Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

General Tomoyuki Yamashita

Tomoyuki Yamashita

Tomoyuki Yamashita nació el 8 de Noviembre de 1885 en Kochi, Isla Shikoku, Japón, hijo de un médico de la localidad.  A los 12 años se inscribió en la Escuela Media Kainan, una escuela para educar a samurais, pero el Shogun que apoyaba a los samurais había dejado de existir 20 años atrás.   Japón se encontraba bajo la monarquía constitucional Meiji que deseaba construir un Japón moderno y grande por medio de la industrialización y creando un ejército y marina poderosos.  La escuela Kainan preparaba jóvenes que deseaban ingresar en el ejército.

En 1900 Yamashita fue enviado a la Academia de Cadetes de Hiroshima donde se convirtió en un aventajado estudiante que destacó en Kendo y logró ocupar el cuarto puesto en su clase.  Después de graduarse en la Academia en 1905, ingresó a la Academia Militar Central en Tokio graduándose en 1916.  Fue asignado ayudante del agregado militar en Suiza donde conoció a Tojo, quien más tarde sería Primer Ministro.  Viajó a Alemania donde aprendió el idioma alemán siendo luego designado Agregado Militar en Viena, cargo que ocupó durante tres años.  Al regresar a Japón, fue promovido a Coronel siendo asignado comandante del 3º Regimiento del Ejército.

Su amigo el coronel Tojo estaba en esos momentos muy involucrado en la política quien eventualmente encaró un intentó de golpe militar por un grupo que se le oponía.  Yamashita rechazó tomar partido en el enfrentamiento.  Debido a ello, Yamashita hizo muchos enemigos incluyendo a Tojo.  Luego fue promovido a Mayor General y destacado a Seúl que era una colonia japonesa desde 1910.  Participó en la guerra chino-japonesa comandando una división que realizó una excelente campaña.

En Setiembre de 1940 fue enviado a Alemania en misión de buena voluntad y pudo constatar que el avión Zero era más adelantado que los mejores cazas alemanes, pero constató que el radar alemán era más avanzado.  En general se convenció que los tanques y aviones japoneses debían ser mejorados.  En el plano político se convenció que Japón debía evitar la guerra con Inglaterra y Estados Unidos.  En aquel año Tojo tomó el poder en Japón y Yamashita fue enviado a Manchuria.

Yamashita fue un general muy capaz, excelente estratega y mejor táctico y por esa razón fue llamado para ser designado responsable del entrenamiento del Ejército Imperial en las artes de la guerra en la jungla y ayudó a planificar la invasión de Malasia en diciembre de 1941.  Yamashita planeó un ataque con tres puntas de lanza, comenzando en el istmo de Kra conectando Malasia y Singapur.  Se hicieron dos desembarcos en Singora y Pantani (Tailandia) y otro ataque en Kota Bahru tan pronto como se supo que el ataque a Pearl Harbor había comenzado.

En el curso de los dos meses y medio de campaña, las fuerzas del 25º Ejército a su mando, arrasaron todo Malasia y forzaron la rendición de las tropas británicas y la base naval de Singapur el 15 de Febrero de 1942.  Para esa misión le fueron otorgados 100 días, pero Yamashita lo logró en sólo 70.  Las bajas japonesas fueron 10 mil, mientras que los británicos perdieron 138 mil hombres.  Los británicos rindieron 85 mil efectivos a sólo 36 mil tropas japonesas.  Eso le valió a Yamashita el apodo de Tigre de la Malasia.  Durante la campaña, las tropas de la Guardia Imperial al mando del General Nishimura cometieron actos reñidos con la ética militar y por esa razón prohibió que esas fuerzas entraran a Singapur.  Al final de la guerra Yamashita pagaría por esos crímenes que estuvieron fuera de su control.

Poco después de la ocupación de Malasia y Singapur, Yamashita fue retirado del frente por orden del Primer Ministro Tojo con quien seguían las diferencias de tipo profesional y fue enviado a Manchuria.  Por eso, no estaría en el servicio activo nuevamente, sino hasta la caída de Tojo en 1944.   En ese momento fue enviado a dirigir la defensa de las Filipinas.  Fue derrotado tanto en las campañas de Leyte como en la de Luzón pero se las arregló para retener las Filipinas hasta la rendición de Japón en 1945 a pesar de haber tomado el mando solamente una semana antes de la invasión aliada.  No obstante, fue capaz de contener a los aliados por más tiempo que el que pudo hacerlo MacArthur en 1941, cuando los japoneses invadieron la isla.  Al igual que pasó con el General Homma, MacArthur no le perdonaría tal cosa.

El Teniente General Yamashita fue juzgado, acusado de 123 cargos y condenado a muerte por crímenes de guerra, cometidos por soldados japoneses que realmente no estaban bajo su control y de los que él no fue responsable.  Fue uno de los juicios más injustos, con características de venganza que fueron llevados a cabo por los aliados, contra un militar que fue brillante honesto y fiel cumplidor de su deber.  La parodia de "juicio" que se le siguió fue criticada en Inglaterra y Estados Unidos, dos de los jueces que votaron en contra calificaron el juicio como "un linchamiento legal."  En manos de MacArthur estuvo el poderle conmutar la pena, pero no se podía esperar eso, de quien fue vencido por Yamashita en 1941 y quien no fue capaz de vencerlo en 1945, pese a las enormes diferencias en equipos.  Más pudo el "derecho" a la venganza del vencedor: Yamashita fue ahorcado el 23 de febrero de 1946.

Tomoyuki Yamashita fue uno de los más efectivos comandantes del Ejército Imperial quien inspiró sentimientos de afecto y lealtad entre sus subordinados con quienes compartió los riesgos del combate, por ejemplo, al desembarcar junto a las primeras fuerzas que invadieron las playas de Malasia.  Un hombre cabal y ejemplo de soldado.


Publicado: 15 enero/2001 - Actualizado: 10 enero/2016