El piloto alemán que accidentalmente aterrizó su avión en Gales y ayudó a los Aliados a ganar la guerra

por Admin el 8 Noviembre, 2014

en Biografías

El Teniente Primero Armin Faber revisaba ansiosamente el terreno bajo su avión, mirando de tanto en tanto el medidor de combustible de su caza Focke-Wulf 190, esperando desesperadamente encontrar un campo de aviación. Fue la noche del 23 de junio de 1942 cuando el piloto de la Luftwaffe,se quedó sin combustible después de un intenso combate en el sur de Inglaterra.  Tenía que encontrar dónde aterrizar en Francia.

focke-wulf

Minutos más tarde una sensación de alivio lo envolvió. En la distancia vio un aeródromo. Descendió rápidamente tocando tierra en la pista de hierba, apagó el motor de su Focke Wulf y dio un profundo suspiro de alivio.

No había terminado de sobreponerse cuando un hombre con uniforme azul se acercó corriendo hacia su avión, sosteniendo lo que parecía ser una pistola. Extraño, pensé que el piloto alemán. Entonces, cuando la figura estuvo cerca, reconoció el uniforme del hombre y su corazón dio un salto – era un oficial de la RAF.

Antes que Faber pudiera volver a arrancar su motor el hombre llegó a la cabina y le puso la pistola en la cara. Faber se dio cuenta que no estaba en Francia. De hecho, el piloto de la Luftwaffe había aterrizado en la pista de la RAF en Pembrey, al sur de Gales, base de la Escuela de Artillería Aérea de la RAF.

Pero la desgracia del piloto alemán fue un golpe de suerte increíble para los aliados, que en última instancia podría cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial. Faber inadvertidamente se había presentado a la RAF con uno de los mayores premios de toda la guerra – un ejemplar intacto del formidable aviOn caza Focke-Wulf 190, un avión al que los británicos habían aprendido a temer desde que hizo su debut en combate el año anterior.

Al comienzo la RAF tuvo algunos éxitos en los combates aire-aire. Pero cuando la Luftwaffe introdujo el Fw 190 en el otoño de 1941, el balance de la guerra aérea sobre Francia se inclinó decisivamente a favor de los alemanes.

Rápido, ágil y muy resistente, el Focke-Wulf superó en combate al legendario Spitfire, en casi todas las áreas. Un enfrentamiento entre los cazas británicos y alemanes el 02 de junio de 1942 era típico: de 30 Spitfires que se enfrentaron con Fw 190s sobre St Omer cerca de Calais, siete de los cazas británicos fueron abatidos y dos más gravemente dañaron, mientras que todos los Fw 190s regresaron sanos y salvo a su base.

Las pérdidas alcanzaron un nivel tal que la RAF fue obligada a suspender el cruce del canal pues los cazas eran barridos. Si los aliados pudieran alguna vez arrebatar el control del cielo francés a la Luftwaffe y montar una invasión de la Europa ocupada, estaba claro que tendrían que derrotar al Fw 190.

Lo que la RAF necesitada era un Fw 190 intacto con lo que podrían conocer los secretos técnicos del nuevo caza alemán. Pero, ¿cómo conseguir uno? Varios esquemas fueron presentados, uno de los más extravagantes propuesto por el líder de escuadrón y condecorado as Paul Richey, que suena como una historieta.

Su plan era que un piloto de RAF de habla alemana, vistiendo uniforme de la Luftwaffe, volara un caza Messerschmitt capturado (de los cuales la RAF tuvo varios) camuflado para parecer como que había sido dañado en  combate en Francia y aterrizaría en un aeródromo de los Fw 190. El piloto "alemán", Richey explica en su autobiografía, sería entonces que "taxearía el avión cerca a los 190, diría que era el coronel alemán tal y tal y que quería un nuevo avión porque se acercaba un fuerte ataque británico. Con suerte, el piloto obtendría un FW 190 y lo llevaría a su base en Inglaterra."

Los británicos estaban tan desesperados por ponerle las manos a un FW 190 que los mandos de la RAF tomaron muy en serio la idea de Richey.

Un plan un poco más realista fue ideado por capitán Philip Pinckney, oficial de los comandos, y piloto de prueba de los Spitfire Jeffrey Quill. Acertadamente la llamó "operación aérea ladrón", que requería que dos hombres se fueran llevados de contrabando a Francia en barco, donde la resistencia los llevaría a la más cercana base de los Fw 190. Quill intentaría entonces colarse en el campo de aviación al amparo de la oscuridad y despegar en uno de los Fw 190s mientras Pinckney y miembros de la resistencia creaban una distracción.

Pero en un notable giro del destino, cuando Pinckney y Quill estaban dando los últimos toques a su audaz plan, ocurrió el dramático acontecimiento en Gales del sur que lo haría superfluo.

En la tarde del 23 de junio de 1942, los pilotos de la Luftwaffe de la unidad élite de caza JG 2, basada en Morlaix en Bretaña, se hicieron al aire para interceptar los bombarderos Boston de la RAF que regresaban de una misión. Persiguiendo a los atacantes sobre el Canal de la Mancha, uno de los aviadores alemanes, el teniente primero Armin Faber se vio envuelto en un combate al sur-este de Dartmouth con uno de los escoltas Spitfire de los bombarderos volado por el piloto checo sargento Frantisek Trejtnar.

Durante el intenso combate aéreo Faber realizó una serie de maniobras antes de colocarse finalmente en posición de disparo y derribar a su oponente. Afortunadamente, el piloto Checo saltó de su avión en paracaídas y aterrizó a salvo.

Desafortunadamente para Faber, sin embargo, todas sus maniobras lo dejaron completamente,l extenuado, desorientado e inseguro de su posición actual. Confundiendo el Canal de Bristol con el Canal de la Mancha, puso rumbo a lo que él creía era el sur y el continente francés. En realidad, se dirigía hacia el norte, a Gales del sur.

Aterrizando en el primer aeródromo que encontró, que pasó a ser Pembrey de la RAF, el desventurado Faber fue inmediatamente detenido por el piloto de servicio de la base, que estaba comprensible pasmado al ver un caza  enemigo tomando tierra tranquilamente en su campo de aviación.

Al enterarse de la noticia de la captura del Fw 190, líder de escuadrón Richey – el mismo piloto que preparó uno de los esquemas absurdos para robar un Focke Wulf – corrió junto a Pembrey para examinar la aeronave que le había causado la RAF tantos problemas. Él y sus compañeros pilotos quedaron impresionados por lo que encontraron.

"Era un aparato muy bien diseñado", recordó. "Creo que debe haber sido el mejor caza de la guerra".

Los pilotos británicos quedaron igualmente impresionados cuando tuvieron al caza en sus manos para analizarlo.

Sus fortalezas y defectos pronto fueron identificados y los datos cedidos a los pilotos de la RAF, que fueron capaces de ajustar sus propias tácticas con el fin de explotar las pocas debilidades del Focke-Wulf – como su rendimiento relativamente lento a grandes altitudes.

Incluso algunas de las características del Fw 190 fueron utilizadas en los diseños posteriores de los cazas británicos.

Armados con el conocimiento valioso del avión alemán, los aliados ganaron poco a poco el control de los cielos sobre el norte de Francia, allanando así el camino para la invasión del Día-D. en junio de 1944, que señaló el final del Tercer Reich.

Y fue gracias a ese aterrizaje accidental hace 72 años en el País de Gales por un desorientado piloto enemigo.

WalesOnLine: The German World War II fighter pilot who accidentally landed his plane in West Wales… and helped the Allies win the war


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