Los cinco espías del círculo de Cambridge eran unos ‘borrachos irremediables

por Admin el 7 Julio, 2014

en Biografías

Los miembros de la red de espías "Los Cinco de Cambridge" eran considerados por sus manejadores soviéticos como borrachos inútiles e incapaces de mantener secretos, sugieren los archivos recién liberados.

Donald Maclean, Guy Burgess, "Kim" Philby y Anthony Blunt fueron reclutados como espías soviéticos, mientras estaban en la Universidad de Cambridge en la década de 1930.

Puede haber habido un quinto espía en el círculo, posiblemente John Cairncross.

Los documentos del Archivo Mitrokhin fueron puestos a disposición del público por primera vez.

El FBI lo ha descrito como la documentación de inteligencia más completa jamás recibida.

El Comandante Vasili Mitrokhin obtuvo clandestinamente la información de los archivos soviéticos durante 12 años de haber trabajado para la KGB.

Mitrokhin desertó a Gran Bretaña en 1992.

Entre las miles de páginas de documentos hay perfiles esbozando las características de los espías británicos que trabajaron para la Unión Soviética.

Incluyen referencias a Donald Duart Maclean y Guy Burgess, dos de los cinco hombres reclutados mientras estudiaban en la Universidad de Cambridge durante la década de 1930.

Un corto pasaje describe a Burgess como un hombre "que estaba constantemente bajo la influencia del alcohol".

Escrito en ruso, pasa a contar una ocasión cuando Burgess borracho arriesgó exponer su doble identidad.

"Una vez a la salida de un bar, dejó caer en el pavimento uno de los archivos de documentos que había tomado de la oficina de Relaciones Exteriores," explicó la traductora Svetlana Lokhova.

En relación a Maclean, la nota lo describe como "no muy bueno para guardar secretos".

Añade "estaba constantemente borracho" y en contínuas borracheras.

Se pensaba que le contó a uno de sus amantes y a su hermano acerca de su trabajo como agente soviético mientras estaba ebrio, agrega el archivo.

Las notas también proporcionan una idea de la magnitud de la actividad del grupo que ayudó a la KGB a penetrar la red de inteligencia del Reino Unido al más alto nivel.

Describen cómo Burgess solo entregó 389 documentos de altamente secretos a la KGB en los primeros seis meses de 1945 junto con una mayor entrega de 168 en diciembre de 1949

Junto con Kim Philby, Anthony Blunt y un quinto hombre, que muchos han pensado que era John Cairncross, los Cinco de Cambridge pasaron información sobre el Reino Unido a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial y por lo menos en la década de 1950.

Después de ser reclutado mientras estudiaba, el grupo pasó a ocupar posiciones dentro de la Oficina de Relaciones Exteriores, el MI5 y el Servicio Secreto de Inteligencia (SIS).

Poco antes del final de la guerra, Philby fue ascendido a jefe de la Sección Antisoviética de la SIS – lo que significaba que era el encargado de realizar operaciones contra los soviéticos mientras operaba como agente de la KGB.

Deserción: ‘el gran golpe’

Mitrokhin era un archivista de alta categoría en el Cuartel General de Inteligencia Extranjera de la KGB y tuvo acceso ilimitado a miles de archivos de la red global de operaciones de inteligencia y espionaje soviéticos.

Él se desilusionó con el Partido Comunista de la Unión Soviética y comenzó a transcribir notas de los archivos que creía que serían útiles para la inteligencia extranjera.

Su deserción fue considerada como un gran golpe y suministró información reveladora de la magnitud de las operaciones de inteligencia soviética durante la Guerra Fría.

A lo largo de su vida él dejó en claro que quería que sus archivos fueran abiertos al público y después de su muerte en 2004, su familia trabajó con el Centro de Archivos de Churchill en Cambridge para concretar ese deseo.

Sus notas escritas a mano en cuadernos escolares permanecen clasificados y cierta información ha sido censurada.

Pero 19 de 33 cajas de archivos que contienen las versiones mecanografiadas de sus notas, todas en ruso, pueden ser vistas por los visitantes al Centro de Archivos de Churchill.

Cairncross, que había trabajado en la oficina de Relaciones Exteriores, fue denunciado como espía por el desertor de la KGB, Oleg Gordievsky, pero nunca fue procesado.

BBC: Cambridge Five spy ring members ‘hopeless drunks’

Exordio: Círculo de Espías de Cambridge


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