El crimen y el Osprey aumentan la ira de Okinawa contra las bases de Estados Unidos

por Admin el 16 Diciembre, 2012

en Otros temas

OKINAWA, Japón (AP) — Durante casi 70 años, Okinawa ha debido compartir, más que una cuota de militares estadounidenses — los jets que hacen trepidar las casas, más los nervios destrozados por los crímenes.

protesta-futenma

Es la única isla japonesa que fue invadida por las fuerzas terrestres de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Estuvo 27 años bajo administración de Estados Unidos, y continúa alojando dos tercios de las bases de los Estados Unidos en Japón.

La violación en 1995 de una colegiala por dos infantes y un marinero llenó de rabia a la isla de cerca de 1,4 millones de habitantes. Ahora otra violación y otros delitos presuntamente cometidos por militares de Estados Unidos, han provocado una nueva ola de ira aunque los sospechosos constituyen una pequeña parte de las 28.000 tropas de Estados Unidos que hay en la isla.

Algunos okinawenses sufren emocionalmente al sólo hablar sobre el estrés que sienten viviendo a la sombra de los militares de Estados Unidos.

"En todas partes, quien tiene una hija lo siente de esa manera," dijo Tomoharu Nakasone, padre de cuatro hijas, conteniendo apenas las lágrimas.

Nakasone, que dirige una estación de radio de FM, creció junto con las bases y pensó que se acostumbraría a la idea de tenerlas siempre ahí, incluso perdonar el fatal y cobarde atentado de un técnico calificado, como si fuera un error. Pero quedó consternado por la más reciente violación — en un estacionamiento en octubre — y quedó petrificado por un extraño incidente ocurrido semanas más tarde en el que un niño de 13 años de edad fue golpeado en su casa mientras veía la televisión, supuestamente por un aviador de Estados Unidos.

"Entrar por la fuerza en la casa de alguien no es normal. "Es lo más bajo de la conducta humana, dijo.

Siempre ha habido un grado de tensión entre los okinawenses y las fuerzas de Estados Unidos, pero se ha incrementado en los últimos meses, no sólo a causa de la delincuencia, sino por razones de la inseguridad que rodea al Osprey MV-22, un avión híbrido con rotores inclinables que Estados Unidos recientemente ha traído a la isla.

Las tropas de Estados Unidos, en su mayoría infantes de Marina y de la fuerza aérea, están estacionadas en Okinawa bajo una alianza bilateral que es la piedra angular de la política exterior de Tokio.

El embajador de Estados Unidos John Roos y el comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Japón, han pedido perdón por los crímenes, comprometiéndose a cooperar con las investigaciones de la policía japonesa y dar mayores restricciones a las tropas.

"Tomamos las relaciones con Japón muy seriamente", dijo el portavoz de las fuerzas de Estados Unidos en Japón, Teniente Coronel David Honchul. "Es por eso que hemos tomado acciones para demostrarles a los ciudadanos de Japón que tomamos esto muy seriamente y que vamos a solucionarlo. Y también estamos diciéndoles a nuestros propios miembros del servicio que nos tomamos esto muy en serio.

Después de la violación de octubre, se impuso un toque de queda desde las 11PM a la 5AM para todo el personal militar de Estados Unidos en Japón.

Las reglas se apretaron aún más después de un accidente provocado por un militar borracho fuera de la base el mes pasado. Ahora las tropas estadounidenses en Okinawa tienen prohibido comprar o consumir alcohol fuera de las bases. Incluso, dentro de la base las ventas de alcohol están prohibidas desde la 10PM a las 8AM.

A pesar de los esfuerzos de los militares estadounidenses, muchos okinawenses están hartos de las tropas estadounidenses.

"Ellos están siendo entrenados para matar en la guerra. Ellos no pueden ver a una persona como un ser humano", dijo Hiyori Mekaru, una enfermera de 40 años de edad que ha vivido toda su vida en Okinawa. "Estoy enojada. Yo no quiero este tipo de futuro, criando a nuestros hijos aprendiendo los nombres de los aviones militares".

Irónicamente, la influencia de los militares de Estados Unidos sobre los okinawenses es evidente, incluso en sus protestas contra las bases. Al pasar los automóviles gritan, "Get out of here!" y "We hate you!" en buen inglés vernáculo, que es inusual para la mayoría de los japoneses pero típico de los okinawenses. También, durante una reciente manifestación cantaban "We Shall Overcome".

Los okinawenses tenían esperanzas de librarse de las bases en el 2009, cuando el partido democrático de Japón tomó el control de los conservadores que han gobernado el país casi continuamente desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

El primer ministro en el momento, Yukio Hatoyama, prometió que el resto de Japón compartiría la carga de albergar las bases estadounidenses. Pero tan pronto como hizo su promesa, fue sacado del cargo.

El problema de las bases de Okinawa se ha desvanecido en todo el país ante las elecciones parlamentarias del Domingo, que están dominadas por las preocupaciones sobre el desastre nuclear y el malestar económico del país. Japón ha tenido un primer ministro tras otro en los últimos años, lo que ha dificultado las negociaciones.

Y así el plan para reubicar la base aérea Futenma, prometida después de la violación de 1995, a una zona costera menos densamente poblada, en otra parte de Okinawa, ha quedado en nada.

Yoshikazu Tamaki, un legislador de la Prefectura de Okinawa, dijo que mantener las bases en una isla que constituye menos del 0.5 por ciento del territorio de Japón es "una discriminación sistemática".

Dijo que está disgustado por cómo Okinawa ha sido tratada por su propio Gobierno e insinuó que los funcionarios en Washington son más comprensivos sobre la difícil situación de Okinawa que los de Tokio.

"Los soldados aquí son jóvenes, tal vez de 18, tal vez de 20", dijo. "Están librando su guerra cada día. Vienen a Okinawa como a una base militar. La forma como lo sienten ellos y cómo lo sentimos nosotros, nunca será igual".

Japón debe sopesar las quejas de los okinawenses en su relación con el ejército estadounidense, más que valorar las peleas de Tokio con China sobre varias islas pequeñas y su vigilancia de las pruebas de armas nucleares de Corea del Norte y la tecnología de mísiles, como el reciente lanzamiento de un cohete el miércoles.

Los okinawenses están enfadados por que Japón aprobó el despliegue de los 12 aviones Osprey, que comenzó en octubre, aunque el Gobierno ha solicitado y recibido garantías adicionales de seguridad de la aeronave.

Washington dice que el Osprey es seguro y es necesario para garantizar la seguridad regional. Los okinawenses están preocupados por dos accidentes de Osprey a comienzos de este año, en la Florida y Marruecos, y porque es en Futenma, donde los aviones hacen vuelos de prueba casi diarios, justo en medio de la concurrida zona residencial de Ginowan.

Honchul dijo que el Osprey es "un avión muy seguro y capaz" que ha operado en la isla sin incidentes. Las investigaciones sobre los dos accidentes ocurrido no encontraron fallas en la aeronave, dijo.

Los okinawenses, sin embargo, recuerdan cómo un helicóptero estadounidense cayó hace ocho años en el campus de la Universidad Internacional de Okinawa, junto a la base de Futenma. Nadie murió y ningún civil resultó herido en el accidente.

En los últimos meses, decenas de personas se han estado reuniendo diariamente en una puerta de Futenma para protestar por el Osprey. Kazunobu Akamine, que hace y ofrece almuerzos para vivir, fue uno de los manifestantes más bulliciosos.

Dijo que su hijo casi murió en el accidente de helicóptero de 2004; había ido a la Universidad para recoger las cajas de almuerzo vacías. Hablando como si la Segunda Guerra Mundial fue ayer, dijo que su abuelo recibió un disparo en la cabeza mientras se escondía en las montañas de los soldados de Estados Unidos.

Akamine también habló sobre cuán orgulloso estaba de su padre, quien sostenía a su familia apilando carga en la base de Estados Unidos, pero también participaba secretamente en manifestaciones contra las bases.

"Hay mucha gente como él en Okinawa," dijo Akamine.

TahooNews: Crime, Osprey add to Okinawan anger over US bases


Artículo anterior:

Siguiente artículo: