Ucrania dividida por el legado de la Segunda Guerra Mundial

por Admin el 2 Agosto, 2013

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IDEALSAD, Ucrania (AP) — Ucranianos vestidos con uniforme de las Waffen SS alemanas se arrastraron a través de trincheras y dispararon rifles en la reconstrucción de una batalla clave contra los soviéticos ocurrida durante la Segunda Guerra Mundial.

Un sacerdote ortodoxo celebró una ceremonia para los soldados caídos de la unidad SS, bendiciendo a los hombres que portaban la esvástica mientras hacían descender el ataúd en un entierro ritual.

Las escenas fueron parte de las conmemoraciones de muchos soldados nacionalistas ucranianos — junto con un grupo de ultraderechistas de línea dura — victoreados como héroes. Los hombres honrados pertenecían a la División SS Galizia, (14th Waffen Grenadier Division der SS Galizien) una unidad militar alemana, formada en su mayoría por ucranianos, que luchó contra la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

Más de 20 años después de ganar la independencia de la Unión Soviética, Ucrania permanece dolorosamente dividida por el legado de la Segunda Guerra Mundial y las acciones de los combatientes nacionalistas ucranianos, que son honrados como héroes por algunos y condenados como traidores por otros. Algunos de esos combatientes sirvieron junto con los alemanes, viendo una oportunidad para derrocar el régimen soviético, mientras otros lucharon contra el ejército rojo y los alemanes.

"Ucrania está en nuestras almas y nuestros corazones," dijo Mykhailo Yamulyk, veterano de la División SS Galizia, un hombre con más de 80 años de edad, antes de que los restos de algunos de sus compañeros fueran enterrados en ataúdes cubiertos con el bandera ucraniana amarilla y azul en un cementerio en este pequeño pueblo de Ucrania occidental. "Algunos dicen que vestíamos uniforme alemán — Sí, lo vestimos y nuestras armas eran alemanas, pero nuestros corazones estaban llenos de sangre ucraniana y nunca los traicionamos."

Uno de compañeros veteranos de las SS Galizia de Yamulyk es Michael Karkoc, un hombre de Minnesota que comandó una unidad alemana y que se encuentra investigado, acusado de atrocidades. Las conmemoraciones anuales de la División SS Galizia da una idea de la reacción causada en Ucrania por las revelaciones de Karkoc, en contraste con el casi universal rechazo causado en Polonia, Alemania y Estados Unidos.

Cada año, en toda Ucrania, se celebran mítines que compiten entre sí conmemorando la Segunda Guerra Mundial, a veces terminando en peleas. Gran parte de los ruso-hablantes del este del país, celebran la victoria del Ejército Rojo sobre los invasores alemanes, mientras que en el oeste de habla ucraniana, donde lucharon la mayoría de los insurgentes antisoviéticos, han sido erigidos monumentos y calles han sido nombradas en su honor. Los veteranos reciben beneficios del gobierno, no importa de qué lado lucharon durante la guerra.

Los políticos están también profundamente divididos sobre el tema. El ex Presidente Viktor Yushchenko, quien orientó a Ucrania hacia occidente después de liderar la revolución naranja de 2004, hizo campaña para que los insurgentes nacionalistas fueran honrados como héroes, aunque los historiadores occidentales dicen que muchas de sus unidades se dedicaron a masacrar civiles, incluidos judíos y polacos. Y el partido nacionalista radical Svoboda — una fuerza política en el Parlamento, cuyos líderes han sido acusados de hacer observaciones antisemitas y racistas — glorifican a esos combatientes.

El Partido de las Regiones, liderado por el Presidente Viktor Yanukovych, quien es considerado amigo de los rusos, ha hecho campaña en contra de tratar a esos hombres como héroes. Pero el partido ha explotado la causa antifascista sacando ventaja en su favor. En mayo, organizó una gran concentración en Kiev para protestar contra el fascismo y pidiendo tolerancia — pero después de terminado el evento, activistas pro gubernamentales se enfrentaron a los manifestantes de la oposición y golpearon a dos periodistas que trataban de grabar en vídeo la trifulca.

Ucrania post-soviética ha fallado en investigar, enjuiciar o llevar a juicio a un solo criminal de guerra, según Efraim Zuroff, el cazador judío de nazis del Centro Simon Wiesenthal.

"Los esfuerzos de Ucrania o la falta de esfuerzos para investigar y enjuiciar a los criminales de guerra nazis se evalúa como un fracaso total; "No han hecho nada, dijo Zuroff. "Llevar a estas personas a la justicia sería políticamente muy impopular en Europa".

Los ucranianos buscaron la independencia durante siglos de dominación por los rusos y el imperio austro-húngaro, así como Polonia y siete décadas como parte de la Unión Soviética. El sometimiento bajo Polonia yace en lo más recóndito del resentimiento histórico de Ucrania contra los polacos. Cuando Ucrania soviética fue invadida por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, la organización de nacionalistas ucranianos cooperó con las fuerzas alemanas, con la esperanza de sacudirse del régimen soviético — que había colectivizado las granjas, y causado una devastadora hambruna que mató a millones y que encarcelaron o ejecutaron en masa a opositores del régimen. Cuando los líderes se dieron cuenta que los alemanes no tenían planes para una Ucrania independiente, el grupo y su ala militar se cambió a la lucha contra las fuerzas tanto de Stalin como de Hitler. Otras unidades militares ucranianas, tales como la División SS Galizia o la Legión de Autodefensa Ucraniana, permanecieron leales a los alemanes.

Los veteranos de la División SS Galizia se ven a sí mismos como luchadores por la libertad.

Yevhen Kutsik, de 86 años, era un muchacho de 16 años de edad cuando tomó las armas y se unió a la División SS Galizia después de ver "montañas de cadáveres de hombres inocentes torturados, incluso mujeres y niños" dejados por los soviéticos.  Kutsik, vestido con el uniforme azul oscuro y gorra de los veteranos de los división le dijo a "The Associated Press", durante las conmemoraciones fuera de la ciudad occidental de Lviv, a finales de julio, "Luché por mi patria, por mi gente, por mi país". Después de la guerra, Kutsik pasó 12 años en un campo de trabajo soviético.

En abril, se celebró un gran mitin conmemorando a la División Galizia de las Waffen SS en Lviv. Hombres y mujeres vestidos a la usanza tradicional ucraniana con camisas bordadas marcharon pacíficamente en el centro de la ciudad, ondeando banderas azules y amarillas de la unidad de las SS, pero también hubo un claro contingente neo-Nazi mezclado en la marcha. Algunos manifestantes llevaban gorras de las Waffen SS o uniformes que parecen inspirados en la Wehrmacht alemana, mientras que otros hicieron saludos nazis con el brazo en alto. Una banda de cabezas rapadas neonazis de Rusia marcharon junto a los nacionalistas ucranianos, vistiendo camisetas estampadas con el "SS Totenkopf", la unidad de SS de las calaveras.

En otra reciente conmemoración en la aldea de Yaseniv fuera de Lviv, un hombre joven con el símbolo de la División SS Galizia el león tatuado en su pierna vestía una camiseta blasonada con el lema de los neonazis: "Orgullo blanco en todo el mundo".

En gran parte de la post-Unión Soviética la gente generalmente no recibe educación sobre los horrores del Holocausto. Tal ignorancia juega un papel vital en eventos como los de Yaseniv y Chevron que glorifican la imaginería Nazi — y la mayoría de los participantes no pertenecen a la derecha. La tendencia a pasar por alto los crímenes nazis, sin embargo, reproducen la tolerancia de los pocos elementos neonazis entre ellos y puede también conducir a la vulnerabilidad en la retórica xenófoba de partidos como Svoboda.

Muchos historiadores ucranianos ven a los insurgentes, incluyendo a aquellos que colaboraron con los alemanes, como combatientes de la resistencia y víctimas de circunstancias injustas y brutales. Muchos historiadores occidentales dicen que algunos de ellos también participaron en masacres de civiles, como judíos, polacos y simpatizantes de los soviéticos. Las matanzas de judíos representan "una mancha grande e inexpugnable en los registros de la insurgencia nacional ucraniana", escribe Juan Pablo Himka, un historiador de la Universidad de Alberta en Canadá, que estudia el Holocausto en Ucrania. Los historiadores aún están evaluando evidencias sobre si la División SS Galizia participó en los crímenes de guerra nazis, dijo Himka.

Una discusión abierta del legado de los insurgentes ucranianos fue tabú durante la era soviética, enseñándosele, a los niños en las escuelas, que eran enemigos del pueblo. Con el colapso de la Unión Soviética en 1991, abrieron los archivos secretos y documentos con relatos de testigos fueron accesibles, algunos retrataban a los combatientes nacionalistas de manera heroica, otros los señalaban por las atrocidades que habían cometido.

"Ahora se ha hecho público y con ello ha surgido mucho dolor", dijo Anatoly Podolsky, jefe del centro para estudios del Holocausto ucraniano. "Lo que no se puede hacer es etiquetarlos como colaboradores (Nazis), o como héroes. No todos son colaboradores y no todos son héroes".

Podolsky y otros dicen que una exhaustiva investigación y condena de los crímenes de guerra nazis en Ucrania deben realizarse junto con una revisión similar de los crímenes cometidos por las autoridades soviéticas, que por cierto, nunca se ha hecho.

Nacido en la región de Lutsk, que es ahora parte de Ucrania occidental, Karkoc emigró a Estados Unidos poco después de la guerra por mentirle a las autoridades estadounidense sobre su papel en la Legión de autodefensa ucraniano, que es acusado por quemar pueblos llenos de mujeres y niños. La investigación de AP encontró evidencia que indica que Karkoc estaba en la escena de las masacres, aunque no hay registros que lo impliquen directamente en ellos. Cuando se le pidió comentar en Minnesota, Karkoc se negó a hablar de su pasado.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano también se negó a hablar sobre el caso de Karkoc. La Fiscalía dijo que la Agencia de seguridad de Ucrania revisaría el caso de Karkoc.

Pero Vadim Kolesnichenko, un legislador del partido del Presidente, pidió a la Fiscalía solicitar la extradición de Karkoc de los Estados Unidos y enjuiciarlo en Ucrania. "Los crímenes nazis contra la humanidad no tienen ninguna fecha de caducidad", dijo Kolesnichenko.

Activistas del otro lado del debate acudieron en defensa de Karkoc.

Rostislav Novozhenets, cabeza de Ucrania-Rus, un grupo que estudia la represión soviética contra los ucranianos, dijo que luchadores como Karkoc colaboraron con los Nazis por liberar a su patria del régimen totalitario soviético.

"¿Era mejor unirse al ejército soviético, el ejército de un país famoso por represiones y el "Holodmor" (la hambruna de la era de Stalin), que mató a millones de sus propios ciudadanos?"  La URSS fue el enemigo Nº1, dijo Novozhenets. "Es por ello que estos chicos, estos ucranianos, los representantes de una nación oprimida, no pueden ser condenados: lucharon por una Ucrania independiente y es por eso qué deberían ser honrados como luchadores por la independencia."

CNS News: Ukraine divided over WWII legacy


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