Las glorias de unos militares poderosos

por Admin el 11 Julio, 2012

en Biografías

Fritz Bayerlein conocía la guerra, la guerra moderna, casi mejor que cualquiera. Este general de 45 años de edad, sirvió durante toda su vida adulta en el ejército alemán. Había luchado en todos los frentes importantes – en Polonia, África del Norte, Rusia y Francia. STDWNQS9HHK9

Pero, en 1944, Bayerlein se estaba volviendo malhumorado e irritable. Al principio, la idea de un imperio alemán, que se extendiera desde el Atlántico hasta el Pacífico, desde el Báltico hasta el Mediterráneo, lo había hecho sentirse orgulloso. Después de todo, él era un soldado profesional y las fuerzas armadas de Alemania podían hacer que eso fuera posible. La Wehrmacht no había perdido la Primera Guerra Mundial … había sido apuñalada por la espalda, todo el mundo lo sabía. Bayerlein, que había luchado también en esa guerra podía mantener la frente en alto. Él era un general del ejército … y jefe en la industria líder de Alemania, las fuerzas armadas. Sobre el papel, Francia tenía el más grande ejército del mundo en 1939, pero Bayerlein sabía que los soldados de Alemania eran los mejores.

Pero algo había salido mal. La mejor fuerza de combate que el mundo había visto en su historia había perdido el norte de África … estaba siendo mutilada en Rusia … y se enfrentaba en ese momento a la aniquilación en Francia.

La Wehrmacht en Normandía tuvo que enfrentar un tipo diferente de enemigo. Los rusos podían lanzar lo que parecía ser un número ilimitado de tropas en contra de ella. Los soldados alemanes los diezmaban … pero los rusos seguían llegando.

Los Aliados (occidentales) eran diferentes. No les gustaba tener bajas. Pero tenían lo que parecía ser una fuente ilimitada de poder de fuego. Desde el aire, desde el mar, desde tierra. Enfrentaban al pobre soldado alemán desde todas las direcciones.

¿De dónde venía todo ese poder de fuego?  De Estados Unidos.

En el momento en que empezó la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. tenía un pequeño ejército – ocupaba el puesto 16º en el ranking mundial – era más pequeño que el ejército de Rumanía.  EE.UU. tenía pocos soldados, pocas armas, y su experiencia – en comparación con los europeos y japoneses – era mínima. Sus soldados estaban mal pagados y mal preparados.

Pero al menos ese país tenía una cosa – era la economía más importante del mundo. A pesar de la Gran Depresión y el Nuevo Orden, la lucrativa empresa privada de Estados Unidos, todavía podía producir. Y cuando las órdenes llegaron pidiendo armas y municiones, esas empresas trabajaron día y noche para satisfacerlas. El resultado fue el mayor arsenal jamás creado en el mundo.

Hoy, podemos tomar un momento para reflexionar sobre hasta adonde han llegado los militares de EE.UU. … desde las harapientas tropas concentradas en Valley Forge durante el invierno de 1777-1778 … pasando por el impreparado ejército de 1940 … hasta convertirse en la más grande, cara y poderosa fuerza de combate del planeta.  Estados Unidos tiene tropas en todo el mundo, en 200 países diferentes de acuerdo con un informe. Tiene el equipamiento más moderno … y un presupuesto de más de 10 veces el presupuesto general de la nación en 1940.

En el crudo invierno de 1777-78 a las tropas en Valley Forge no se les pagó nada. Tuvieron que pedir comida a los agricultores locales para sobrevivir. Hoy, los militares estadounidenses se encuentran entre los trabajadores asalariados mejor pagados de Estados Unidos.

Los defensores del Pentágono dirán que las personas que arriesgan sus vidas para proteger a la nación merecen ganar más que otras personas. Pero hay que tener en cuenta que la nación no está en peligro, y no tiene enemigos serios que no sean aquellos que el mismo  Pentágono inventa. No hace falta una protección tan costosa.

En segundo lugar, en cuanto a los riesgos que enfrentan, se informó recientemente que el principal peligro que encara las fuerzas de combate estadounidenses en Irak y Afganistán, son ellos mismos. Los suicidios matan más soldados que el propio enemigo.

Las películas populares glorifican a los militares de Estados Unidos. Las líneas aéreas ofrecen a los militares pases para viajar en una clase superior. No ocurría, desde la Alemania de los años 30, que los militares fueran tenidos en tan alta estima. Y mientras que Estados Unidos está camino a la bancarrota, ningún candidato de los dos partidos propone serios recortes en el presupuesto del Pentágono. Tampoco recuerdo a ningún candidato que quiera enmendar los agravios del 4 de julio en contra de Jorge III:

"Ha influido para que la independencia de los militares esté por encima del poder civil."

Sin embargo, tanta transferencia de recursos desde los sectores productivos hacia la maquinaria militar puede que algún día resulte fatal. No se puede luchar en una guerra real con sueldos inflados y un ejército plagado de despilfarros. Se necesita tener capacidad de fuego y eso se obtiene con una economía dinámica y libre, no con la carga de una engreída industria militar.

Fritz Bayerlein no tenía ninguna duda sobre la superioridad de sus hombres y su equipo. En una lucha de igual a igual, sin duda tenía que ganar. Sin embargo, los Aliados tenían tanto poder de fuego que el campo de batalla estaba inclinado en contra de Bayerlein y además él sabía que no tenía ninguna posibilidad de éxito. Si se movía a la luz del día, los aviones estadounidenses no tardaban en lanzarse en picada contra él … lo bombardeaban, lo ametrallaban, le lanzaban napalm. Y por la noche, la artillería lo perseguía … arrasando sus líneas, volándole sus suministros, enterrándolo vivo.

La división de Bayerlein había perdido 5.600 hombres en 48 días de combate directo. Los reemplazos eran niños, a menudo por debajo de los 18 años de edad y tenían poco entrenamiento. No había ninguna esperanza real de que fuera capaz de mantener las líneas contra los intentos de Omar Bradley de proseguir desde la playa de desembarco aliadas en Normandía. Los desembarcos había tenido éxito. Más de 600.000 soldados y 80.000 vehículos habían sido descargados, con armas de fuego como el mundo jamás había visto. Pero no habían sido capaces de avanzar sobre París. Bradley había visto a ingleses y canadienses enredarse tratando de rodear Caen hacia el Este. Dado que los ingleses habían metido a las fuerzas alemanas en Caen, él rompería las líneas en otros lugares … lugares que eran justo donde Fritz Bayerlein estaba al mando.

Bradley puso en movimiento todo su poder de fuego el 25 de julio. Los aviones entraron en acción en primer lugar. El corresponsal de guerra Ernie Pyle fue un testigo ocular:

"Llegaron en grupos, viniendo de todas las direcciones, perfectamente sincronizados, uno tras otro. Donde uno miraba habían grupos separados de aviones atacando a tierra o en el camino de vuelta, o inclinándose para iniciar otro ataque en picada".

Los alemanes se atrincheraron. Sin embargo, el propio suelo cedió. Difícilmente había un metro cuadrado intacto. La Wehrmacht no podía cavar suficientemente profundo para escapar. Y cuanto más profundo se atrincheraba, más quedaba enterrado en la siguiente ola de ataques. Cuando el bombardeo hubo terminado, los sobrevivientes emergieron de la tierra y vieron un "paisaje como el de la luna". Muchos de ellos habían enloquecido o estaban aturdidos por el ruido. Un millar yacía muerto.

Fue al día siguiente, 26 de julio de 1944, que un teniente llegó con las órdenes del comandante en jefe de Bayerlein, el Mariscal de Campo Gunter von Kluge. Las órdenes eran  ‘resistir’. Él no iba a permitir que "un solo hombre abandonara su posición".

En ese momento, o tal vez un poco antes, el entusiasmo del general por dominar el mundo debió haberse desvanecido:

"No te preocupes," – le dijo al teniente – "todos están resistiendo. Todos mis granaderos y mis ingenieros y mis tripulaciones de tanques – … Todos ellos están defendiendo el terreno, ni un solo hombre abandona su posición.  Ni uno solo. Todos ellos … permanecen en sus trincheras callados y en silencio, porque están muertos. Muertos. Usted puede reportar al Mariscal de Campo que la División Panzer-Lehr está aniquilada. Ahora sólo los muertos sostienen la línea."

Bayerlein sobrevivió a la guerra y murió 25 años después. Von Kluge no lo soportó. Se suicidó en 1944. La ofensiva de Omar Bradley se dirigió hacia el sur … y luego se desvió de nuevo hacia el norte para rodear a 2 divisiones alemanas en la "bolsa de Falaise." Cincuenta mil soldados alemanes fueron capturados.

Este artículo publicado el 4 de julio, fue escrito por Bill Bonner de Agora Inc. para Daily Reckoning.  Me parece que es de interés general porque desarrolla el tema particular de las actuales fuerzas armadas de Estados Unidos, enfocándose en la carrera militar de Fritz Bayerlein, general de la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial. 

Bill Bonner
Presidente y fundador de Agora Inc., editorial internacional de libros y boletines finacieros y de interés especial.

The Daily Reckoning: The glories of a strong military – Paris, France

Exordio: Biografía del Teniente General Fritz Bayerlein


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