Ewald Rudat tenía 5 años cuando un avión que volaba sobre su casa lo enamoró de la aviación

por Admin el 8 Diciembre, 2014

en Biografías

"Incluso a 5.000 pies de altura podía ver a través de la carlinga. "Dije: eso es lo que quiero hacer", contó Rudat.

No es inusual que los aviadores hayan descubierto su pasión por el vuelo a una corta edad. La historia de Rudat se dirige en una dirección inesperada. Su casa estaba ubicada en Prusia Oriental, Alemania, y era el año 1926. Él volaría después cazas Messerschmitt y Folke-Wulf durante toda la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente 1.000 misiones volando para la Luftwaffe.

Hoy en día, a la edad de 93 años, Rudat está en una misión pacífica con el Air Group One, una organización sin fines de lucro de voluntarios que preserva los aviones de la Segunda Guerra Mundial. El hangar y museo del grupo se encuentran en Gillespie Field en El Cajon, California. Rudat, llamado Rudy, está con el grupo desde 1982 cuando formaban parte de la Fuerza Aérea Confederada con sede en Midland, Texas. Debido a la controversia sobre el nombre, lo cambiaron a Fuerza Aérea Conmemorativa (CAF). La mayoría de los 160 o más aviones de la CAF están en Midland.

Con los trabajos de restauración paralizados en este momento, el Museo está tranquilo. Rudat pasa su tiempo leyendo. A pesar de su avanzada edad, se pone de pie apenas escucha acercarse a los visitantes. Alto y canoso, lleva una chaqueta de aviador y esboza una media sonrisa. Su improvisado tour es una mezcla de la labor del grupo con los aviones y sus propias experiencias antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial.

El Air Group One tiene un avión de combate totalmente operativo. Con un impresionante aspecto plateado el Texan SNJ-5, conocido en la Armada de Estados Unidos como el AT-6. Eran aviones de instrucción, diseñados y construidos en la década de 1930, con asientos en tándem para instructor y alumno. El avión es utilizado por el grupo aéreo para vuelos de exhibición durante eventos especiales.

La formación de Rudat como piloto comenzó después de unirse a las Juventudes Hitlerianas en 1934. "Era obligatorio", dijo. Fue allí que su pasión por los aviones se desarrollo completamente. Su primer vuelo solo llegó en 1936 a la edad de 15 años.

Las fechas más significativas, las recuerda Rudat como algunos recuerdan su cumpleaños. El 08 de septiembre de 1939 realizó la primera de unas 1.000 misiones con la Luftwaffe, la fuerza aérea alemana. Esto fue siete días después de la invasión alemana de Polonia, que desencadenó la Segunda Guerra Mundial. El comandante en jefe de la Luftwaffe era Hermann Goring.

"Me dispararon varias veces," dijo Rudat. "Siete veces salté en paracaídas bajo fuego enemigo.  No es como salir en 12 misiones y luego regresar a casa. Nosotros decíamos, ‘volaremos hasta morir’."

Increíblemente, asegura que saltó en paracaídas a 20.000 pies de altura desde el Messerschmitt 262. Este avión fue el primer avión jet de combate del mundo, utilizado al final de la guerra.

Rudat evadió la muerte volando cazas tanto Messerschmitt como Folke-Wulf, hasta ser derribado por última vez el 20 de abril de 1945 en la Selva Negra al sur de Alemania occidental. Esto fue menos de un mes antes del final de la guerra. Incluso entonces, no se rindió, estaba herido y fue recogido por los franceses. Él pasó los siguientes dos años como prisionero de guerra en Francia, gran parte de ese tiempo recuperándose de sus heridas.

En noviembre de 1947 regresó a Alemania. "Lo perdí todo", dijo. Afortunadamente, su madre todavía tenía en propiedad una finca de 80 hectáreas y su padre tenía un negocio de diseño de muebles. Pudo pasarla bien, sin embargo, comenzó los trámites para emigrar a los Estados Unidos. "Tardé casi dos años con el papeleo, papeleo y papeleo", dijo.

En 1956 llegó a San Diego. En aquel momento, con la guerra aún fresca en su memoria, en ocasiones fue llamado Nazi. Su acento es claramente alemán. En uno de esos casos, mientras vivía en un dúplex, un hombre con una pierna y con muletas se acercó a él.

"El hombre hablaba un poco de alemán," recuerda Rudat. "Y dijo: ‘He perdido una pierna, pero terminó la guerra.’" Rudat y ese hombre se hicieron buenos amigos.

Rudat admitió odiar a los estadounidenses cuando volaba para la Luftwaffe. En posteriores entrevistas él niega ser un Nazi. Era un piloto de combate.

Hitler era apreciado por todo el mundo al principio, admite Rudat. "Alemania estaba en una atolladero", dice.

Entonces Hitler le dio vuelta al país económicamente. "Todo el mundo tenía trabajo y todo el mundo tenía dinero. Entonces se volvió loco. Eso es todo lo que puedo decir".

Rudat vive con su mujer de 62 años en San Diego. Tienen cuatro hijos. Hace dos años perdió su licencia de piloto. Dos veces por semana es voluntario en el Museo del Air Group One.

Uno de los miembros del grupo aéreo, el sargento John D. Asmussen (ya fallecido), durante la guerra tuvo un encuentro con Rudat. Fue en 1944 en Ploesti, Rumania. La misión de Asmussen fue destruir los campos petroleros ubicados allí. Rudat estaba allí el mismo día, a la misma hora para defender los campos. Rudat también estuvo involucrado en la defensa de las fábricas de rodamientos de bolas en Schweinfurt, Alemania.

El Museo Air Group One es pequeño pero memorable. Muchos miembros del grupo son veteranos de guerra. El Museo exhibe los recuerdos colectivos de aquellos que sirvieron como fotos, placas, medallas, gorras y uniformes. Se está realizando el reacondicionamiento de dos aviones; un Grasshopper L-2 y un Sentinel L-5.

Ewald Rudat venció a la muerte en 1.000 misiones de combate. Y mientras que él es un hombre cambiado, una parte de él, como su amor por el vuelo, jamás le ha abandonado.

"Me gustan los aviones", dijo. "Conduzco, los vuelo, disparo, y bebo cerveza".

Air Group One Museum
1905 N. Marshall Ave Hangar #6
El Cajon, CA 92020
(619) 259-5541
Precio: Entrada libre
Abierto: martes, jueves, y sábado de 10:00 a.m. a 2:00 p.m.


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