Buscan restos de soldados japoneses de la Segunda Guerra Mundial en cuevas de Palau

por Admin el 31 Marzo, 2015

en Operaciones

Palau, la pequeña nación del Pacífico está abriendo una red de cuevas selladas, en búsqueda de los restos de miles de japoneses que murieron en combate en la Segunda Guerra Mundial.

Por Jonathan Pearlman, Sydney
7:44 PM GMT 28 de marzo de 2015

En una remota isla de coral en la pequeña Palau del Pacífico, funcionarios de gobierno han estado avanzando a través de la selva llena de explosivos para abrir una red de cuevas selladas en búsqueda de miles de cuerpos que se cree que han permanecido desde la Segunda Guerra Mundial.

La severa y minuciosa tarea, realizada por un equipo de arqueólogos japoneses y locales y expertos en municiones, está dirigida a encontrar los restos de los soldados japoneses atrapados por las fuerzas de Estados Unidos durante una de las batallas más duras de la guerra.

Los japoneses utilizaron las cuevas, que había conectado a través de túneles y estrechos callejones, como base para su defensa de Peleliu, una estrecha isla sólo seis millas de largo. Más de 10.000 soldados japoneses murieron en combate, pero nunca encontraron los cuerpos de 2.600 de ellos.

Ahora, Palau ha accedido a abrir unas 200 cuevas restantes que fueron selladas para tratar de localizar los restos, antes de una visita que realizará el mes que viene el Emperador Akihito y la Emperatriz Michiko de Japón.

La macabra tarea es arriesgada y requeriría abrir una trocha a las cuevas a través del espeso bosque lleno de artefactos explosivos no detonados.

Un equipo de Expertos tomó cinco días la semana pasada para despejar su camino en una pequeña cueva con una abertura de 2 metros.

Los arqueólogos encontraron un conjunto de huesos que se cree son humanos y se llevarán de regreso a Japón para ser analizados.

"Encontraron algunos huesos mientras ellos estaban despejando la entrada de la cueva", dijo Bernadette Carreon, un periodista local de ABC Radio. "No usaron equipo pesado porque tienen que trabajar en medio de municiones de gran calibre no detonadas. Cuando está libre el camino, los arqueólogos pueden entrar y comenzar la recolección de restos."

El intento de hallar los cuerpos ha sido bien recibido en Japón y es parte de un esfuerzo para poner fin a un capítulo brutal de la guerra, en que infantes de mariona de Estados Unidos se enfrentaron a las tropas japonesas que habían levantado sus defensas en el intrincado laberinto de fuertemente fortificadas cuevas y búnkeres subterráneos. Todavía se recuerda como una de las batallas más duras en la historia de los marines.

A diferencia de las anteriores batallas en el Pacífico, los japoneses no centraron su defensa en el uso de los cargas suicidas para evitar que los estadounidenses establecieran una cabeza de playa.

En cambio, las fuerzas japonesas en gran medida permitieron a los marines tomar tierra estableciendo su defensa desde las cuevas.

Los japoneses, que habían ocupado las Palau durante unos 30 años, habían pasado décadas usando dinamita y picos para agrandar las cuevas existentes en Peleliu. Las cuevas y sus entradas fueron entonces fuertemente camufladas.

Las fuerzas de Estados Unidos esperaban que la batalla en septiembre de 1944 durara sólo cuatro o cinco días. "Será reñida y rápida", predijo William Rupertus, el comandante de Marina de Estados Unidos. Pero les tomó más de 10 semanas.

Más de 1.600 soldados estadounidenses fueron muertos durante la batalla, que terminó con los marines volando las entradas de muchas de las cuevas, dejando a miles de japoneses atrapados dentro. Poco antes de que los estadounidenses finalmente capturaran la pequeña isla a finales de noviembre, el Coronel Kunio Nakagawa, comandante japonés, expió su derrota con el suicidio ritual en su puesto de mando.

Cerca de 35 soldados japoneses no se rindieron y permanecieron escondidos en las cuevas hasta abril de 1947, más de 18 meses después de que terminó oficialmente la guerra. Fueron las últimas tropas en rendirse.

Keiji Nagai, de 93 años y Kiyokazu Tsuchida, de 95 años, dos de los 35 soldados que se rindieron en 1947, reunieron con el emperador y la Emperatriz japoneses este mes para reseñar la lucha cuerpo a cuerpo que realizaron durante la batalla. La Emperatriz dijo tranquilamente Sr. Nagai: "ustedes lucharon muy duro".

Las autoridades comenzaron a retirar los restos en varios lugares alrededor de la isla en 1953, pero las autoridades japonesas dicen que 2.600 soldados aún se encuentran desaparecidos. Los cuerpos se creen que permanecen en el interior unas 200 cuevas que fueron consideradas como peligrosas y quedaron selladas para evitar el acceso del público. Cerca de 450 soldados japoneses sobrevivieron a la batalla y más tarde ayudaron a dirigir a las autoridades al sitio donde estaban las tumbas.

Toda la isla se ha convertido en un monumento a la batalla, pero las bombas sin estallar son una amenaza constante para los residentes y turistas. Tras la guerra, Japón creó un parque de la paz que incluía un santuario sintoísta con la inscripción "A los soldados desconocidos de todos los países".

Funcionarios en las Palau han trabajado estrechamente con Japón para tratar de recuperar los cuerpos restantes y devolverlos a las familias de los soldados. Algunos representantes de las familias de los soldados japoneses han ayudado en la búsqueda.

Sachio Kageyama, de un grupo que representa a las familias y compañeros de aquellos que combatieron en la isla, dijo a The Japan Times: "Espero que la próxima visita del emperador allanará el camino para la recolección de más restos".

Palau, un remoto grupo de islas al este de las Filipinas con una población de aproximadamente 21.000 personas y fue escenario de intensos combates durante la guerra. La feroz batalla de Peleliu fue sobre un campo de aviación que ahora es considerada de cuestionable valor estratégico por la mayoría de los historiadores.

También ha centrado la búsqueda de los cuerpos en una gran fosa común perdida en el lado occidental de la isla, cerca de donde se está llevando a cabo la búsqueda actual en una cueva.

Documentos militares de Estados Unidos que indican la ubicación del cementerio fueron encontrados hace dos años en un museo naval en California. Los documentos incluyen un mapa creado en enero de 1945 que dice "Cementerio japonés" y apunta hacia el centro de la isla. Un informe separado de un batallón de construcción dice que el sitio fue cubierto con troncos para evitar que la gente perturbara las tumbas. Funcionarios de Estados Unidos, según informes, dijeron Palau en 1994 que una fosa común estaba ubicada cerca de la tumba de Nakagawa.

Expertos estadounidenses han también estado buscando en los arrecifes de coral de Palau, lagunas e islas, los aviones que se perdieron en el conflicto. El año pasado, se utilizaron robots submarinos para encontrar dos aviones de combate en el suelo oceánico.

The Telegraph: Japan searches for Second World War soldiers’ remains in sealed caves of Palau


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