Dresden 1945 – Guerra Total en medio de la guerra

por Admin el 13 Febrero, 2015

en Operaciones

Se pensó que Dresden era segura, protegida por su belleza arquitectónica. Pero hace setenta años, la ciudad pagó un precio enorme por la guerra, sufriendo ataques de bombardeos con una ferocidad sin precedentes en Alemania.

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Dresden 2004: El Ayuntamiento instaló una Comisión interdisciplinaria para investigar lo que no se había respondido: ¿Cuántas personas perdieron la vida en los bombardeos aéreos del 13, 14 y 15 de febrero, 1945.

Durante décadas, han habido especulaciones. 70.000 es una suposición, pero 35.000 parece una estimación más probable – sin embargo todo es sólo una estimación de las mismas. La Comisión de Dresden llegó a una conclusión definitiva, calculada en que 25.000 personas en realidad murieron por los bombardeos. La investigación produjo evidencia respaldando esta cifra, en su informe final publicado en 2010.

Veintitrés minutos mortales

Es mucho más fácil documentar lo que pasó exactamente en Dresden hace 70 años. El 13 de febrero de 1945, 245 bombarderos cuatrimotores Lancaster del grupo No. 5 de la Royal Air Force (RAF) despegaron de Inglaterra. Su objetivo: Dresden en el río Elba, una ciudad que en ese momento tenía una población de 630.000 habitantes, con alrededor de 100.000 refugiados. En gran parte, Dresden carecía de importancia estratégica y económica para el curso posterior de la guerra en Europa, que ya había sido decidido antes de 1944.

A las 20:39 horas, las sirenas de la ciudad comenzaron a sonar. En el espacio de sólo 23 minutos, unas 3.000 bombas de alto poder explosivo y 400.000 bombas incendiarias cayeron sobre la "Florencia del Elba", como Dresden era conocida, por su belleza arquitectónica y riquezas en tesoros de arte. El centro de la ciudad se evaporó. El resplandor de los fuegos era tan intenso que pilotos británicos en ruta hacia Dresden manifestaron haber sido capaces de ver la ciudad quemándose desde 320 kilómetros de distancia y desde una altura de 22.000 pies (6.700 metros). Las temperaturas alcanzadas eran tan altas que el vidrio se derretía en los sótanos. Unos 15 kilómetros cuadrados (5,8 millas cuadradas) de la ciudad fueron arrasados en dos ataques británicos y una posterior incursión de bombarderos estadounidenses.

Cientos de pilotos británicos y estadounidenses participaron en la destrucción de Dresden, pero era una sola persona la que estaba a cargo: Arthur Harris, mariscal de la Real Fuerza Aérea británica. Fue la mano derecha de Churchill para los ataques de bombardeo de área en la Alemania, un método militar para desmoralizar al enemigo.

Arthur "Bomber" Harris

"No tuvo pasatiempos. Nunca leyó un libro. No le gustaba la música. Vivía para su trabajo": ese es un breve resumen del carácter de esta alta figura militar, que hasta día de hoy sigue siendo polémica. Según los británicos Harris fue una especie de "anti-inglés." Carecía totalmente de la proverbial cortesía británica, era tosco y a veces incluso insultante. Ampliamente conocido como "Bombardero Harris", algunos dentro de la Royal Air Force en la época lo llamaban simplemente "Carnicero Harris".

Harris descubrió su pasión por la guerra aérea entre las dos guerras mundiales. Él fue comandante de ala en Pakistán e Irak, a menudo él mismo volaba. Le fascinaba usar bombas incendiarias contra los kurdos y árabes, cuyas chozas con techo de paja fácilmente estallaban en llamas, y era entusiasta acerca de la efectividad de la guerra realizada desde el aire.

Como muchos oficiales de la fuerza aérea tanto en Gran Bretaña como en otros lugares, Harris creía en la superioridad militar de los bombarderos. Ya en 1943, prometió rendir a Alemania sólo desde el aire, sin utilizar ningún tipo de tropas de tierra. Un año más tarde, en 1944, Harris hizo un balance: 45 de las 60 más importantes ciudades alemanas habían sido destruidas, como Colonia y Hamburgo. Llamando para que las restantes fueran también eliminadas. Eso incluía Dresden.

Guerra en las ciudades

Algunos historiadores ven el bombardeo de Dresden como parte de una creciente cooperación militar entre las potencias occidentales y la Unión Soviética en la última fase de la guerra. La ofensiva aliada contra Alemania en el frente occidental se había empantanado desde finales de 1944, mientras que el Ejército Rojo avanzaba en el Este con velocidad creciente.

En enero, poco antes de la Conferencia de Yalta, Churchill comenzó a estudiar si "Berlín y sin duda otras ciudades grandes de Alemania Oriental no debían considerarse también como objetivos especialmente atractivos." El propósito de todo eso era impresionar a Moscú. Stalin desconfiaba, pues había pedido a las potencias occidentales abrir un segundo frente durante años.

Otra teoría es: que debido a que Alemania central había sido prometida a los soviéticos como su zona de ocupación, incluso antes de la Conferencia de Yalta, los británicos y los estadounidenses desataron una ciega furia destructiva en Dresden y otras ciudades de Alemania orientales para que Stalin recogiera los despojos.

En cualquier caso, Harris tenía el ojo puesto en Dresden. Y hubo advertencias mucho antes del 13 de febrero. Informes radiales aliados y artículos en periódicos, incluso describían el escenario posible que cada ciudad alemana pudiera convertirse en una fortaleza a medida que la guerra continuaba. Además, Dresden era un cruce de carreteras y líneas de tren que corrían de este a oeste y de norte a sur.

Los aliados también vieron a Dresden como un lugar de refugio para Hitler y los Nazis si los centros de transporte de Berlín y Leipzig quedaban eliminados como rutas de abastecimiento. Así que la ciudad estaba en la lista de potenciales objetivos de los aliados.

Y Churchill obviamente no era sólo un espectador pasivo en relación con los métodos de bombardeos inmisericordes de la estrategia aérea de Harris. Poco antes de su muerte, Harris escribió que el ataque sobre Dresden "fue en el momento considerado una necesidad militar por gente más importante que yo".

La orden y su autor – todavía son una controversia

El Ejército Rojo bajo las órdenes del Mariscal Shukov, estaba a tan solo 80 kilómetros (50 millas) al este de Dresden cuando los bombarderos británicos y estadounidenses le dieron a los soviéticos este signo de cooperación contra Alemania en febrero de 1945. "El ejército soviético nunca hubiera sido capaz de hacer tal barbaridad," dijo Shukov más adelante.

Y hoy en día, el bombardeo de Dresden es un tema emotivo en Inglaterra también. Cuando se erigió una estatua de 2,7 metros de altura (8 pies y 10 pulgadas) de bronce al "Bombardero Harris" en el centro de Londres en 1992, la reina madre le elogió como un "líder inspirador" – mientras que cientos de manifestantes coreaban: "asesino, asesino".

Deutche Welle: Dresden 1945 – Total war amid the war

Exordio: Bombardeo de Dresde


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