose a un enfoque que pone la experiencia de la época de la guerra en Polonia en el contexto más amplio del destino de otras naciones bajo las ocupaciones alemana, soviética y japonesa. Kaczynski juró en 2013 que si su partido alguna vez llegara al poder cambiaría el museo para que "Exprese el punto de vista polaco."

Los críticos están convencidos que Kaczynski, el hombre más poderoso de Polonia, también está motivado por su odio a Tusk y la Plataforma Cívica, el partido pro-UE que gobernó Polonia durante ocho años antes de que Ley y Justicia asumieran el poder el año pasado.

Un grupo de historiadores y profesionales de museos escribió una carta abierta de protesta, diciendo que ven que Ley y Justicia se mueve como parte de "una lucha política que implica la destrucción de las instituciones creadas por el anterior gobierno sin considerar su valor sustantivo."

"Es difícil para nosotros aceptar un acto de vandalismo sin sentido llevado a cabo en contra de nuestra cultura", dijo.

El asunto emerge en medio de un intento más amplio de las nuevas autoridades para purgar las élites que ellos creen están alineados con sus enemigos políticos. Muchas de las personas que han perdido sus puestos de trabajo ahora son expertos profesionales sin filiación política. El gobierno dice que busca reformar un país que se ha vuelto demasiado liberal y cuya identidad nacional ha sido erosionada por su membresía con la UE de 28 Naciones.

Entre las personas que asesoran al Museo hay algunos de los más reconocidos historiadores de la Segunda Guerra Mundial del mundo, incluyendo Norman Davies de Oxford y Timothy Snyder de Yale, investigadores cuyos trabajos son considerados comprensivos de los polacos que sufrieron con las ocupaciones de alemanes y soviéticos. El edificio en sí mismo es un diseño de vanguardia, con varios pisos de vidrio, elegido por un jurado presidido por el arquitecto polaco-estadounidense Daniel Libeskind.

"Lo que ellos tienen es un museo que va a ser visto como notable a escala europea y a nivel internacional, que atraerá millones a Polonia", dijo Snyder a The Associated Press.

El destino del museo se puso en duda el 15 de abril, cuando el Ministro de Cultura, Piotr Glinski, anunció que podría fusionar el museo con otro museo que no existe todavía, un paso que permitiría al Gobierno a abandonar legalmente el concepto del museo original. El nuevo museo se centrará en el ataque alemán a Polonia en la península de Westerplatte de Gdansk, la apertura de las hostilidades en la guerra y la defensa polaca contra la invasión alemana en 1939.

El director del Museo, Pawel Machcewicz, dijo que el nuevo concepto propuesto es una "entidad ficticia" que se utiliza como truco legal para hacerse cargo de su institución y romper su contrato de trabajo, que se extiende hasta 2019.

"Abandonar el proyecto original significaría la destrucción del 90 por ciento del contenido de nuestro Museo, que ya se ha construido parcialmente y algunos de los contenidos que ya han sido instalados", dijo Machcewicz, un historiador del siglo XX sin filiación de partido. "Nunca he oído de una situación parecida."

El Consejo Asesor del Museo manifestó estar "sorprendidos y preocupados" por el anuncio del Ministro de Cultura, que se pronunció sin consultar.

Snyder, signatario de esa declaración y autor de "Bloodlands: Europe Between Hitler and Stalin," dijo que el mundo tiene otros museos de la Segunda Guerra Mundial pero todos toman una visión exclusivamente nacional. El Museo de Gdansk es único porque sería el primero en involucrar a las historias de todas las naciones afectadas en Asia y Europa, dijo.

"Es un avance intelectual, porque nos permite dar sentido a la Segunda Guerra Mundial y verla desde múltiples puntos de vista", dijo. "También hace que la historia polaca sea accesible a cualquier persona desde cualquier lugar. Así que, si eres holandés o japonés o estadounidense, y vas a este museo sin saber nada acerca de Polonia, al final de la visita verás cuán fundamental fue la experiencia polaca durante la guerra."

En medio del escándalo, dijo el Ministro de Cultura que todas las opciones son válidas, pero añadió que la fusión de los dos museos sería lo más eficiente. "No tiene ningún sentido el funcionamiento de dos museos con el mismo perfil en la misma ciudad," dijo a la Agencia de noticias PAP.

Un obstáculo podría ser la dura oposición de Pawel Adamowicz, el alcalde de Gdansk, que donó el terreno para el Museo. Adamowicz, miembro de la Plataforma Cívica, dijo que la ciudad tiene el derecho legal para revocar la donación de tierra si el Museo no se construye tal y como fue previsto. Dijo que está dispuesto a dar ese paso.

Snyder dice que el concepto del gobierno de un museo centrado únicamente en la lucha militar en Westerplatte y en la Polonia de 1939 daría lugar a una exposición estrictamente enfocada, que no atraería a una audiencia internacional más amplia. Dijo que también expondrían eventos clave como la Masacre de Katyn de unos 22.000 oficiales polacos por la policía secreta Soviética.

Eso, dijo, sería contraproducente para un gobierno interesado en difundir conocimientos del sufrimiento de Polonia y la resistencia militar.

"¿Por qué no darle crédito al Museo? El gobierno de la Plataforma Cívica no logró terminarlo antes de que perdieran el poder. Los políticos generalmente terminan proyecto de otros y asumen todo el crédito. Parece como una oportunidad de oro para hacerlo," dijo Snyder.

Cumberlink: Polish leaders threaten fate of nearly finished WWII museum

Exordio: Batalla de Westerplatte (01-09-1939)

Exordio: Ataque a Radio Gleiwitz (25 -8-1939)

Exordio: Estado Libre de Danzig

Exordio: Propuesta alemana para Danzig (28-8-1939)


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