David Cundall insiste en seguir buscando los Spitfire en Myanmar

por Admin el 23 Febrero, 2013

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SU KHINN de KYAN, Myanmar — Sin importar lo que digan los demás, David Cundall, aficionado a los aviones antiguos  permanece inflexible en su intención de encontrar los valiosos Spitfires de la Segunda Guerra Mundial enterrados en algún lugar en Myanmar.

APphoto_Myanmar Spitfires

El agricultor de inglés de 63 años le dijo a los reporteros en Yangon esta semana, que continuaría su búsqueda a pesar del retiro de su principal patrocinador.

Cundall ha liderado un equipo de 21 miembros, explorando y excavando durante varias semanas cerca del Aeropuerto Internacional de Rangún en Mingaladon, convencido de que decenas de esos aviones fueron enterrados sin ensamblar en cajones de madera al final de la guerra en 1945. Sostiene que más de 100 Spitfires, se encuentran a unos 25 a 40 pies bajo tierra, con sus fuselajes envueltos en papel marrón engrasado y con sus articulaciones cubiertas de alquitrán para protegerlas contra el los efectos del agua.

Él dice que sabe su ubicación aproximada basado en encuestas, fotografías aéreas, exploración del suelo con radar de penetración y los testimonios de veteranos militares. Pero la extensa búsqueda no dado ningún resultado.

Los reveses no han detenido a Cundall. Cuando su principal patrocinador, la empresa de videojuegos bielorrusa Wargaming.net, retiró sus $500.000 de aporte este mes, la compañía dijo en un comunicado que pensaba que no existían los aviones, que los testimonios del entierro eran un mito y que era "casi imposible" que las cajas hubieran sido enterradas debido al mal tiempo y la escasez de equipo en esa época.

Cundall, mientras tanto, le ha dicho a la prensa: "no hay ninguna escasez de dinero. Confío todavía en encontrar los Spitfires."

Según los informes, ha realizado por lo menos 12 viajes a Myanmar, antes Birmania, ha gastado $200.000 de su propio dinero y presionando al gobierno británico durante los últimos 17 años. Su búsqueda quijotesca ganó cierta credibilidad el año pasado de parte del primer ministro británico David Cameron quien planteó la idea al Presidente Thein Sein de Myanmar.

Mediante un acuerdo logrado en octubre, el gobierno de Myanmar obtendría el 50% del valor de cualquier hallazgo, agentes locales birmanos el 20% y el grupo de Cundall 30%. Cada Spitfire podría valer más de $2 millones, basado en la subasta de 2009 de un renovado aparato similar que se vendió en $2,5 millones.

El proyecto generó el entusiasmo de Wargaming.net, creadora de videojuegos como "World of Warplanes", empresa que se comprometió a aportar incluso más que los iniciales $500.000 si se encontraba algún Spitfire. La publicidad, y el interés en la historia militar, más la posibilidad de convertir la búsqueda en un videojuego condujo a la decisión, dijo Victor Kislyi de Wargames, y cualquier descubrimiento real se consideraría un bono.

"No hay muchas aventuras como esta en el planeta," había dicho Kislyi.

Pero como muchas búquedas de tesoros, ésta ha tenido su cuota de duda, desconfianza, intriga y acusaciones de inconductas.

No existen registros conocidos de grandes envíos de Spitfires a Myanmar (Birmania) en 1945, por no hablar de entierros.

Keith Win, fundador de la Asociación de Negocios Myanmar Bretaña, quien trabajó con Cundall desde 1997 hasta el 2010 para identificar probables lugares de entierro, también se ha convencido que no hay aviones enterrados.

Durante la última década, el número supuesto de Spitfires enterrados según Cundall ha aumentado de una docena a 60 y 124, mientras que su socio birmano Soe Thien ha dicho que podrían haber 140 — una cifra que algunos expertos dicen que levanta serias dudas.

"Cuando alguien dice que hay 15, luego 30, más tarde 60 aviones, parece el caso del pescado que cada vez se dice que es más grande," dijo Ric Gillespie, director ejecutivo de un grupo sin fines de lucro basado en Delaware que excava aviones históricos. "Espero que tenga razón. Pero esto huele mal."

Gillespie, que ha buscado durante 25 años los restos del avión de la aviadora Amelia Earhart, que desapareció en 1937 en el Pacífico, dijo que la transparencia es esencial en los proyectos de búsqueda de alto riesgo. La búsqueda de Cundall se ha caracterizado más por excusas, ventas de acciones y reclamaciones sobre la evidencia, dijo.

Gillespie dijo que su grupo había utilizado el radar de penetración de suelos y detectores de metales de la misma forma, y aunque las islas del Pacífico y el suelo birmano son diferentes, las exploraciones suelen ser concluyentes y frustrantes. Cundall plantea dudas, porque a menudo ha presentado sus conclusiones con gran certeza, dijo Gillespie.

Sin embargo, los veteranos, como el ex soldado británico Stanley Coombe, de 91 años, miembro del equipo de Cundall, destacado en Myanmar al final de la Segunda Guerra Mundial, han dicho que vieron grandes cajones cuando eran enterrados cerca del campo de aviación de Mingaladon.

Se construyeron unos 20.000 Spitfires, pero los aviones de hélice se volvieron obsoletos con la llegada de aviones jet.

Por el momento, el proyecto de Cundall continúa con una buena dosis de "esperemos para ver qué pasa", incluso entre los locales que han sido testigos de la actividad cerca del aeropuerto de Yangon.

Los Angeles Times: On a mission to find WWII Spitfires in Myanmar
http://www.latimes.com/news/nationworld/world/la-fg-myanmar-spitfires-20130223,0,7316054.story


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