Fenómenos inexplicables en los pantanos de Myasnoy Bor

por Admin el 31 Octubre, 2009

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Este artículo fue publicado en el diario Pravda. Exordio no avala el contenido.

Hace unos años, exploradores independientes de la llamada “arqueología negra”, comenzaron a realizar excavaciones en los lugares que fueron escenario de batallas de la Segunda Guerra Mundial, en busca de preciados trofeos de guerra. Los arqueólogos estaban muy activos y algunas veces, durante las búsquedas, se encontraron con fenómenos muy extraños.

Llamaradas en el aire

En 1997, un grupo de seis personas se dirigieron a Lyuban en la región de Leningradsky, donde en medio de pantanos se encuentran las ruinas del monasterio de Makaryevsky que fue destruido durante la guerra. Acercándose a las ruinas, el grupo notó unas llamaradas. Se sorprendieron al descubrir que las llamas estaban en el aire. Pero, tan pronto como se acercaron a las ruinas, las llamaradas desaparecieron.

Los miembros del grupo decidieron acampar en las ruinas. A lo largo de la noche, fueron molestados por alaridos humanos que provenían del bosque. Ninguno de ellos se atrevieron a acudir en dirección de donde provenían los gritos.

A la mañana siguiente, uno de los arqueólogos fue al bosque y se perdió. Regresó tres horas después, con la ropa sucia y una mirada de espanto en el rostro. Nunca dijo a sus compañeros lo que le ocurrió en el bosque.

Minas de Myasnoy Bor

Una de las zonas anómalas más famosas relacionadas con la Segunda Guerra Mundial está en el valle pantanoso de Myasnoy Bor, situado a 30 kilómetros de Novgorod. Muchos soldados del Segundo Frente de la Unión Soviética, de la División Azul española que luchaba en las filas de la Wehrmacht y otras unidades, murieron en esa zona durante las operaciones de la ofensiva a Lyuban en 1942. Muchos restos humanos permanecen insepultos en ese lugar.

Galina Pavlova, jefa del grupo “Búsqueda” de la ciudad de Engels, en la región de Saratov, declaró sobre un incidente que le ocurrió en 1997: “Los bosques de Myasnoy Bor son atemorizantes y tienen un halo místico. Tan pronto como uno se queda allí solo, los bosques empiezan a producir sonidos. Uno puede escuchar claramente gritos de “¡hurra!”, como si las almas en pena de los soldados que murieron estuvieran haciendo un ataque. El día que encontramos unas minas, yo estaba detrás de los chicos que caminaban por un sendero. Me detuve en un lugar que muchas veces fue excavado antes. De repente, vi que los árboles se inclinaban hacia el mismo lugar, aunque no había viento en absoluto. Llamé a los muchachos, y encontramos una caja de madera podrida y viejas minas anti-tanques.”

Alexei, un “arqueólogo negro” que solía excavar en el bosque cerca de Briansk, donde se encontraba el frente ruso en 1942-1943, contó una historia interesante.

“Hemos excavado los cadáveres de seis rusos y 11 soldados alemanes, de los cuales cuatro eran soldados de la Wehrmacht en una trinchera refugio en el pantano. Cortamos las ramas y descubrimos botas alemanas descompuestas con huesos humanos salientes. Entonces comenzamos a excavar más cuidadosamente, y hemos encontrado más huesos, una pelvis, la columna vertebral y costillas. Poco a poco desenterramos los restos de cuatro personas. Estaba oscureciendo. Dejamos los esqueletos en la zanja y acampamos en un prado cerca de unos 200 metros de distancia.

En la noche algo ocurrió. Nos despertó Valera, el compañero de guardia. Él nos dijo que algo raro estaba pasando. Nos pusimos de pie y comenzamos a escuchar con atención. Podíamos escuchar conversaciones en alemán, canciones, risas y ruido de cadenas de tanques. Fue muy aterrador.

Por la mañana nos fuimos a la trinchera. Parecía la misma que cuando la dejamos la noche pasada. Pero cuando caminamos un poco más lejos, vimos zanjas antitanque y, asombrosamente, huellas frescas de tanques.”

Hay una zona anómala llamada Zheltoyar, mejor conocida como la zona anómala de Novokhopersk, en la parte oriental de la región de Voronezh, cerca de la ciudad de Novokhopersk.

Los miembros de una expedición del comité de Voronezh, para el estudio los fenómenos anómalos, es dirigido por el famoso investigador Genrikh Silanov (NT: investigador de fenómenos paranormales y extraterrestres) quien consiguió tomar fotografías de personas vestidas con uniforme de soldados cerca de una carpa. Un avión fantasma apareció en una de las fotos. Los investigadores creen que esas eran fotos de la Segunda Guerra Mundial. Una de las imágenes mostraban la silueta de un soldado checo. Más tarde, los investigadores supieron que una división checa, que fue parte del ejército soviético, estaba acantonada en esa zona.

Silanov cree que las imágenes eran típicos “espejismos de tiempo” creado por los llamados “campos de memoria” relacionados con los dramáticos acontecimientos que ocurrieron en el pasado.

Margarita Troitsina
Yoki
Publicado en Pravda: Tomb Raiders Digging WWII Graves Witness Inexplicable Phenomena


Ofensiva soviética en Lyuban (7-1-1942)

Teniente General Andrei Andreevich Vlassov


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