Soldados japoneses de la II GM finalmente regresan a casa

por Admin el 23 Noviembre, 2009

en Otros temas

Banaue, Ifugao – Un estimado de 10.000 fragmentos de hueso pertenecientes a los soldados japoneses caídos durante la Segunda Guerra Mundial fueron cremados en esta provincia del norte de Luzón, Filipinas, durante el fin de semana.

“Después de 65 años, los difuntos pueden descansar en paz”, dijo Osamu Konishi, un ex congresista japonés que encabeza la búsqueda de miles de soldados japoneses que murieron en ultramar durante la Segunda Guerra Mundial, pero cuyos restos nunca fueron llevados a casa.

Usan Kurata, director gerente de Kunetai, una ONG japonesa que trabaja para la recuperación de los restos de los soldados, dijo que los huesos tuvieron que ser cremados para sosegar a sus descendientes.

Varios descendientes de los soldados de la Segunda Guerra Mundial estuvieron presentes durante el ritual llamado shokut, que fue presidido por un Komuso (sacerdote japonés).

Durante la ceremonia que se celebró el 22 de noviembre, se cantaban las oraciones acompañadas por el sonido de los gongs, mientras se quemaban incienso y velas. “Esto es para que descansen en paz”, dijo Eryu, el sacerdote japonés.

Los huesos – recogidos desde tan lejos como las provincias de Negros – se colocaron en cinco filas puestas sobre una tela blanquísima. Las ofrendas para los muertos incluyeron caramelos, cerezos en flor, guirnaldas, arroz japonés, y sal.

Después de la cremación, Eryu bajó del altar improvisado y ayudó a recolectar las cenizas y fragmentos de hueso. El sacerdote no usó guantes, porque según la creencia de la cultura japonesa el poder divino protege a los hombres de la iglesia.

César Abluyen, presidente de Barangay Uhah, donde tuvo lugar la cremación, dijo que este era ya el tercer lote de fragmentos de huesos incinerados durante el año.

La última incineración ocurrió en agosto pasado en la ciudad Kiangan donde el general japonés Tomoyuki Yamashita y sus hombres combatieron por última vez antes de rendir las armas a las fuerzas estadounidenses y filipinas, en septiembre de 1945.

Judith Alindayo Banaue de la Oficina de Servicio Público de Empleo dijo que la ceremonia era parte de los esfuerzos realizados por el Gobierno de Filipinas para reforzar sus vínculos con una de las naciones más poderosas del mundo.

Después del ritual, una delegación de el 20 hombres japoneses dieron el adiós a los indígenas de Ifugao con las cenizas de sus compatriotas colocadas dentro de 100 cajas, que serán trasladadas de regreso a su tierra de nacimiento para un entierro adecuado.

Toba Hiyori, de 27 años, descendiente de los soldados caídos que tocó la trompeta al iniciarse el shokut, dijo que las almas de los soldados ahora podrían descansar en paz después de muchos años de ser privados de un ritual decente. – Con Floro Taguinod / KK, GMANews.TV

WWII Japanese soldiers finally going home – MARIA ELENA GONZALEZ, GMANews.TV


Artículo anterior:

Siguiente artículo: