Operación Ariel y Cycle

por Admin el 29 Julio, 2006

en 1940, junio, Operaciones

Es creencia muy generalizada que en 1940, una vez que la Blitzkrieg alemana arrasó a las fuerzas franco-británicas en Francia, todo lo que quedó de la “British Expeditionary Force, BEF” o Fuerza Expedicionaria Británica, fue evacuada íntegramente en las playas de Dunkerque durante la Operación Dynamo.  Eso no fue así. Parte de lo que quedó de la fuerza aliada compuesta principalmente de británicos, franceses, polacos y checos se encontró replegada contra el mar, alrededor de los principales puertos, cuando las fuerzas alemanas detuvieron la ofensiva a 250 kms de la costa francesa.

El Gabinete de Guerra Británico sacó cuentas del número de tropas que aunque derrotadas y sin posibilidad de poder detener a las fuerzas alemanas, esperaban poder ser evacuadas o de lo contrario tendrían que rendir las armas o ser aniquiladas.

Churchill dispuso que se planificara una evacuación, con el nombre de Operación Ariel, cuyo propósito era no solamente rescatar a las tropas británicas y equipo, sino llevar a Inglaterra el mayor número de trabajadores especializados, que junto con las fuerzas aliadas se encontraran en los puertos de Le Havre, Cherburgo, St. Nazaire, Dieppe etc.  A todo lo largo de la costa francesa desde la frontera con Holanda hasta España había miles de civiles  que se encontraban tras las líneas del frente junto con cientos de miles de tropas aliadas.  Todo ese personal civil y militar era imprescindible para reforzar el esfuerzo de guerra británico y poder afrontar lo que parecía que se vendría después, la invasión de las islas británicas.

Antes de la Operación Ariel se llevó a cabo la Operación Cycle, de menor envergadura, pero con el mismo propósito para evacuar y destruir las instalaciones del Puerto de Le Havre.  Órdenes especiales indicaban la necesidad de incendiar los depósitos de combustible en todos los puertos y muy particularmente tratar que la flota francesa se hiciera a la mar poniendo proa a puertos británicos.  Churchill le ordenó al Vicealmirante T.J. Hallet asegurarse que el nuevo y magnífico acorazado francés Jean Bart fuera escoltado a un puerto británico.

El desarrollo de la operación era sumamente riesgoso, pero tenía varios factores a su favor, entre otros la incomprensible decisión alemana de detener la ofensiva, la imposibilidad de que los submarinos alemanes pudieran operar en el canal inglés y la decisión alemana de no arriesgar las grandes unidades navales.  En contra, se encontraba la supremacía aérea alemana que barrió del cielo a las fuerzas aéreas británica y francesa, la imposibilidad de usar buques de gran calado para la evacuación desde las playas, el tiempo, pues tarde o temprano se reanudaría la ofensiva alemana y la capitulación francesa que no tardaría en llegar.

Operación Cycle
Operación Ariel


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