Los bizarros achaques en la salud de Churchill

por Admin el 21 Octubre, 2013

en Biografías

Una crítica de Charles Moore al libro "The Supreme Survivor" por A.W. Beasley (Mercer Books).

No te preocupes: esta no es otra superflua biografía de Winston Churchill. Es un libro acerca de su salud, escrito por un médico, un cirujano ortopédico retirado de Nueva Zelanda, para ser precisos.

churchill

Si estudias la famosa la fotografía con pinta de bulldog de Karsh de Ottawa en 1941, que se usa en la portada del libro, verás claramente que hay una cicatriz en la frente de Churchill. Eso fue el resultado de su tendencia británica de mirar el lado equivocado al cruzar la calle "en los países en que son tan tontos como para conducir por la derecha". En diciembre de 1931, mientras miraba "para el otro lado", lo atropelló un auto en Nueva York y la herida en su frente y muslos fueron suficiente para internarlo en un hospital durante una semana. Luego le sobrevino una pleuresía.

Los eventos de salud de Churchill proporcionan una buena comprensión de su vida, y Beasley nos asiste al relatar cada una de las aflicciones de este hombre al final de cada una de sus nueve décadas de vida. En la tercera década (1894-1904), por ejemplo, sufrió una herida en la rodilla en la muy anglosajona carrera de caballos de la caza del campanario (steeple-chasing), también tuvo una luxación de hombro derecho después de agarrarse del anillo en el muelle del puerto de Bombay al llegar a la India por primera vez, luego una laceración en el pulgar cuando se le clavó una astilla en un polígono de tiro en Bangalore, y claustrofobia y ataques de pánico cuando se escondió en una mina de Sudáfrica durante tres días, después de escapar de sus captores durante la Guerra de los Boers. En esa misma década, fue investigado su defecto al hablar y sufrió lo que Beasley llama una "fuga" (desorden disociativo que hace que una persona olvide quién es, y cuando se recobra no recuerda qué le pasó), "quedando en la luna", mientras daba un discurso en la Cámara de los Comunes.

En su cuarta década, fue atacado por una "sufragista" (activista por los derechos del voto femenino) quien látigo en mano intentó meterlo debajo de un tren. Después de la Primera Guerra Mundial, tuvo un accidente al estrellar un pequeño avión (que el pilotaba). En 1921, se hirió la muñeca cuando fue lanzado de un camello mientras visitaba la Esfinge con Lawrence de Arabia y Gertrude Bell. En 1922, un médico cómicamente llamado Sir Crisp English le extirpó el apéndice.

Churchill the Supreme Survivor – (Inglés) 
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Cuando fue Primer Ministro por segunda vez, en los primeros años de los cincuenta, Churchill fue a un almuerzo en el Trinity House y dejó su cigarro encendido sobre una caja de fósforos. Se quemó los dedos. Los cigarros fueron una complicación médica adicional, aunque Beasley cree que eran más una "pantalla" que lo que fumaba. En un avión no presurizado volando a Moscú (vía el Mediterráneo y Teherán) en 1942, se entregaron máscaras de oxígeno a todos los pasajeros. Churchill tenía su máscara especial adaptada para que pudiera fumar su cigarro mientras usaba la máscara.

The Telegraph: A gallant defence of Churchill’s health habits

Exordio: Biografía de Winston Churchill


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