Panamá le exige a Obama que limpie las armas químicas dejadas durante la Segunda Guerra Mundial

por Admin el 10 Octubre, 2013

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Isla de San José, Panamá — Mientras Estados Unidos presiona para la rápida destrucción de armas químicas en Siria, persiste una disputa sobre municiones químicas que soldados estadounidenses dejaron en una isla panameña hace más de 60 años.

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Las autoridades panameñas dicen que están optimistas que su campaña para obligar a los Estados Unidos a recuperar sus propias armas sea asumida por la administración de Barack Obama a pesar de los desacuerdos del pasado, informó McClatchyDC.

Las nuevas expectativas de Panamá surgen a raíz de la presión que Estados Unidos ha ejercido contra Siria para erradicar sus armas químicas ante el alegato de la superpotencia de que fue un ataque con gas sarín el llevado a cabo por el régimen de Assad contra civiles cerca de Damasco el 21 de agosto pasado.

Sin embargo la misma administración Obama es menos exigente en llegar a un acuerdo para limpiar los miles de kilos de bombas dejadas por ellos en la isla de San José, a 60 km al sureste de la ciudad de Panamá en el océano Pacífico.

Las armas químicas de la Segunda Guerra Mundial fueron dejadas en la isla tras un plazo de dos años, a partir la 1945 a 1947, cuando unos 200 soldados de Estados Unidos utilizaron la isla desierta para probar armas químicas que incluyen fosgeno, cloruro de cianógeno y gas mostaza. Otros informes mantienen que los soldados también probaron gas nervioso VX y sarin, el agente letal que la Organización para la Prohibición de Armas Químicas ha encontrado que fueron utilizadas en Siria el 21 de agosto.

Una investigación panameña en el año 2002 encontró por lo menos ocho bombas sin explotar de 250 a 500 kilos que permanecen en la isla de 17 kilómetros cuadrados, es tres veces más grande que Key West y más grande que algunas naciones insulares del Pacífico Sur,  Rodeada de una costa agreste rocosa tiene más de 50 playas y tiene una abundante población de ciervos y jabalíes.

"La sensación de los expertos es que probablemente lo que hay en esas bombas no sea un peligro inmediato", dijo Tomas A. Cabal, el jefe de la unidad de análisis de la lucha contra el terrorismo en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Sin embargo, añadió que los detonadores explosivos son inestables y peligrosos.

En 2003, los Estados Unidos ofrecieron entrenar a los panameños para lidiar con tales municiones si Panamá eximía de cualquier responsabilidad a Estados Unidos. Panamá se negó, exigiéndole al Pentágono cumplir con su obligación de eliminar las armas químicas.

Panamá tiene esperanzas basado en la promesa del Pentágono de enviar este año un equipo a investigar las municiones existentes en la isla, le dijo a McClatchy el Ministro de Relaciones Exteriores Fernando Núñez Fabrega.

"Tengo el compromiso firme de los Estados Unidos", dijo Núñez Fabrega.

En mayo, Panamá hizo un llamamiento a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas – el organismo con sede en La Haya en Holanda, que está dirigiendo la destrucción de las municiones sirias – para que los Estados Unidos eliminen las bombas sin explotar dejadas en Panamá.

El señor Cabal, quien fue parte de las negociaciones de limpieza en La Haya, dijo que delegados de EE.UU. sólo le pidieron a Panamá que cambiara uno de los aspectos de su petición para que se realice la recuperación de las armas químicas.

"Pidieron que se cambie la redacción para diga no que ellos habían ‘abandonado’, sino que habían "olvidado" las armas, dijo.

Por su parte, la administración Obama es menos clara sobre cuáles serán los próximos pasos a seguir para las armas químicas.

"El gobierno estadounidense está estudiando la solicitud de Panamá sobre las municiones en la isla de San José y se ha comprometido a resolver este problema de manera oportuna," dijo Jennifer D. Elzea, una portavoz del Pentágono.

Los soldados estadounidenses llegaron a la isla para evaluar "la guerra química bajo condiciones tropicales," según un libro del Ejército de EE.UU. de 1988, titulado “The Chemical Warfare Service: From Laboratory to Field.”

"Esos estudios dieron a los participantes datos valiosos sobre las fases ofensivas y defensivas de la guerra química en la lucha de la selva", dice el libro.

Esos y otros restos de municiones dejadas después del fin de la concesión de Estados Unidos en el Canal de Panamá en 1999 se convirtió en un tema delicado para el gobierno panameño, que rechazó la oferta de Estados Unidos del 2003 de cambiar el entrenamiento por la exoneración dice José Miguel Alemán, Ministro de Relaciones Exteriores del Panamá entre 1999 y 2003.

"No era aceptable para nosotros porque no cumplía con el Tratado de Armas Químicas, que dice que cualquier nación que abandone las armas químicas es responsable por la limpieza de esas armas," dijo Alemán.

Cuando los Estados Unidos ratificaron la Convención sobre armas químicas en 1997, dijo que no habían abandonado armas químicas en ninguna instalación en cualquier otra nación.

Ramón A. Morales, Embajador de Panamá ante las Naciones Unidas entre 1999 a 2004, dijo que las municiones de Estados Unidos siguen siendo un problema para el país de alrededor 3.6 millones de personas.

"Extraoficialmente se sabe que ha habido unas 20 muertes por personas que han manipulado estos (artefactos explosivos sin detonar)," dijo Morales.

Dijo  que ha sido muy difícil para el pequeño país obligar a la remoción de muchas cosas peligrosas como explosivos o contaminantes dejados a lo largo de las selvas panameñas por los Estados Unidos.

"Es muy difícil para un país como Panamá que obtener las cosas claras del país más poderoso del mundo", dijeron Morales.

Morales dijo que la expansión de $5,25 mil millones del Canal de Panamá se ha estancado porque los equipos han tenido que lidiar con las municiones enterradas.

"Esto muestra cuán costoso ha sido el problema para nosotros", dijeron Morales.

El portavoz de los propietarios de la isla privada de San José, John Zima, le dijo a McClatchy que las municiones químicas abandonadas ocupan un área de aproximadamente el 9 por ciento de la extensión de la isla

McClatchyDC: Panama hopes U.S. will clean up chemical weapons it left on island


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