Inferno de Max Hastings

por Admin el 22 Noviembre, 2011

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El pasado 01 de noviembre fue puesto a la venta el libro “Inferno: The World at War, 1939-1945” (Infierno: El Mundo en Guerra, 1939-1956) del conocido autor Sir Max Hastings. Seguidamente, los críticos literarios, especialistas en el tema, se preguntaron si era realmente necesario otro tratado sobre la historia de la Segunda Guerra Mundial.

Inferno: The World at War, 1939-1945 (9780307273598): Max Hastings: Books
“Inferno: The World at War, 1939-1945”

Lengua: Inglés
Pasta dura: 729 páginas
Publicado por: Knopf (01 de Noviembre 2011)
Dimensiones: 7 x 6.5 x 4.3 inches
Peso: 4.2 pounds

Como es sabido, los mejores libros sobre el gran conflicto del Siglo XX, en cuanto al relato sobre las campañas o batallas, fueron escritos por altos oficiales alemanes que sobrevivieron, no sólo la guerra, sino en algunos casos las penas de muerte en los juicios que siguieron. En esas obras, era fácil percibir que los autores estaban obligados a hacer un claro deslinde del fascismo o del nacionalsocialismo y de Mussolini o Hitler de manera muy particular, puesto que de no hacerlo se enfrentaban al veto que les impedía el acceso a las editoriales. Sea como fuere, los libros, documentados con rigor alemán por esos generales, son de lejos los mejores tratados sobre las campañas en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Hay además, varios cientos de miles de libros sobre el tema y mensualmente aparecen nuevos títulos, muchos de los cuales pasan desapercibidos por lo repetitivo del argumento y especialmente, con razón o sin razón, por ser evidentes mamotretos de propaganda para que el asunto no sea olvidado acarreando de paso agua a sus molinos y hasta de manera solapada abonar los odios que hasta nuestros días trascienden las fronteras.

Pero aún así, se siguen leyendo los libros sobre una guerra que comenzó hace más de 70 años, según Hastings debido a que la Segunda Guerra mundial es la mayor tragedia de la historia humana, en la que murieron unas 27.000 personas cada día, hasta sumar más de 60 millones de personas muertas, por acciones de combate, ejecuciones, enfermedades y hambruna en 6 años de horror. En esas estadísticas no se cuentan todas las bajas, es decir heridos con secuelas y mutilados, pero que por sentido de humanidad debieran ser consideradas. Sin embargo basta mencionar que sólo en las filas de las fuerzas estadounidenses, por acciones de combate, 17.000 soldados perdieron sus cuatro miembros, ambos brazos y ambas piernas y otros 100.000 civiles, trabajadores en ese país, sufrieron amputaciones de miembros debido a accidentes industriales.

En “Inferno”, tratándose de Sir Max Hastings, con 35 años de investigación sobre el tema, se puede decir que su nuevo trabajo sí era necesario, pues es un compendio mejorado de todos sus libros anteriores, esta vez con nuevos matices y nuevos enfoques, lo que lo hace ser original -pese a unos pequeños deslices, que, como le ocurre con todos los autores prolíficos y geniales, cometen tal vez en el clímax de la emoción literaria que los saca de la realidad.

Sir Max Hugh Macdonald Hastings, súbdito británico nombrado Caballero en el 2002, es un periodista, historiador, autor de un gran número de libros, hijo de un corresponsal de guerra, que tiene además amplia experiencia en once guerras incluyendo los últimos conflictos, como Vietnam y las Malvinas y esta vez en “Inferno” nos da una fresca versión, que como dicen los críticos: “escribe con gracia, fluidez y autoridad, ofreciendo un relato de la guerra que se centra en la experiencia vivida por los hombres y las mujeres que tomaron parte en ella. En casi todas las páginas hay material memorable obtenido a partir de entrevistas, diarios, cartas, memorias y toda clase de documentos personales. El enorme elenco de personajes y de testigos le da al libro un ámbito casi tolstoiano, ya que abarca todo el mundo, desde Dunkerque a Iwo Jima, desde Guadalcanal a Stalingrado.”

En los 26 capítulos y 729 paginas de “Inferno”, a las descripciones de las batallas, añade los testimonios de los entrevistados, dándole a su narrativa un vívido toque de realismo que hábilmente complementa gráficamente con mapas, estadísticas y cuadros que nos dan una clara visión de los acontecimientos. Lo interesante en el “Inferno” de Hastings es la relevancia que tienen las experiencias de los civiles, que en la mayoría de las obras netamente bélicas son si acaso muy superficialmente mencionadas.

En el capítulo final del libro presenta algunas evaluaciones sobre la competencia y sobre todo la incompetencia de los principales generales y el desempeño de sus tropas. Hastings da su veredicto, y lo hace no como un general que entrega las medallas al final de una campaña: De Montgomery dice lo sabido, que para la mayoría de los británicos era un profesional altamente competente, pero que en realidad no tenía el genio necesario para que sea contado entre los grandes comandantes. MacArthur un hábil promotor de sí mismo, pero que la propaganda estadounidense lo hizo superar a muchos generales más capaces que hoy están olvidados. De Rommel dice que fue víctima de su desprecio por la logística, de Georgi Zhukov que fue un gran comandante en 1944, pero que su toma de Berlín meses después, fue sanguinaria y en general bastante torpe.

Según Hastings las fuerzas navales británicas y estadounidenses fueron las mejores de las fuerzas de combate aliadas, por el contrario opina que los ejércitos anglo-estadounidenses en su mayoría no podían competir con la destreza en la lucha desesperada de alemanes y japoneses, cuya disposición al sacrificio era opuesta a la de los Aliados que hacían lo posible por minimizar las pérdidas aprovechando la mayor disponibilidad de equipos. Los soldados del Ejército Rojo se comportaron de una manera no muy diferente a la de los alemanes, pero su total indiferencia por su propia seguridad era impulsada por la certeza de que las fuerzas de seguridad soviética dispararían contra ellos si osaban dudar o por impulso de auto conservación retroceder. Todo ello inclinó la balanza a favor de los Aliados, pero al final fue el poderío industrial de Estados Unidos, que en 1943 fue quien suministró las ingentes cantidades de equipos y armas sin las cuales la victoria del Ejército Rojo habría sido dudosa o en todo caso le habría tomado mucho más tiempo alcanzar.

Soldados alemanes, rusos y japoneses junto con sus connacionales civiles dicen lo suyo en este libro, además de los testimonios que ofrecen estadounidenses y británicos. El noventa por ciento de las tropas alemanas que murieron en la guerra, se inmolaron en el frente oriental, y Hastings da a este hecho el adecuado y extenso tratamiento. El autor es implacable con el racismo, la complacencia y la incompetencia de los británicos de cara a la invasión japonesa de Malasia y Singapur, como lo es con la implacabilidad del ejército japonés, por las torturas y violaciones a su paso a través de China, Indonesia y Malasia. Al igual que con los belgas y franceses en Dunkerque, los británicos huyeron, negando el acceso a los asiáticos a los barcos de evacuación, para tener más espacio para ellos. En este sentido, el joven político de Singapur, Lee Kwan Yew, exclamó: “Este es el fin del Imperio Británico.” Por todo ello asegura el autor, millones de personas murieron de hambre, enfermedades y por asesinatos en masa en Europa, pero también millones de personas murieron de hambre en la India por la desidia del dominio británico.

Cuando Hastings trata la invasión y división de Polonia por Hitler y Stalin en 1939, dedica muchas páginas a las deportaciones soviéticas y al asesinato de los polacos en su zona de ocupación, pero habla muy poco de lo que pasó en el lado alemán. Trata de manera magistral la “Guerra de Invierno”, en el que Finlandia se defendió con efectividad sorprendente contra la invasión de Stalin en los años 1939-40, pero eso contrasta con la poca cobertura de la campaña de Polonia. Para Hastings los polacos tienen una “inclinación a la fantasía”, mientras que también para él “la tradición antimilitarista de Gran Bretaña era un motivo de orgullo para su pueblo”.

Para mucha gente, las persecuciones de judíos y la campaña contra personas con transtornos mentales o anormalidades, como las desviaciones sexuales, en Alemania, no son cubiertas por Hastings en la medida que partes interesadas desearían. Pero, teniendo en cuenta que la obra es un tratado militar sobre todo lo ocurrido en la guerra, tal vez mencionar ciertos aspectos políticos están fuera de lugar y ello puede ser la razón por la que el autor apenas manifiesta que “el Holocausto fue sólo un error militar”.

Pero, hay que tener en cuenta que también hubo 168.000 civiles rusos fueron ejecutados por cobardía o deserción y que debido a la hambruna desatada en muchas partes del mundo, en particular en el Imperio británico, hubo miles de casos de canibalismo, como los ocurridos en Bengala, Kenya y Egipto, por no mencionar los casos similares ocurridos en Rusia.

Aparte de esas consideraciones, que pueden ser más bien opiniones, como tratado militar sobre la Segunda Guerra Mundial, con sus consecuencias sobre los civiles y sobre los países en el futuro, el libro “Inferno: The World at War, 1939-1945” de Max Hastings, es una obra monumental que debe ser leída y tenida en cuenta.


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Piero S. Noviembre 27, 2011 a las 17:25

Hace un tiempo lei Nemesis de Max Hastings y me pareció muy interesante, aparte de que como siempre siempre los ingleses meten mucha propaganda, este ultimo libro lo voy a comprar, mas que nada por los datos estadisticos.

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