China, con la mira en Japón, busca enfocar la Segunda Guerra Mundial durante visita a Alemania

por Admin el 25 Febrero, 2014

en Sueltos

BEIJING – Para incomodidad de Berlín, China desea hacer que la Segunda Guerra Mundial sea un tema clave en el viaje del presidente Xi Jinping a Alemania el próximo mes, al estar Beijing dispuesto a utilizar la expiación de los alemanes por su pasado en la guerra, con el propósito de avergonzar a Japón.

Constantemente, China ha contrastado el arrepentimiento público de Alemania por el régimen Nazi con lo hecho por Japón, donde las reiteradas disculpas oficiales por el sufrimiento causado durante la guerra son a veces socavadas por comentarios contradictorios de los políticos conservadores.

Los vínculos entre los dos rivales asiáticos se agravaron cuando el primer ministro japonés Shinzo Abe visitó el Santuario de Yasukuni en Tokio el 26 de diciembre pasado, el que China considera ser un símbolo del militarismo pasado de Tokio, porque honra a los líderes militares junto con millones de muertos en la guerra.

El presidente Xi visitará Alemania a finales de marzo, así como Francia, Holanda y Bélgica, dijeron las fuentes diplomáticas con sede en Beijing. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino declinó comentar el programa del señor Xi debido a que el viaje aún no ha sido anunciado formalmente.

"China quiere un fuerte enfoque en la Segunda Guerra Mundial cuando Xi visite Alemania y eso no es motivo de alegría para Alemania," dijo una fuente diplomática que ha sido informada sobre los planes de China para el viaje de Xi.

El gobierno alemán declinó hacer algún comentario. Pero las fuentes diplomáticas dijeron que Alemania no desea entrar en la disputa entre China y Japón y no le gusta que China esté constantemente recordando el doloroso pasado de Alemania.

Una segunda fuente diplomática con conocimiento del viaje, dijo que China ha propuesto que Xi visite el Memorial del Holocausto en Berlín. Cuando eso fue inmediatamente rechazado por Alemania, Beijing sugirió que Xi visite el museo memorial Neue Wache de Berlín, que honra a los muertos en la guerra, pero no a los reconocidos como criminales de guerra.

"Lo del Holocausto es un asunto prohibido", dijo la fuente, agregando que no está claro si será posible la visita al Neue Wache Memorial.

Alemania no quiere que se use el legado negativo de la guerra para dominar o tomar protagonismo durante una visita de Estado, agregó la fuente, explicando la objeción a la visita al Memorial del Holocausto.

Lo que quiere China, es que funcionarios alemanes vayan a Japón a decirles a los japoneses cómo lidiar con la historia, agregó la fuente.

No está claro exactamente qué es lo que Xi quiere decir sobre la guerra en Alemania, país que tiene fuertes vínculos comerciales con China, pero los dirigentes chinos han mencionado al tema en sus recientes visitas a Europa.

En 2012, el entonces primer ministro Wen Jiabao fue al Campo de Concentración de Auschwitz en Polonia, diciendo: "sólo aquellos que recuerdan la historia pueden construir a un buen futuro".

Los líderes japoneses se han disculpado repetidamente por el sufrimiento causado por las acciones de guerra del país, incluyendo la histórica disculpa de 1995 hecha por el entonces primer ministro Tomiichi Murayama. Pero el discurso reiterativo de los políticos conservadores arrojan dudas sobre la sinceridad de Tokio.

Contestando el jueves preguntas en la dieta, Abe dijo que su gobierno se apegaría a las últimas disculpas.

"Como he dicho antes, en el pasado muchas naciones, especialmente las de Asia, sufrieron grandes daños y dolor debido a nuestra nación. "Nuestro Gobierno reconoce eso, como lo han hecho gobiernos anteriores y continuaremos con esa postura, dijo Abe.

Las relaciones sino-japonesas no sólo están plagadas por recuerdos amargos de la ocupación japonesa de parte de China antes y durante la Segunda Guerra Mundial, sino también por una disputa territorial y rivalidad regional. Las relaciones se enfriaron después de las desavenencias que comenzaron en 2012 por las islas en disputa en el mar de China Oriental.

Algunos expertos dicen que la campaña de China contra Japón ha ayudado a Beijing a distraer la atención del debate sobre su creciente agresividad militar en Asia, incluyendo los ingentes aumentos en el gasto de defensa y la creación de una zona de identificación de defensa aérea en el mar de China oriental que fue condenada por Tokio y Washington.

En casa, China incrementó la presión propagandística contra Japón la semana pasada, durante una visita organizada por el gobierno para los reporteros extranjeros en el sitio de la masacre de Nanjing.

Los periodistas fueron llevados a ver la casa donde vivía un hombre de negocios alemán llamado John Rabe, un hombre ensalzado por su papel como protector de los chinos de las tropas japonesas en China que arrasaron la ciudad, conocida como Nanking, a finales de 1937.

China dice que las tropas japonesas mataron a 300.000 personas. Un tribunal aliado de la posguerra pone la cifra de muertos en 142.000.

"Cualquier grupo de personas puede cometer un error histórico, pero los alemanes lo admitieron y dijeron que no permiten que tal cosa vuelva a suceder otra vez", dijo Zhu Chengshan, curador del salón conmemorativo para las víctimas de la masacre.

"Esta es una increíble perspectiva histórica que tienen los alemanes. Los japoneses, por el contrario, son exactamente lo contrario".

Parte de la campaña de China ha sido resaltar el arrepentimiento alemán.

La televisión estatal mostró recientemente las imágenes del ex Canciller de Alemania occidental Willy Brandt arrodillado frente a un monumento a las víctimas del levantamiento en el Ghetto de Varsovia en 1943, donde los alemanes aplastaron brutalmente una rebelión judía.

Preguntado sobre cómo compara China a Alemania y Japón, dijo un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores en Tokio que Japón continuaría transitando por un sendero de paz y añadió que las recientes acciones provocativas de China han acrecentado las preocupaciones en la región.

"Tenemos que reflexionar sobre el pasado, pero no se puede vivir solamente en el pasado", dijo el portavoz Masaru Sato. "La reconciliación requiere no sólo la sinceridad del autor sobre lo pasado y el gesto de expiación, sino también la aceptación del gesto por la víctima", dijo, agregando que Tokio quiere el diálogo con Pekín.

Numerosas fuentes diplomáticas dicen que China ha estado ejerciendo presión sobre los miembros de las embajadas occidentales en Pekín para condenar la visita de Abe al Santuario de Yasukuni.

Abe ha dicho repetidamente que no visitó el Santuario para honrar a los criminales de guerra, sino para presentar sus respetos a aquellos que murieron por su país y para hacer la promesa de que Japón nunca iría a la guerra. Su visita causó una extraña "decepción" de parte de Washington el día que hizo la visita.

El mes pasado, tras una reunión regular entre los ministerios de defensa chino y alemán, los medios estatales chinos dijeron que el lado alemán expresó su "comprensión por la posición de China".

"Para Alemania, las lecciones de la historia han sido amargas. Alemania pasó por una reflexión profunda y ejercida con mucho esfuerzo, ganando así la confianza de la comunidad internacional", citan los periódicos chinos sin decir quiénes fueron esos funcionarios alemanes.

"Los alemanes se sienten verdaderamente incómodos con este tipo de cosas," dijo una tercera fuente diplomática, refiriéndose a la reunión del Ministerio de Defensa. "No quieren que China estén constantemente comparándolos con Japón y tratando sobre la guerra".

El Embajador de China en Alemania, Shi Mingde, en una entrevista con un periódico alemán el mes pasado, hizo una comparación entre la visita de Abe al Santuario y los Nazis. "Imaginemos que la canciller alemana visitara el búnker de Hitler en lugar de Memorial del Holocausto para dejar flores. Eso sería impensable", dijo Shi.

El portavoz japonés Sato, observando que Yasukuni honra a 2,5 millones muertos durante la guerra incluyendo los conflictos entre ambas guerras mundiales, dijo que estaba mal sugerir que la visita Yasukuni significara que Japón no estaba arrepentido. "Comparar a las dos naciones refiriéndose simplemente a una visita al Santuario está muy mal", dijo.

Japan Times: China, eyeing Japan, seeks WWII focus for Xi during Germany visit


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Daniel Febrero 25, 2014 a las 14:12

China es capaz de incendiar el asia para vengarse de Japon y tambien recuperar Taiwan.

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