Restaurar este B-29 ha tomado 300.000 horas-hombre hasta ahora

por Admin el 10 Febrero, 2015

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Este verano, si el sueño de un grupo sin fines de lucro de Wichita, Kansas, se cumple, dos bombarderos B-29 "Superfortress" de la época de la Segunda Guerra Mundial van a volar juntos por primera vez en medio siglo. "Doc", originalmente uno de una escuadra de ocho aviones con el nombre de Blanca Nieves y los Siete Enanos, finalmente despegará para unirse a "Fifi", que ha estado volando desde 1974. Es un evento poco probable que casi no sucedió — dos reliquias, cada una de ellas con cuatro grandes motores radiales, restaurados y mantenidos por cientos de voluntarios. Juntos, serán un espectáculo impresionante, sus superficies de aluminio pulido brillando en el sol, sus alas largas y delgadas que miden 42.67 metros de punta a punta, son embajadores vivientes del pasado distante.

b-29

"Hubo una buena posibilidad que este avión no volara de nuevo," dijo Jim Murphy, líder de los esfuerzos de restauración de "Los Amigos de Doc". "No vamos a permitir que eso suceda". El avión, construido en 1944, fue desarmado después de servir en la guerra de Corea, luego utilizado para prácticas de tiro en el desierto de California. La tecnología del bombardero era anticuada. Era lento. Su utilidad militar se había esfumado. Pero un grupo de historiadores que soñaba con ver este gran avión volar otra vez, lo rescató en 1987, y en el año 2000, "Doc" fue llevado en camiones a Wichita para la restauración.

Murphy planea sacar el avión del hangar pronto y empezar a taxear y hacer un vuelo de prueba en la primavera. "Vamos a intentar un duro vuelo a Oshkosh [Wisconsin] en julio", dice, donde "Doc" y "Fifi" podrán reunirse finalmente. Los dos equipos planean volar juntos por encima de las multitudes en el "EAA AirVenture", la mayor exhibición aérea del mundo. La formación, aunque pequeña, evocará la memoria de un cielo lleno de los bombarderos, 1.000 a la vez, volando por encima de Tokio en los días finales de la Segunda guerra mundial.

Cuando el B-29 fue diseñado por Boeing en 1939, era una potencia tecnológica. Las armas podían ser disparadas por control remoto mediante miras computarizadas. Los espacios de la tripulación fueron presurizados, así los hombres podían tolerar las largas misiones en altitudes superiores a los 18.000 pies. Tenían ocho torretas para ametralladoras, y algunas versiones llevaban un cañón de 20mm debajo de la cola. Los instrumentos de la cabina y los equipos de radar eran lo suficientemente precisos para ayudar a apuntar a objetivos a través de capas de nubes y durante la noche. Casi 4.000 de estos aviones fueron construidos. El "Enola Gay", cuya tripulación lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima, era un B-29.

"La mayoría de las piezas de "Doc" son copias exactas de las piezas originales,", dice Murphy, "pero los motores han sido mejorados. Los motores originales tenían montones y montones de problemas". Los cilindros delanteros de la primera fila en los motores radiales lanzaban el escape hacia el frente, dice, provocando un recalentamiento y fuego. "Esos motores eran la parte más poco fiables del avión," dice Murphy. "’Los motores de ‘Fifi’ ya habían sido cambiados a un motor modificado híbrido que combina el extremo delantero original con el trasero de un viejo motor de Sky Raider, que añade 1.000 caballos de fuerza. Utilizaremos esa misma modificación, pero los motores se verán y sonarán igual que los originales".

Ese aspecto y el sonido son importantes para los pocos veteranos que viven, que aún recuerdan sus misiones de la Segunda Guerra Mundial. "El verano pasado, recibimos una llamada desde la 73ª Ala de Bombarderos — querían celebrar su reunión final en el hangar aquí con el ‘Doc’," dice Murphy. "Escuchar a esos tipos y las historias que co0ntaron, fue un día que nunca olvidaré. Uno fue derribado tres veces. Otro fue artillero, y le habían disparado en la cara, perdió la nariz y la parte del ojo — y sólo perdió una misión. Esos tipos podrían haber llegado a casa después de 20 misiones, pero todos ellos volaron 35 o 40. "Fuimos más para ganar, no para regresar a casa," dijeron. Todas las historias — fueron como si ocurrieron ayer, cuando los chicos vieron el aeroplano."

Una vez que "Doc" esté volando este verano, Murphy enfrentará el próximo desafío — cómo reclutar y formar la próxima generación de voluntarios para mantener el avión en el aire. Se necesita una tripulación de seis para volar a "Doc": dos pilotos, un ingeniero de vuelo y tres observadores para monitorar los flaps, tren de aterrizaje y todas las otras partes móviles. Docenas más son necesarios para mantener y proporcionar apoyo para el gran bombardero. La mayoría de la tripulación actuales son los trabajadores jubilados de Boeing, incluyendo algunos de los 90 que estaban allí cuando se construyó la flota original. "Hemos juntado casi 300.000 horas de trabajo voluntario en este proyecto," dice Murphy. "La primera vez que Doc vuele, habrá una gran celebración." Con suerte, ese día será pronto.

Wired: Restoring This WWII B-29 Bomber Has Taken 300K Hours So Far


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