Alemania e Italia protegieron a autores de masacre ocurrida en la Segunda Guerra Mundial

por Admin el 22 Enero, 2012

en Otros temas

Según se deduce de cartas intercambiadas entre Bonn y la embajada alemana en Roma durante la década de 1950, ninguno de los dos países querían que miembros de las SS, responsables de la masacre de 335 hombres en las Fosas Ardeatinas en 1944, fueran procesados.

El historiador Félix Bohr encontró las cartas en los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán, según un artículo publicado por Der Spiegel.

En retaliación por el ataque de partisanos comunistas a una unidad de policía alemana en la Via Rasella de Roma, el 24 de marzo de 1944, las SS llevaron a 335 civiles a las Fosas Ardeatinas, cerca de Roma y los ejecutaron en grupos de cinco personas. La entrada de la cueva fue dinamitada.

El único responsable que fue juzgado y condenado por la masacre en 1948, fue el oficial de las SS Herbert Kappler, a cargo de la policía y servicios de seguridad alemanas, quien fue condenado a prisión perpetua.

El gobierno italiano temía que la extradición a Italia de ex soldados alemanes de las SS, daría lugar a una ola de demandas de extradición y al enjuiciamiento de los italianos responsables de crímenes de guerra cometidos por las fuerzas italianas en Grecia y los Balcanes.

En una comunicación por escrito hecha en 1959 por el embajador de Alemania Occidental en Roma, Manfred Klaiber, el diplomático dijo que el fiscal general italiano le había dicho que Italia "no tenía ningún interés en sacar el asunto a la luz pública" debido a preocupaciones políticas internas.

Kurt von Tannstein, asesor de la embajada alemana que se inscribió en el Partido Nacionalsocialista en 1933, escribió que el objetivo era "echarle tierra al asunto, según lo deseado por ambas partes, la alemana y la italiana." También escribió que ambas partes querían que las investigaciones sobre la masacre fueran archivadas.

Los diplomáticos alemanes ex miembros del Partido Nacionalsocialista, pueden haber tratado de proteger a los hombres de las SS responsables, debido a las viejas lealtades que sobrevivieron a la guerra, y al hecho de que muchos de aquellos veteranos de guerra ahora ocupan cargos respetables.

En 1959 Carl-Theodor Schutz, capitán de las SS, que al parecer comandó el pelotón de fusilamiento, se convirtió en agente de inteligencia de Alemania Occidental, mientras que Kurt Winden, otro oficial de las SS presuntamente implicado en la masacre, trabajó para el Deutsche Bank.

Sólo dos hombres fueron procesados en 1998, por los asesinatos de 1944, admitiendo haber participado en la masacre.  El tribunal italiano condenó al Teniente Coronel SS Karl Hass y al capitán SS Erich Priebke a cadena perpetua por su responsabilidad en la masacre.  Hass murió en prisión, mientras que Priebke actualmente con 98 años de edad, por razones de salud, cumple arresto domiciliario.

Der Spiegel: How Postwar Germany Let War Criminals Go Free


Artículo anterior:

Siguiente artículo: