Estrategias navales británica y alemana (1939)

by exordio on 31 Octubre, 2006

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En 1939, tanto Alemania como Gran Bretaña se encontraban mal armados para afrontar una guerra naval. Pese a eso, el poderío de la Royal Navy era muy superior al de la Kriegsmarine. La Gran Bretaña había limitado sus construcciones navales mediante acuerdos con Estados Unidos y Francia y su flota estaba solamente en condiciones de mantener una aceptable presencia en el mar, en especial como protección de las islas británicas y de sus posesiones coloniales.

Alemania por su lado, no contaba con un número suficiente de buques en condiciones de emprender la guerra bloqueando las islas británicas y vigilando las rutas del tráfico marítimo para impedir que los vitales suministros de armas y alimentos llegaran a Inglaterra y sus colonias.

Alemania tomó la iniciativa con un plan de construcciones navales e Inglaterra hizo después lo propio para contrarrestar los avances de la Kriegsmarine. Afortunadamente para Londres, Hitler desoyó los consejos de los mandos navales y se lanzó a la guerra antes de tiempo. Los primeros encuentros fueron favorables para la Kriegsmarine, la que pronto agotó sus recursos y debió poner la flota a buen recaudo.

Los británicos optaron por mantener su flota metropolitana en los puertos a la espera de los movimientos alemanes, mientras el resto de su flota protegía las rutas comerciales. Por otro lado, se vio obligada a abandonar a su suerte los buques en aguas del Lejano Oriente, que rápidamente cayeron ante el poderío naval japonés, manteniéndose a la espera de la ayuda de Estados Unidos y en el mejor caso, lo que ocurrió en 1941, la entrada en la guerra de su poderoso aliado.

En dos artículos se analizan las dos diferentes situaciones y cómo ambos países acometieron la guerra en el mar en 1939.

Estrategia Naval Británica (1939)

Estrategia Naval Alemana (1939)


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