Después de 68 años Filipinas le da calurosa bienvenida a soldados japoneses

por Admin el 24 Noviembre, 2013

en Sueltos

TACLOBAN CITY, Filipinas: El viernes, aquí, en las islas que Japón ocupó hace siete décadas, más de 1.000 tropas japonesas recibieron una cálida bienvenida, mientras se preparaban para lanzar operaciones de socorro en las islas devastadas por el tifón.

Las tropas llegaron a bordo de tres buques que acoderaron en el puerto de Cebú, dijo un funcionario de la Embajada del Japón, en lo que es el mayor despliegue en el extranjero de militares japoneses desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Las tropas se unirán a un enorme esfuerzo de socorro internacional para ayudar a supervivientes del súper tifón "Yolanda" (denominación común internacional: "Haiyan"), que aplanó docenas de ciudades a través del centro de Filipinas el 8 de noviembre, dejando al menos 5.500 muertos o desaparecidos.

"Ya hemos entregado pequeñas cantidades de ayuda pero el esfuerzo principal se iniciará después de una reunión hoy con las fuerzas Filipinas," dijo Takashi Inoue, director adjunto de asuntos públicos de la Embajada de Japón en Manila.

La contribución del Japón en el esfuerzo humanitario se presenta como un nueva muestra de confianza para Tokio al hacerse presente nuevamente en el orden mundial, después de décadas en que la idea de que sus tropas en suelo extranjero era un completo anatema.

Jugueteo expansionista

En muchas partes de Asia, persisten las memorias de la brutalidad en la invasión de los soldados japoneses que participaron en un jugueteo expansionista a través de la región en nombre de su emperador.

En un cambio de histórica ironía, las tropas japonesas están regresando a las áreas de las Filipinas que los vieron perder una de las mayores batallas navales de la historia contra los aliados liderados por Estados Unidos.

Eulalia Macaya, de 74 años de edad, que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial y al tifón, dijo recordar que estuvo aterrada por las tropas japonesas cuando era una niña pequeña.

"Estábamos escondidos en agujeros cavados bajo el suelo de nuestros hogares," recordó. "Los soldados japoneses patrullaban pero no podíamos ver a mucho de ellos. Sólo podíamos ver sus botas. Estábamos muy asustados".

Pero Macaya, quien está esperando tratamiento en una clínica de campo temporal establecida por el gobierno japonés en esta capital arruinada por el tifón, dijo que estaba muy contenta que el antiguo ocupante estuviera de vuelta.

"Ya no les guardo ningún rencor. No hay mala sangre entre nosotros," dijo.

Tente Quintero, de 72 años de edad, un ex vicealcalde de Tacloban, dijo que en estos momentos de conflicto con una China cada vez más envalentonada por la posesión de islas del Mar de Filipinas Oriental (Mar Meridional de China), los filipinos ahora ven a los japoneses como amigos y aliados.

Se declaró "feliz" que haya botas japonesas botas en suelo de Filipinas.

"No hay nada como dos aliados viviendo en armonía con los demás", dijo.

Beatrice Bisquera, de 91 años, dijo que la devastación del tifón Yolanda les ha causado peores dificultades que las que sufrieron los filipinos bajo el régimen militar japonés.

No hay dónde esconderse

"Durante la ocupación japonesa nos escondimos en las montañas. Ahora, no hay dónde esconderse," dijo.

El teniente Jim Alagao, portavoz de las fuerzas armadas de Filipinas, dijo que el país estaba agradecido por el apoyo de Japón, y que la Segunda Guerra Mundial ya no era una preocupación para su generación.

"La Segunda Guerra Mundial fue hace mucho tiempo. "Si nosotros todavía albergamos malos sentimientos contra los japoneses, es una pregunta que nuestros abuelos pueden responder", dijo.

"Estamos muy agradecidos por toda la ayuda que puedan dar otras naciones".

Para algunos socorristas japoneses ya sobre el terreno en la provincia de Leyte, la participación de su país en los esfuerzos de socorro internacional junto a los Estados Unidos es una indicación de una relación muy diferente de Japón con el resto del mundo.

"Hace casi 70 años, éramos enemigos. Ahora somos amigos," dijo Joji Tomioka, un médico ayudando a coordinar a un equipo médico civil.

"No podemos olvidar el pasado, pero debemos aprender de la historia para que no lo repitamos otra vez".

Inquirer: Warm welcome for Japanese soldiers 68 years after WWII


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