Arqueólogos desentierran pruebas en restos de la Segunda Guerra Mundial

por Admin el 2 Febrero, 2016

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Por Eiichi Miyashiro/ Senior Staff Writer, ASAHI SHIMBUN – Maho Chochi dice que sus estudios refutan la creencia largamente sostenida de que las granadas de cerámica fueron producidas en números limitados durante la Segunda Guerra Mundial para que los soldados se suicidaran para evitar la desgracia de ser capturados.

"Mi investigación demostró que (las granadas de cerámica) se fabricaron en grandes cantidades con el objetivo de usarlas como armas contra el enemigo, lo que también fue verificado por un catálogo de tiempos de guerra," dijo Chochi, miembro del Centro de los Archivos Históricos del Gobierno de la Prefectura de Kagoshima Reimeikan.

El informe de Chochi ha fascinado a los arqueólogos en una Convención de otoño de Minami Kyushu en la Prefectura de Kagoshima sobre campos de batalla y remanentes de la guerra.

Para los arqueólogos, los restos de sitios relacionados con la guerra y reliquias de guerra del siglo pasado son un nuevo campo de investigación de la arqueología.

Aunque algunos pueden sentir que los sitios arqueológicos de la Segunda Guerra Mundial son demasiado recientes para un trabajo arqueológico serio, los investigadores ya han desentrañado algunos aspectos del conflicto mundial sobre los que no existen documentos ni otras pruebas.

Chochi, ha identificado por ejemplo, los sitios donde se fabricaron las granadas de cerámica cuando Japón se enfrentaba a un grave déficit de metales cerca del final de la Segunda Guerra Mundial. También confirmó que las granadas fueron almacenadas después de estudiar cuidadosamente y comparar sus estructuras y materiales.

También han sido estudiados otros sitios relacionados con guerras y combates más recientes.

Los investigadores en una conferencia en la Sociedad Japonesa para la Arqueología Asiática en Tokio realizada en noviembre discutieron la Prisión 21, un sitio utilizado por el Khmer Rouge en su régimen genocida en Camboya en la década de 1970 y túneles en el distrito Cu Chi de la ciudad Ho Chi Minh que fueron utilizados como lugares donde los soldados del Viet Cong se ocultaban durante la Guerra de Vietnam de 1960 – 1975.

Un nuevo campo de estudios arqueológicos relacionados con la Segunda Guerra Mundial se estableció aproximadamente hace 30 años en Japón gracias a la propuesta de Shiichi Toma, un arqueólogo de la Prefectura de Okinawa que quería arrojar luces sobre aspectos de la guerra que no se conocían debido a la escasez de documentación.

Aunque muchos arqueólogos estaban inicialmente renuentes a tratar tal tema, una serie de reuniones de estudio y expediciones in situ realizadas por los investigadores, fueron organizadas el año pasado coincidiendo con el 70 º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial.

Los estudios de los arqueólogos japoneses de sitios relacionados con la guerra han dado un gran salto y cada vez es más exhaustiva y detallada.

Por ejemplo, el informe de la Prefectura de Okinawa el año pasado describe unos 1.000 sitios relacionados con la guerra al sur de la Prefectura, sitio de la Batalla de Okinawa, que duró varios meses hasta junio de 1945 y mató a casi una cuarta parte de la población de la isla.

El informe de 2015, almacenado en un CD-ROM con el texto completo de seis estudios detallados y fotografías, fue la culminación de un proyecto de cinco años.

El CD-ROM fue lanzado recientemente por Suzusawa Shoten, un editor en la Prefectura de Saitama.

La Agencia de asuntos culturales permite a los gobiernos locales decidir si excavar sitios históricos de la edad moderna o posteriores.

En la Prefectura de Okinawa, los funcionarios establecieron una política básica para estudiar y conservar los registros de restos de  tiempos de guerra si los sitios deben ser aplanados y excavados para realizar obras civiles de desarrollo.

En la Prefectura de Kumamoto, el gobierno de la ciudad de Nishiki comenzó una encuesta el año pasado de un sitio utilizado por el Grupo Aéreo Hitoyoshi de la Armada Imperial Japonesa para descubrir el cuadro completo de la base militar durante la Segunda Guerra Mundial que era apenas conocido.

"Se sabía desde hace mucho tiempo que los restos de una base militar estaban en la ciudad," dijo Tomoharu Teshiba, funcionario de la Junta de Educación de Nishiki que encargó la investigación. "Lanzamos la investigación porque habíamos descubierto los planos de planta de la base".

La base, que cubre 36.000 metros cuadrados de terreno, alberga instalaciones en más de 10 lugares.

Las instalaciones, incluyendo una Sala de Operaciones y una sala donde los torpedos eran alistados, se han mantenido intactas desde que terminó la guerra.

La planta de torpedos tiene muros de hormigón que revelan pilares hechos de madera, como sustituto para el acero. Esa gran estructura de la guerra está intacta y es una rareza en Japón, dicen los expertos.

Los funcionarios de Nishiki planifican abrir las instalaciones para que sean visitadas por el público.

"Nos gustaría que los visitantes reflexionaran sobre la guerra después de ver los restos de ella", dijo Teshiba. "Estamos decididos a realizar un estudio minucioso para ese fin".

Asahi Shimbun: Archaeologists dig up answers in new study on remnants from World War II


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