Universidad canadiense reflexiona sobre cómo enmendar las expulsiones de niseis en 1942

por Admin el 27 Agosto, 2011

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El fin de semana del 7 de diciembre de 1941, Mits Sumiya nacido en Bowen Island (Canadá), hizo la desconcertante transición, de estudiante canadiense de ingeniería y miembro orgulloso del programa del OTC (Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales) de la Universidad de Columbia Británica (UBC) a enemigo del Estado.

Cuando el joven nisei de 18 años de edad, se unió a la OTC en otoño, el comandante de la milicia de estudiantes, Gordon Shrum – entonces profesor en la universidad – había tomado el juramento Sumiya de fidelidad al rey.

"Yo era un niño canadiense típico. Fui a la universidad, me uní a la OTC, tomé el juramento de lealtad a la Corona y era un ciudadano británico", dijo Sumiya.

Eso fue el sábado. El domingo, Pearl Harbor fue bombardeado por los japoneses.

El lunes, "Shrum nos había borrado de la lista [del OTC]. Dijo que no quería ver a ningún japonés en el campus", declaró Sumiya, de 88 años de edad, que ahora vive en Toronto.

"Él sabía perfectamente que nosotros nacimos canadienses", dijo Sumiya refiriéndose a sí mismo y otros cinco miembros de la etnia japonesa en el OTC, a quienes que se les ordenó que devolvieran sus uniformes un día después del ataque a Pearl Harbor.

Sumiya y otros 75 estudiantes de etnia japonesa de la Universidad de Columbia Británica (UBC) serían barridos por la histeria anti-japonesa que siguió a la declaración de guerra a Japón y se les negó la oportunidad de completar sus estudios.

En un primer momento, se vieron sometidos a un toque de queda que les impedía llegar a tiempo a las clases en la universidad.

"Nadie podía a entrar al aula si llegaba tarde y la puerta estaba cerrada. Sin embargo, los profesores nos dijeron que entráramos", dijo.

"Había un amigo mío chino – a quien le dieron unos pequeños botones de identificación para mostrar que no eran japoneses – y él me dijo que me conseguiría uno.  Yo le dije, ¿porqué necesito uno si soy canadiense?"

Más tarde a principios del año siguiente, Sumiya se sumó a los 22.000 japoneses-canadienses expulsados de las zonas costeras de Columbia Británica que fueron llevados a campos de trabajo y campos de concentración en el interior de la provincia o en otras partes del país.

"En la OTC mi número de serie era K577599 y me dijeron que nunca lo olvidara en caso de que fuera capturado. Y no lo olvidé", dijo Sumiya, quien aún siente vibrar en sí la sensación de injusticia.

Fue capturado, por la Real Policía Militar Canadiense, por negarse a ir a un campo de trabajo – "que no era más no era otra cosa que ir a trabajar como esclavos" – y fue entregado al ejército en junio de 1942.

Luego fue enviado a un campo de prisioneros japoneses en Ontario, donde permaneció hasta 1946, cuando fue liberado.

Incluso entonces, se le prohibió entrar en Toronto, una de las muchas ciudades cerradas a las personas de ascendencia japonesa – la prohibición no se levantó sino hasta 1949, cuando a los ciudadanos de etnia japonesa se les devolvieron sus derechos civiles, dijo.

Sumiya es uno de los pocos estudiantes de la UBC, que aún viven, a quienes se les negó la oportunidad de completar su formación universitaria.

Hace dos años, María Kitagawa, miembro de la Asociación de Ciudadanos Japoneses-Canadienses del Gran Vancouver, solicitó a la universidad que les otorgara títulos honoríficos a esos ciudadanos.

"Las universidades a lo largo de la costa oeste de los Estados Unidos han concedido títulos honoríficos a los estudiantes estadounidenses de origen japonés que fueron expulsados, y lo mismo debe hacerse con los japoneses-canadienses que fueron a UBC", dijo Kitagawa.

Sin embargo, UBC no otorgará la concesión de títulos similares, dijo Sally Thorne, presidenta del Comité del Senado de Tributos de UBC.

Thorne dijo que el tema era complejo y que la universidad estaba buscando una manera de honrar a todos los japoneses étnicos que se vieron obligados a abandonar sus hogares y empleos, no sólo a los estudiantes.

"A diferencia de las universidades estadounidenses, ninguno de los estudiantes fueron expulsados de UBC", dijo.

La concesión de títulos honoríficos por las universidades de EE.UU. fue hecha en reparación por las expulsiones oficiales, lo que no ocurrió en Canadá, dijo.

Un comité de los departamentos de historia y estudios asiáticos de UBC, incluidos los miembros de la comunidad japonesa, han acordado la mejor manera de aclarar lo que ocurrió, dijo Thorne.

"Hubo un sinnúmero de personas en la comunidad japonesa-canadiense que se vieron afectados por esto".

"Había estudiantes, personal docente, y todas aquellas personas que esperaban para ingresar a la UBC, pero no pudieron. Queremos hacer algo en reconocimiento de lo que pasó. Podría ser una muestra histórica permanente o una colección especial en la biblioteca o un evento especial , "dijo.

Nada de esto satisface a Kitagawa. "Eso no es lo que pedí. Prefiero que se haga algo para honrar a estas personas individualmente y no a todos en conjunto. Hubo mucho pesar entre los que no pudieron terminar sus estudios", dijo Kitagawa, quien ha hablado con un gran número de antiguos alumnos.

"Esto habría dado por concluido el asunto", dijo.

Sumiya nunca asistió a otra universidad a tiempo completo. Se quedó en Ontario y trabajó en la industria de laminado metálico, llegando al nivel ejecutivo antes de retirarse.

Él era un ciudadano modelo, que participó en juntas muchas comunidades y organizaciones eclesiásticas.

¿Así que lo que quiere es un grado honorífico?

"Lo qué nos pasó fue muy injusto. No estaba bien, no era correcto y junto con ellos me puse de pie y hubo reacciones", dijo.

"Un título honorario, no me beneficiaría en nada – He estado jubilado durante 20 años, pero creo que sería un buen gesto si UBC me diera el título."

www.canada.com: UBC ponders how to mark 1942 exodus

Exordio: Orden de Notificación del Consejo de Ottawa contra japoneses canadienses. 26-2-1942.


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