El acorazado USS West Virginia y el ataque a Pearl Harbor

por Admin el 24 Noviembre, 2014

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En las secuelas del ataque a Pearl Harbor, los equipos de recuperación hicieron un descubrimiento macabro a bordo el USS West Virginia.

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por Chris Miskimon

Durante el ataque japonés a Pearl Harbor el 07 de diciembre de 1941 el objetivo principal de los aviones japoneses era la fila de acorazados. Estas naves capitales eran suficientes dado que los portaaviones estaban navegando muy lejos. Entre los barcos alineados junto a isla Ford estaban el USS West Virginia, un acorazado con 20 años de edad y con una tripulación de más de 1000 marinos. Durante la batalla la nave recibió el impacto de siete torpedos por el lado de babor junto con dos certeras bombas en su superestructura. La nave se inundó rápidamente, posándose en el lecho del puerto con su superestructura inerme por encima del agua.

En las postrimerías del ataque se hicieron esfuerzos frenéticos para salvar a los sobrevivientes atrapados debajo de las cubiertas de los barcos hundidos y dañados. Los cascos se abrieron y los buzos se lanzaban en desesperados intentos por salvarlos. El dragaminas USS Tern pegado al "Weevee", como era llamado el acorazado, lanzaba agua sobre el fuego que lo quemaba todo a bordo. Cuando el fuego fue extinguido a las 14:00 horas, el Tern se trasladó al USS Arizona. El Comandante D. H. Clark,  oficial de mantenimiento de flota, informó el 9 de diciembre que tenía dudas sobre el West Virginia, estimando el tiempo de reparación entre 12 a 18 meses, si es que podía salvarse.

En las postrimerías del ataque a Pearl Harbor, los equipos de recuperación hicieron un descubrimiento macabro a bordo el USS West Virginia.

Desmantelado de elementos útiles

Puesto que la nave no pudo ser reflotada rápidamente, se le retiraron todos los elementos útiles posibles. Los centinelas fueron desplegados en la nave a partir del 8 de diciembre para protegerla contra el saqueo, robo o espionaje. La guardia a bordo del semi hundido buque pasaron momentos desgarradores. Durante los momentos de calma algunos marineros informaron haber escuchado ruidos de golpes que venían de debajo de las cubiertas. Ellos creían que el ruido provenía de miembros de la tripulación atrapada que desesperadamente hacían señales para obtener ayuda. Había unos 70 hombres desaparecidos del complemento de la nave. Sus oficiales les dijeron que era sólo el sonido de los restos y cosas sueltas flotando dentro y alrededor de la nave, que golpeaban el casco.

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No tan mal como se sospechó inicialmente

Varios cañones de 5 pulgadas fueron retirados e instalados en otros barcos y baterías costeras. Semanas más tarde los buzos inspeccionaron los daños y constataron que no era tan malo como se sospechó inicialmente; la nave podría ser reflotada y reparada antes de lo esperado. El 23 de diciembre los inspectores atravesaron la cubierta superior, encontrando daños por el incendio y armarios abiertos como si alguien hubiera saqueado la nave en los últimos momentos. Los objetos más grandes como las armas principales, mástiles y chimeneas fueron retirados, aligerando la nave en preparación para reflotarla.

Luego comenzó el proceso del sellado de su casco. Mientras los buzos inspeccionaban el buque, encontraron un impacto de torpedo en la popa que no había sido visto antes. El buque había sufrido severos daños; compartimientos completos estaban literalmente abiertos al mar. Cuidadosamente, estos agujeros fueron parchados y cubiertos con el fin de reflotar la nave y poder realizar reparaciones permanentes. Eventualmente, estos esfuerzos rindieron sus frutos y los técnicos quedaron listos para volver la nave a la vida.

Descubrimientos inquietantes

Las bombas comenzaron a extraer lentamente el agua fluyendo fuera de la nave. Fueron encontrados Cuerpos descompuestos y fueron cuidadosamente colocados en bolsas negras para cadáveres. Los objetos de valor fueron recogidos y catalogados. Si los propietarios podían ser identificados, los artículos serían devueltos`; el resto fueron subastados para el fondo de emergencia de la tripulación. El 17 de mayo el West Virginia estaba flotando otra vez después de más de cinco meses. Los trabajos continuaron para preparar la nave para el dique seco y terminar de limpiar las cubiertas inundadas. Incluso algunas ametralladoras calibre.50 fueron montadas para el caso de que ocurriera otro ataque aéreo japonés.

Fue sólo el 27 de mayo que se realizaron los descubrimientos más inquietantes de la operación de salvamento. En la sala de máquinas a popa, varios cuerpos fueron encontrados en las tuberías de vapor. Evidentemente habían sido capaces de sobrevivir un corto tiempo en un bolsón de aire sofocándose cuando el oxígeno finalmente se agotó. Algo peor aún fue encontrado en el compartimiento A-111, un almacén. Cuando se abrió la puerta de este compartimiento, sólo habían 90 centímetros de agua adentro. En los estantes de la bodega estaban los cuerpos de tres marineros, Louis Costin, de 21 años, Clifford Olds, de 20 y Ronald Endicott, de 18. Con ellos estaba un calendario con las fechas del 7 de diciembre al 23 marcados con lápiz rojo. Había raciones de emergencia y acceso a un tanque de agua dulce en el compartimiento.

Cada uno tenía un reloj, permitiéndoles marcar el paso del tiempo. La tripulación estaba horrorizada por la noticia, especialmente los buzos que habían golpeado el casco y escuchado esperando respuestas, sin oir nada. Los centinelas que advirtieron haber escuchado golpes estaban indignados, aunque es discutible que podría haberse hecho algo en ese momento. El asunto fue tema de velada discusión entre miembros de la tripulación durante años.

El USS West Virginia fue reconstruido y sirvió durante la guerra principalmente como un buque de apoyo de fuego para los amerizajes de hidroaviones. La nave sirvió en la batalla del Estrecho de Surigao, la última batalla de los grandes acorazados. El West Virginia también estuvo presente en la rendición japonesa en la bahía de Tokio. Desmantelado después de la guerra, el buque fue vendido como chatarra en 1959.

War Fare History Network: The USS West Virginia & The Attack on Pearl Harbor


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