Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Teniente General Andrei Andreevich Vlassov

Andrei Andreevich Vlassov

Andrei Andreevich Vlassov nació en la villa de Lomakirno en Nijni-Novogorod en 1900.  Era el décimotercer hijo de una pareja de campesinos.  Siendo muy joven, durante la Primera Guerra Mundial, fue enrolado en las filas del ejército zarista y llevado al frente sin mayor preparación, pero en 1918, al estallar la Revolución Bolchevique, fue transferido al Ejército Rojo y recibió entrenamiento militar.  Andrei era muy alto, medía 1,92 m y era muy carismático y preocupado por el bienestar de los demás, por eso cuando asumió responsabilidades de mando se ganó el respeto y la simpatía de sus hombres.  Esas cualidades, más su capacidad para encarar y resolver acertadamente situaciones tácticas, lo llevarían a ascender rápidamente y a ser muy apreciado por sus subordinados.

Terminada la revolución, en 1930 se hizo miembro del Partido Comunista y enviado a China donde fue asignado al Estado Mayor del General Tcherepanov, quien era consejero militar de Chiang Kai-shek, que entonces luchaba contra los japoneses.  De regreso a la Unión Soviética, fue nombrado Comandante del 4º Cuerpo Motorizado.

En 1941, al comenzar la guerra contra Alemania, era el general más joven del Ejército Rojo con muy destacadas actuaciones en el frente ucraniano.   Pudo contener el ataque alemán en Kiev, haciendo tiempo para permitir la retirada en todo el frente y finalmente en diciembre le encomendaron la defensa de Moscú, asumiendo el mando del 20º Ejército.  Pese a las deficiencias del armamento y carentes del entrenamiento que tenían los alemanes, logró mantener intactas las posiciones en los poblados de Klin y Volokolamsk, por lo que fue condecorado con la Orden de Lenin.

En 1942, fue enviado a romper el cerco de Leningrado, pero sus fuerzas fueron rodeadas en Volchov, sin posibilidad de salir de sus posiciones, o ser liberadas, Stalin ordenó que le envíen un avión para rescatarlo, pero Vlassov se negó a abandonar a sus tropas y permaneció combatiendo.   Finalmente, entre junio y julio de 1942, quebró la orden que tenían todos los generales soviéticos de sólo rendirse después de sufrir 50.000 bajas.  Vlassov no esperó eso y se rindió a los alemanes que lo enviaron a un campo de prisioneros.

Debido a su rango, el General Vlassov fue meticulosamente interrogado y por sus declaraciones los alemanes se percataron que no estaba de acuerdo con la política de Stalin y el trato que recibían los campesinos, quienes eran prácticamente esclavos del Estado.  Esta historia fue capitalizada por las Ediciones Vineta que operaba en el 10 de Viktoriastrasse en Berlín, donde el capitán von Grote, adjunto del Coronel Blau del servicio de Propaganda de la Wehrmacht, preparó la organización de un movimiento de la "Rusia Libre" a cuyo frente pondría a Vlassov.  El plan de von Grote llegó a manos del Mariscal Keitel quien autorizó usarlo como propaganda para incentivar la deserción, pero prohibiendo cualquier acción política de parte de los desertores.

En el seno del Consejo Municipal de Smolensko fue constituido un comité de liberación ruso que lanzó una proclama de 13 puntos prometiendo la abolición del trabajo forzoso, la supresión de los koljoses, la reforma agraria y la libertad de trabajo.

Dos meses después, Vlassov aceptaba conformar un Ejército de Liberación contando con la participación de 7 generales y 60 coroneles soviéticos, que como él ansiaban independizarse de la Unión Soviética.  Muchos otros se negaron, pues dudaban de las verdaderas intenciones de los alemanes, pero en todo caso su visita a los campos de prisioneros sugerida por las Ediciones Vineta con fines propagandísticos dio resultado.  VLassov firmó la proclama de Smolensko.

En el Grupo de Ejércitos Centro, el General Treschov preparó una brigada de voluntarios rusos que puso al mando del general ruso Shilenkov y se lo hizo saber al General von Kluge, pero no tuvo mucho apoyo, por tanto Trechov le dijo a Shilenkov que se pusiera bajo las órdenes de Vlassov.   Como este caso hubo otros en el Frente del Este y el General Trechov se convirtió en el protector de Vlassov.

El General Vlassov conformó su Estado Mayor y estableció su Cuartel General en Datendorf, cerca a Berlín, donde las tropas recibieron uniformes, armamento y entrenamiento alemán.  Como correspondía a las tropas extranjeras, los uniformes fueron los mismos de las Waffen-SS, con la única diferencia de un emblema con la Cruz de San Andrés en el brazo.

Vlassov se casó con Heidi, viuda de un mayor alemán, y viajó a Francia para entrevistarse con el Mariscal Petain y el Primer Ministro Laval.   Luego de su regreso, conformó oficialmente el "Russkaia Osvoboditelnaïa Armiia" (ROA) o Ejército Ruso de Liberación.  Todas las tropas soviéticas que lucharon al lado de los alemanes, en diferentes unidades, fueron finalmente adscritas al ROA y así Vlassov logró conformar un ejército de unos 100.000 hombres.

Bajo la protección de Treschov, Vlassov planificó una visita de propaganda al sector del General von Kluge y aprovechando la visita, el Teniente Coronel Gehlen, que desde mucho antes propuso armar a 200.000 prisioneros rusos, quiso repartir 18 millones de octavillas entre los prisioneros para provocar adhesiones.  La oficina de Ediciones Vineta consiguió también que el doctor Ley se interesase por el proyecto Vlassov y Günther Kauffmann, redactor jefe de la revista y miembro de las Hitlerjugend, decidió dedicar un número especial a la cuestión rusa.  El periódico habló también de la necesidad de cambiar de política respecto a las poblaciones rusas liberadas y Baldur von Schirach se adhirió a la nueva tendencia.

El 14 de septiembre de 1943, Hitler se enteró de lo que él llamó "una agitación subterránea" y ordenó la disolución de las unidades rusas y distribuirlas en los diferentes frentes europeos.  Himmler abogó por Vlassov y sugirió y obtuvo la transferencia de esas unidades al Oeste, donde podrían combatir en Italia o en Normandía.   El movimiento de Vlassov adquirió nuevos vuelos y los hombres de la Viktoriastrasse asediaron a Himmler, que era entonces el consejero más próximo al Führer.  Después de una reunión entre Vlassov y Himmler, el Reichsführer SS nombró al General Vlassov Jefe del Ejército con mando sobre todos los ya 900.000 voluntarios rusos, y obtuvo del Führer la autorización para crear un "gobierno ruso libre".

Durante una solemne manifestación en Praga, el 14 de noviembre de 1944, se dio vida oficial a un comité para la liberación de los pueblos de Rusia, pero era ya demasiado tarde.  Vlassov y sus 700 oficiales tuvieron serias dificultades para organizarse pues ya no tenían la cohesión psicológica necesaria.  La prisa de los últimos meses y los reveses de los Alemanes en el Frente del Este hacía que se aceptase ciegamente a todos los voluntarios, a pesar que la mayoría eran gente que sólo deseaba escapar tanto de los campos de prisioneros como del Ejército Rojo y no pensaban más que en desertar a la primera ocasión.

En 1945, cuando la guerra estaba perdida, Vlassov se encontraba en el vacío con sus fuerzas en el dilema de ser capturado por el Ejército Rojo o intentar rendirse a los Aliados occidentales para lograr el propósito que los animó desde un comienzo, es decir luchar por la libertad en Rusia.   Se dirigió a Praga tratando de lograr un acuerdo con los partisanos formando el Ejército de Liberación de los Pueblos de Rusia (cuyas iniciales KONR las llevaban en el brazo, encima de la Cruz de San Jorge) y aceptó luchar contra los alemanes, a cambio de que se le permitiera, junto con la resistencia checa, dar batalla al Ejército Rojo desde las montañas que rodean Praga, hasta la llegada de las fuerzas de Estados Unidos.  Así, se enfrenta a los alemanes con poco éxito y finalmente tiene que replegarse en dirección al oeste, cuando los partisanos de Praga le niegan su ayuda diciéndole que si él lucha contra los comunistas, siendo comunistas la mayoría de los partisanos, entonces también el KONR es enemigo de los partisanos.  Vlassov intenta comunicarse con las fuerzas de Patton quien acepta recibirlos, pero por órdenes superiores se ve obligado a permitirles acampar, bajo una aparente protección, para ser luego entregados a las fuerzas soviéticas.

Ante situación tan desesperada or la traición, Vlassov les da libertad a sus hombres para tomar uno de dos caminos, ir hacia el encuentro de los soviéticos o marchar al oeste.  El ROA se desbanda y poco a poco son muertos o capturados ya sea por las fuerzas estadounidenses o las soviéticas.   El 12 mayo de 1945, Vlassov se rinde ante las fuerzas de Patton con la esperanza que no lo devuelvan a los soviéticos.  Sin embargo, fue entregado a los rusos y llevado en un vehículo a las líneas soviéticas.  Imposible de pasar desapercibido por su estatura, en Loubianka, un oficial soviético lo reconoce lo hace bajar del vehículo y le apunta con una subametralladora.   Vlassov se abre el capote y le dice: “Dispara".  El oficial soviético le contesta: "No yo.  Eso lo hará el camarada Stalin."

Junto con otros oficiales del ROA, Vlassov fue llevado a Moscú.  Los que quedaban vivos de los 100.000 hombres de Vlassov fueron enviados a gulags en Siberia, Kazakhstan y otras regiones en el polo norte, donde no les esperaba otra suerte que la muerte.  Luego de ser enjuiciado sumariamente, el 12 de agosto de 1946, Vlassov fue condenado a morir en la horca junto con sus leales oficiales, Malychkine, Bouïnitchenko y Troukhine.

Pasaron los años y cuando toda la historia de Vlassov parecía olvidada, apareció uno de los más ardientes defensores del General Vlassov, el escritor disidente Aleksander I. Solzhenitsyn, que se manifestó profundo admirador de los miembros del ROA y su jefe, por haber tenido el coraje de haber luchado contra el régimen de Stalin.

Solzhenitsyn estuvo en el Frente del Este durante la ofensiva contra Alemania y fue testigo de escenas de horror y extrema brutalidad causados por el Ejército Rojo, escenas que son relatadas en sus libros, en especial, el titulado Archipiélago Gulag.

Durante los últimos años, sumándose a muchos otros revisionistas rusos, autores como Drobaiasko y Heinrich Jordis von Lohausen, describen muchos otros actos barbáricos cometidos por los soviéticos en Berlín, Prusia Oriental, Bohemia, Moravia y los Sudetes y manifiestan abiertamente su admiración por Vlassov y los miembros del ROA, aparte de una inocultable simpatía por la Wehrmacht.


Bibliografía

-Les Dossiers de la Seconde Guerre Mondiale (francés)
Ediciones Gerard & Co, Verviers, Bélgica, 1965

-The Russian Liberation Army (Russian), Moscow 1998
S. Drobiasko.


LIBROS

-Reiten für Russland: Gespräche im Sattel (alemán) por Heinrich Jordis von Lohausen


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-The Gulag Archipelago: 1918-1956 (Paperback) por Aleksander I. Solzhenitsyn


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Publicado: 31 marzo/2006 - Actualizado: 13 abril/2013