‘Paraperros’ incentivados con carne para saltar del avión tras las líneas enemigas

por Admin el 31 Julio, 2013

en Operaciones

Perros británicos fueron lanzados en paracaídas tras las líneas enemigas alemanas en la Segunda Guerra Mundial, saltando de los aviones tras un trozo de carne, ha revelado una investigación.

Al cabo Ken Bailey se le pidió entrenar a los "Paraperros" para que pudieran ser utilizados como los "ojos y oídos" de los paracaidistas en terreno enemigo.

Los perros, a los que se les daba un mínimo de comida y agua antes de saltar, se estaban preparando para ser lanzados en paracaídas antes del desembarco en Normandía y se quedaban quietos si escuchaban algún ruido.

Ellos también fueron entrenados para familiarizarse con ruidos y olores tales como el de la cordita, pólvora explosiva.

En el avión, sus entrenadores llevaban un pedazo de carne en los bolsillos y al lanzarla hacia afuera, los perros saltaban detrás de ella.

Los documentos, escritos por el cabo Bailey, quien sirvió en el 13º Batallón de Paracaidistas (Lancashire), fueron descubiertos por Andrew Woolhouse, quien pasó cinco años investigando su libro.

En uno de los documentos descubiertos por el Sr. Woolhouse, de Scunthorpe, North Lincolnshire, el cabo Bailey describe el salto en uno de los ejercicios con la perra Reena.  Él escribió: "ella parecía un poco aturdida pero no mostraban señales de temor.

"La llamé y ella inmediatamente se volvió en mi dirección y movía su cola vigorosamente.

"La perra aterrizó 25 metros antes que yo tocara tierra. Ella estaba completamente relajada, sin intentar anticipar o resistirse el aterrizaje, rodó una vez, se incorporó y se quedó parada mirando alrededor."

El cabo Bailey saltó en paracaídas en Normandía con Bing, un collie cruzado alsaciano, pero tuvo que ser rescatado por los soldados después de que aterrizó en la copa de un árbol.

Unos meses más tarde cuando volaron a Alemania como parte de la operación Varsity, Bing fue enviado a investigar una casa y alertó a sus manejadores sobre la presencia de algunas tropas alemanas. El pelotón rodeó la casa y capturaron a los alemanes.

Bing fue galardonado con la Medalla Dickin por sus esfuerzos, el equivalente canino de la Cruz de la Victoria. Después de la guerra el cabo Bailey luego mantuvo algunos de los perros y se dedicó a la cría de alsacianos.

Sr. Woolhouse dijo: "al cabo Bailey le preguntó su comandante en jefe sobre la posibilidad de lanzar perros en paracaídas.

"Creo que tenía una experiencia como veterinario, motivo por el que fue elegido".

Él comenzó a investigar el libro porque quería averiguar más sobre su tío Walter Woolhouse, que fue el último soldado muerto en Normandía.

Fue ayudado en su investigación por el Teniente Ellis "Dixie" Dean, de Formby, Merseyside, que sirvió en el batallón, pero murió el año pasado.

El Sr. Woolhouse agregó: "sin su ayuda nunca habría sido capaz de escribir el libro y es una verdadera lástima que no fue capaz de verlo publicado antes de morir".

Su libro se llama: "13 – Lucky For Some" (13 – suerte para algunos).

The Telegraph: ‘Paradogs’ lured with meat out of aircraft behind enemy lines in WWII


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