Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Coronel Masanobu Tsuji

Masanaobu Tsuji

Masanobu Tsuji, nació el 11 de octubre de 1900, en la Prefectura de Ishikawa, región Chubu de la Isla de Honshu, Japón.   A los 16 años de edad ingresó a la Nagyoa Yonen Gekko (Escuela Militar Preparatoria) de Tokio.

En 1930, siendo Teniente, ingresó a la Universidad de Guerra donde fue condiscípulo del Príncipe Chichibu, hermano menor del Emperador.   En la universidad tuvo muchas discusiones y diferencias de opinión con sus profesores sobre tácticas militares.   Estudió chino y luego ruso.

En febrero de 1932 fue enviado a China viéndose envuelto en el Primer Incidente de Shangai cuando era comandante de una compañía.   Debido a los enfrentamientos y escaramuzas, perdió 16 hombres, pero eso no lo amilanó, pues era un hombre de carácter.   Ese mismo año realizó un viaje a la provincia de Sinkiang con la asistencia de un intérprete de nombre Wang Chan-chun y ambos fueron a parar a una cárcel.

En esa época, en el Ejército Imperial habían dos tendencias, una la facción Tosei, entre cuyos más prominentes miembros estaba el Mayor General Hideki Tojo, quien favorecía la constitución de unas Fuerzas Armadas poderosas que no tuvieran implicancia política; lLa otra facción era la Kodo que promovía una "restauración" con el Emperador actuando como un dios, sin asesores políticos, ni burócratas preocupados por intereses económicos, pero con el Ejército como su principal soporte. Sin embargo, la facción Kodo fue condenada no sólo por los altos mandos militares, sino por el propio Emperador. Los oficiales que apoyaban a esta facción estuvieron prestos a realizar un golpe de estado en noviembre de 1934, cuando Tsuji era un capitán de compañía en la Academia Militar. Sabiendo que cinco cadetes estaban involucrados en el golpe, Tsuji infiltró un cadete de confianza en la conspiración, obteniendo así una lista de los cadetes envueltos en el golpe, la cual fue entregada al Mayor Katakura en el Cuartel General Imperial.   Los cadetes conspiradores fueron arrestados el 2 de noviembre y expulsados de la academia.   Los dos oficiales promotores de la asonada recibieron la baja deshonrosa de las filas del Ejército.   Los miembros de Kodo quedaron convencidos que todo el asunto fue una trampa fraguada por Tsuji, quien sacó provecho de la situación estrechando lazos de amistad con Tojo, Renya Mutaguchi y Tomioka Yamashita.

Tsuji fue un protegido del Coronel Takeo Ishihira quien estaba determinado a hacer de Manchukúo un paraíso budista con cinco nacionalidades viviendo en armonía.   Pero Tsuji iba más allá, pretendía convertir a Asia en una gran hermandad bajo el liderazgo japonés.   Cuando tenía algo más de 30 años, abandonó a su esposa Chitose Tsuji y a sus hijos para dedicarse por entero a un movimiento de reforma nacional.

Tsuji era un hombre frío y calculador pero que siempre demostró gran coraje y un enorme ingenio en los asuntos militares.   Él mismo declaró que era inmune a la muerte por acción del enemigo y tenía grandes recursos para aprovecharse del poder, incluso con acceso directo a Tojo, lo que era muy significativo dado su rango medio entre los oficiales superiores.   Tuvo gran habilidad para convertirse en una especie de espía del gobierno, pero a la vez era capaz de, sin dudarlo, asumir autoridad y emitir órdenes en nombre de sus superiores, sin tener consentimiento alguno.

Durante el incidente de Nomonhan en 1939, fue identificado entre los oficiales responsables de haber iniciado una ofensiva sin autorización del Alto Mando en Tokio.   En esos tiempos el Mayor Tsuji era oficial de Estado Mayor del General Ueda Kenkichi, comandante del Ejército Kwantung.   En setiembre fue transferido al 11º Ejército en Hankou.

Tsuji tenía también sus seguidores incondicionales como el joven oficial Shigeradu Asaeda, un atlético soldado de 1,80m de estatura, procedente de una familia pobre que se presentó a la Academia Militar porque era gratuita y que peleó con tanta bravura en China que Tsuji lo reclutó para mantenerlo dentro de su equipo.  También obtuvo la asignación dentro del personal a su mando de Yoshio Kodama, un soldado de mala reputación pero que asumía los riesgos en combate, el cual fue recomendado por un colega, ambos pertenecientes al Cuartel General del Ejército de Nanjing.

En 1939, cuando Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania, el Alto Mando Imperial del Ejército envió agentes a Hong Kong, Indochina Francesa y Singapur.   Con los informes de esos agentes, Tsuji esbozó primero los planes preliminares para las invasiones de Hong Kong y Singapur.   En 1940 otros oficiales realizaron misiones similares de reconocimiento en las Indias Holandesas y las Filipinas, llegando Tsuji a la conclusión de que muchos filipinos y malayos verían con agrado liberarse de los gobiernos coloniales.

En diciembre de 1940, les ordenaron a tres divisiones de las acantonadas en China a comenzar entrenamientos para operaciones tropicales bajo las órdenes del Coronel Yoshihide Hayashi de la Sección de Investigación del Ejército en Formosa (hoy Taiwan).   El 01 de enero de 1941 Tsuji se presentó en esa unidad para cooperar en la planificación para la invasión en la Península de Malaya, convirtiéndose Tsuji, en poco tiempo, en la fuerza propulsora de la unidad, manteniendo elevada la moral de los jóvenes oficiales que lo consideraron el "dios de las operaciones".

Entre los jóvenes oficiales se encontraba el fornido Capitán Asaeda que antes fuera transferido a un trabajo de escritorio en el Ministerio de Guerra y que había abandonado su puesto y su familia para combatir al colonialismo en Indonesia.   Asaeda, cometió el error de visitar a Tsuji, quien sin dudarlo lo detuvo y envió arrestado a Japón bajo guardia armada.   Asaeda fue dado de baja en el Ejército por indisciplina, pero regresó a Formosa por su cuenta y Tsuji lo convirtió en voluntario agente secreto al servicio del Ejército.   Bajo supervisión de Tsuji, Asaeda fue entrenado y asignado en misiones de espionaje que realizó en Birmania, Malasia y Tailandia.

Para la misión en Tailandia, a mediados de Marzo de 1941, Asaeda fue enviado con una identificación que lo acreditaba como ingeniero agrícola.   Fotografió áreas claves, conversó con tailandeses de bajo y alto rango y llegó a la conclusión que Tailandia podía ser tomada después de sólo una breve lucha.   Luego Tsuji envió a Saeda a Birmania para estudiar el clima y la geografía y luego a Malasia para recabar informes sobre las mareas y las características de las playas.

En junio de 1941, Tsuji y Hayashi supervisaron unas maniobras secretas realizadas en el Golfo de Tonkin en Indochina Francesa. Tsuji era un convencido de que con un buen entrenamiento y una actitud positiva, los soldados podían vencer cualquier obstáculo que se les presentaran.   En contra de lo que mandaban los manuales, Tsuji metió cual sardinas en lata, a miles de soldados con equipo de combate completo en las bodegas de barcos de transporte, sólo con un tatami de 1,80m x 0,90m para cada tres soldados y con un mínimo de agua.   Los dejó así durante una semana con temperaturas de 49 grados y para completar el ejercicio, después los hizo desembarcar en playas abiertas bajo condiciones de combate con fuego real.

El General Yamashita y su 25º Ejército tuvo a su cargo la invasión de la Península Malaya y recibió los informes de Tsuji para aplicarlos durante las operaciones, sin embargo tuvo la precaución de obtener los suyos propios, enviando al Mayor Teruno Kunitake para hacer una evaluación de la península.   Kunitake le informó que en la península habían más puentes que los que figuraban en el informe de Tsuji, por lo que incorporó una unidad de ingeniería a cada división, con el equipo necesario para reparar y habilitar puentes.

El 22 de octubre, Tsuji decidió hacer su propio reconocimiento de la Península Malaya.   Persuadió al Capitán Ikeda, comandante de un escuadrón de reconocimiento, para volar en misión de exploración sobre la colonia británica.   Despegaron de Saigon en un Ki-46.   Tsuji vistió uniforme de la Aviación Imperial en caso de que ocurriera un percance y fuera capturado, pero el avión voló sin colores de identificación.   Tsuji sobrevoló el norte malayo y sobre los campos aéreos, pese al mal tiempo que los obligó a mantenerse a no más de 2000 metros de altura para poder percibir el terreno.   Los informes los entregó personalmente al General Hisaichi Terauki, comandante del Ejército del Sur, quien ordenó hacer nuevos planes basados en esos informes.   Luego Tsuji voló a Tokio para presentar su reporte personalmente al Alto Mando con la ayuda del Coronel Takushiro Hattori, Jefe de Operaciones del Estado Mayor General.

El 4 de diciembre, cuando fue dada la luz verde para la invasión de Malaya (cuyo objetivo principal era Singapur), los transportes se hicieron a la mar tal como lo había dispuesto Tsuji y cada oficial recibió un panfleto elaborado por él.   El desembarco fue impecable y el avance se llevó a cabo tal como fue planeado por Tsuji, quien estuvo presente para asegurarse que todo marchara como lo había previsto.   Sin embargo, en Tailandia, las cosas no fueron igual.   El Mayor Asaeda, desembarcó en un pantanal en vez de una playa de arena blanca.   Algunos hombres se ahogaron y otros cayeron bajo el fuego de los taís.   Tsuji tuvo mejor suerte, pero su contacto local se quedó dormido y furioso tuvo que ir al Consulado japonés para despertarlo, armando un alboroto del que ni el embajador se escapó.   Cuando trataron de convencer a la policía taí para asistirlos en el cruce de la frontera tailandesa, la respuesta fue una lluvia de balas.   Eventualmente el gobierno tai llegó a un acuerdo y las relaciones se normalizaron entre los dos aliados.

El avance japonés fue tan veloz, que generalmente los reemplazos se encontraban impreparados para entrar en acción, pero siempre estaba Tsuji listo para desarrollar nuevos planes de contingencia, improvisando soluciones.   En más de una oportunidad Tsuji aparecía en el Cuartel del Estado Mayor despertando a comandantes e imprecándolos "por dormir, en pijamas, mientras la guerra estaba en marcha y él se reportaba desde el frente".   Así lo hizo ante el Teniente General Sosaku Suzuki, Jefe de Estado Mayor del General de Yamashita, quien más tarde se vengaría de Tsuji por la afrenta sufrida.

De acuerdo con los interrogatorios al Teniente General Suzuki hechos después de la guerra, en Singapur cinco mil chinos fueron ejecutados por apoyar al imperialismo británico.   Según sus testimonios, la dupla Ishihara-Tsuji llevó al Ejército Imperial a asumir una posición tan deshonrosa.   Suzuki denunció a Tsuji por su insolente actitud y el inhumano tratamiento a los chinos; declarando además que le solicitó al General Yamashita que lo castigara y que lo despidiera, pero el general lo ignoró.

Los Aliados culpan a Tsuji de sugerir la ejecución de todos los prisioneros de Bataan incluyendo a políticos filipinos.   En esa oportunidad, el General Homma recibió los informes que daban cuenta de 25.000 prisioneros estadounidenses y filipinos.   La 4ª División al mando del Teniente General Kenzo Kitamura fue asignada como refuerzos para vigilar el transporte con el Mayor General Takaji Wachi como Jefe de Estado Mayor y el Coronel Tsuji.   Para manejar ese alto número de hombres, le encargaron el traslado al oficial de transportes Mayor General Yoshikata Kawane, quien dividió la operación en dos fases, la primera una marcha de unos 30 km, la cual podían hacer a pie con sus propias raciones y una segunda fase de transporte en 200 camiones con raciones japonesas para cubrir 50 kilómetros hasta la estación de ferrocarril de San Fernando.   Después serían transportados en tren hasta Capas cerca a Campo Clark.   Luego marcharían 15 km a pie hasta su destino final en Campo O'Donnel.   El General Homma aprobó el plan sin saber que en realidad habían 76.000 hombres hambrientos y enfermos, en vez de 25.000.

A mediados de 1942, Estados Unidos desembarcó en Guadalcanal y en las Islas Salomón.   El estimado japonés fue de 2000 hombres y para desalojarlos destinaron 6000 efectivos.   El grupo mayor fue el del Destacamento Kawaguchi con 3500 hombres.   Después de una larga espera, cuando el contraataque estuvo listo, habían 19.000 soldados estadounidenses prestos para el combate.   Pero lo grave fue que los japoneses estaban hambrientos y cansados por la larga espera.   Tsuji solicitó ser enviado a Rabaul como observador sugiriendo a su regreso en Tokio, que el Almirante Yamamoto en el acorazado Yamato realizara un operación para aliviar la situación, desembarcando un contingente de 4000 hombres.   Yamamoto aprobó la operación que supuso sería una batalla decisiva y Tsuji regresó a Rabaul para ultimar los detalles con su ex compañero de clases, el Coronel Haruo Konuma, oficial del Estado Mayor del Teniente General Harukichi Hyakutake.

El 20 de octubre, cuando los refuerzos llegaron, las tropas estaban en tal mala forma debido a las falta de suministros de boca y guerra que obligo a Tsuji y Konuma a rehacer todos los planes, optando finalmente por un desesperado ataque nocturno para capturar Campo Henderson.   Fue necesario que los japoneses abrieran una trocha de 15 km por terreno muy difícil, que los soldados tuvieron que cruzar.   El bombardeo naval japonés fue tan intenso que sólo pudieron despegar 11 aviones estadounidenses.   Tsuji dirigió las operaciones de desembarco en la que cada hombre cargó, además de su equipo, un obús de artillería o una parte de una pieza de artillería de campo.  Pese a ser numéricamente superiores, durante dos meses los estadounidenses fueron acosados sufriendo numerosas bajas.

Tsuji regresó a Tokio con la propuesta de enviar al Teniente Coronel Kumao Imoto a supervisar una nueva ofensiva en Guadalcanal.   Imoto llegó a la conclusión que era muy difícil que una expedición lograra llegar a Guadalcanal.   A fines de diciembre en una reunión en el Palacio Imperial, altos oficiales y Tsuji sugirieron una retirada, mientras la Marina proponía un nuevo intento, pero al final el Emperador aprobó el repliegue.

Después del desastre de Guadalcanal Tsuji fue enviado a Nanjing en China.   En 1943 fue nombrado ayudante del Príncipe Misaka, hermano menor del Emperador y en junio de 1944 enviado a Birmania después de la fallida campaña de Imphal.   Llegó al 33º Ejército del General Masaki Honda quien tenía órdenes de llevar adelante la Operación Dan y su Jefe de Operaciones, el Coronel Shirazaki, dijo de mal humor: "¿Por qué nos han mandado a ese hombre tan problemático?   Eso es malo para mí, malo para Yamamoto y peor para Honda."   Seie Yamamoto, Jefe de Estado Mayor del General Honda, era un hombre adepto a la bebida, al sexo y le gustaba que sus hombres lo imitaran, por eso, al enterarse de la llegada de Tsuji dijo: "Tendremos que domar a Tsuji, antes que él nos dome a nosotros".  Pero el más preocupado con la llegada del insidioso Tsuji era Honda, puesto que si fracasaba la Operación Dan le echarían toda la culpa, pero si era un éxito el crédito se lo llevaría Tsuji.   Para poner las cosas en su sitio, Honda le ordenó a Tsuji que permaneciera bajo las órdenes del Coronel Shirazaki.

En una cena que preparó Tsuji para agasajar a corresponsales de guerra, le dijo a los asistentes:  "Mi cuerpo tiene balas de cinco países, rusas de Nomonhan, Estadounidenses de Guadalcanal, chinas de Shangai, inglesas de Birmania y austriacas (quiso decir australianas) de las Filipinas."   Añadió que ninguna bala enemiga acabaría con su vida y que tenía comunicación directa con Tojo y hasta con el Emperador.   Después comenzó a demandar que el Cuartel General del Ejército se moviera de la comodidad de Maymyo a Lashio, al final de la línea férrea de Birmania, con un destacamento avanzado en la frontera entre Birmania y China.   El General Honda estuvo de acuerdo, poco después Shirazaki se enfermó y como era de esperar fue reemplazado por Tsuji.

La ofensiva de Honda fue entorpecida por las tropas chinas comandadas por el General Stilwell entrenadas y equipadas en India, que atacó el flanco japonés en Myitkyina.   La guarnición japonesa comunicó que no podría mantener la posiciones.   Tsuji escribió las órdenes: "No se autorizaba la retirada bajo ningún concepto".   Honda firmó la orden y cuando cayó Myitkyina, el comandante de la guarnición se suicidó.   Honda condecoró póstumamente al suicida y destituyó al segundo al mando, que escapó con los restos de la guarnición.

Tsuji se las arregló para que el Cuartel General fuera movido a Mangshih en China, a 80 km de la frontera.   Según el relato de un biógrafo japonés, en agosto hizo una cena a la que invitó a varios corresponsales de guerra, pero un ataque aéreo destruyó un puente que llevaba a Mangshih y no pudo asistir, pero después de eso le contaron al biógrafo que Tsuji sí había asistido y que él con otros oficiales se habían comido el hígado de un piloto británico derribado, apellidado Parker.   La misma historia fue contada por el Mayor Mitsuo Abe de la 49ª División.   Según Abe, Parker fue derribado e interrogado por él y el Coronel Tsuji.   Dijo que después no había lugar para transportar al prisionero y el clamor general fue que Parker fuera ejecutado por negarse a dar información y culpándolo además por un nuevo ataque aéreo que mató a dos soldados japoneses.   Los dos oficiales se negaron a la ejecución, pero mientras estaban en la cena, el prisionero trató de escapar y fue muerto en el intento.   Fue entonces que le sacaron el hígado y lo cocinaron.   El testimonio dice que Tsuji manifestó que comer el hígado inspiraría la hostilidad hacia el enemigo.   Algunos oficiales jugaron con su porción, negándose a comerla y Tsuji los llamó cobardes mientras comía su parte.

En setiembre, retener el sur de Birmania era la primera prioridad para los japoneses, por ello Honda transfirió una de sus divisiones al 15º Ejército para aliviar la presión que los británicos ejercían desde el oeste.   Yamamoto se enfureció cuando se enteró que el 11 de octubre, Tsuji celebraba su cumpleaños en la frontera norte de Birmania con China.   "Es otro de sus trucos tratando de ganar publicidad", dijo Yamamoto.

El 16 de octubre Stilwell lanzó su última ofensiva con divisiones chinas y británicas contra la debilitada 33ª División.   Para evitar quedar aislados en Birmania, tuvieron que replegarse a Bhamo donde Tsuji sirvió como Oficial de Enlace, como era usual en él, en las trincheras del frente.   El día 18, una vez más Honda cedió una de sus divisiones y Yamamoto nuevamente acusó a Tsuji de la situación en que se encontraban, pero con el consuelo que Tsuji tendría que ir con él al 15º Ejército.   Sin embargo Yamamoto fue herido en abril y Tsuji ocupó su puesto al lado de Honda.   El Cuartel General quedó atrapado en un templo de Pyinmana, cuando el pueblo fue arrasado por la 161ª Brigada India.   Algunos soldados se les unieron en el desconcierto y Tsuji les dijo: "Quédense quietos y en silencio.   Mataré a cualquiera que se mueva."   Al oscurecer todos juntos se escabulleron.   Tsuji dejó un mensaje en un árbol en el frente del templo, que decía: "Anoche estuvo aquí el General Honda y el Cuartel General del 33º Ejército.   De haber presionado un poco, nos habrían agarrado. Adiós."

El grupo escapó al norte puesto que las tropas indias estaban vigilando hacia el sur.   Luego giraron al este hasta encontrar la línea férrea que usaron para rodear el poblado.  Tsuji consiguió un radio y se comunicó con el Cuartel General del Ejército del Área de Birmania diciéndoles que lo que quedaba del 33º Ejército se concentraría al este de Toungoo entre el 27 y 28 de abril y sugirió que el 15º Ejército les diera cobertura mientras escapaban aguas abajo del río Sittang para reforzar al 28º Ejército en el sur de Birmania.

Los oficiales del Estado Mayor de Honda estaban furiosos. "Sé que cruzar el río Sittang es peligroso, pero a menos que cumplamos con nuestro deber todas las fuerzas de Birmania estarán perdidas.   No creo que los británicos hayan ocupado el estuario, pero si lo han hecho tendremos que desalojarlos.   ¿Creen que debemos escapar y dejar abandonado al 28 Ejército?   Si ustedes no tienen el estómago para venir, entonces escóndanse en las montañas con el 15º Ejército.   Yo iré aunque sea sólo a ayudar al 28º Ejército".   El General Honda apoyó la iniciativa de Tsuji, asegurando que era los más apropiado.

El 25 de agosto, 10 días después del fin de la guerra cumpliendo la orden del Emperador, Honda se rindió al General Sir Montagu Stopford del 12º Ejército Británico.   Los oficiales de Estado Mayor fueron encarcelados en la cárcel de Rangún y Honda fue puesto al mando de todos los prisioneros japoneses en Birmania, gozando de una buena relación con los británicos.   Sin embargo para todos los demás oficiales, la situación fue muy dura, en especial para el Mayor Abe y el Coronel Tsuji.   Un tal Capitán Lily de la Policía Militar de Estados Unidos, apareció para investigar el incidente de canibalismo en China y por ello ambos oficiales temieron que los acusarían por el asesinato del Teniente Parker.  Por esa razón, ambos decidieron escapar a Tailandia con Abe disfrazado de soldado raso.

Lo que cuenta Tsuji en sus libros es un tanto diferente.   En su obra "Underground Escape", publicado en 1952, él cuenta que en junio de 1945 fue transferido a Tailandia.   Con un brazo entablillado y rengueando se despidió de sus compañeros y pronto se encontró en Bangkok.   Según él, para entonces tenía más de 30 esquirlas de varios tamaños en el cuerpo.

Su misión en Bangkok era conjurar un alzamiento de 150.000 hombres del Ejército Taí y de la policía, que hasta entonces habían sido controlados por un contingente de 10.000 soldados japoneses.   Viajó por camión de Bilin a Moulmein acompañado por su ordenanza de los últimos seis meses, el cabo Kubo.   Lugo voló a Don Maung donde visitó al Comandante Nakamura, su instructor en la Academia Militar y el oficial de Estado Mayor Konishi, un compañero de la academia.   El 8 de junio asistió al Santuario Shinto Daiji para celebrar el inicio de las hostilidades del 8 de diciembre de 1941.   Tsuji se sintió ofendido por la presencia de prostitutas, llamadas con el eufemismo de "mujeres confort", tanto en el santuario como en las celebraciones de la noche.

El 12 de agosto, voló a Saigón con la esperanza de poder regresar a Tokio y persuadir al Alto Mando para preparar en el exilio una guerra de resistencia de largo plazo.   La idea fue rechazada y regresó a Bangkok después de un vano intento de reunirse con ex pilotos Kamikaze en Tailandia.   El día 17 de agosto, inclinándose ceremoniosamente en dirección al noreste, pidió disculpas al Emperador y se despojó del uniforme del Ejército que llevo durante 30 años.   Fue al osario del Templo Ryab donde reposan huesos de soldados japoneses y luego de orar cambió su identidad por Aoki Norinobu y se encomendó a un monje budista de 60 años de la secta Nichiren para purificarse durante un año.   Su ordenanza el cabo Kubo estaba con él.

El 20 de agosto fue a requerir una identificación, quitándose los anteojos que usaba permanentemente, para cambiar su apariencia.   Se encontró con Ishida, un compañero de la academia y espía en Tailandia durante algunos años.

El 15 de setiembre una avanzada británica llegó a Bangkok y el día 29 al completarse la ocupación, Tsuji se enteró que estaban planeando internar a todos los monjes budistas y con preocupación escuchó que los británicos lo estaban buscando.

Se puso en contacto con agentes de Chiang Kai-shek que trabajaban en la Oficina Militar de Investigación y Estadísticas, dirigida por Tai Li, a quienes Tsuji les llamaba los "camisas azules".   La oficina quedaba en la Avenida Surion al lado del Club Británico de Oficiales.   Tsuji se identificó con su nombre real y les dio detalles de su carrera militar, sus actividades en el sureste asiático y su relación con el propio Tai Li.   Dejó notas a la Policía Taí, a los monjes del osario y a sus discípulos en el templo, diciendo que se había suicidado lanzándose al Río Menan.   A media noche del día 29 de octubre salió subrepticiamente del templo y se ocultó en el campo, hasta la mañana siguiente.   Tomó un carrito de dos ruedas y se dirigió a la Avenida Surion.   Durante un tiempo se refugió en un lugar seguro en las afueras de Bagkok, donde residían entonces más de millón y medio de chinos.

El 01 de noviembre, disfrazado de mercader chino con una camisola blanca, pantaloneta negra y anteojos oscuros, Tsuji abordó un tren acompañado por dos agentes, uno de ellos disfrazado de policía militar taí.   Pasaron la noche en Kohraht, luego siguieron viaje a Ubon y finalmente llegaron en un bus a la frontera con Indochina el 3 de noviembre.   Pudo burlar a los centinelas británicos y cruzó el Río Mekong.   Luego se dirigió a Vientiane, capital de Laos, primero en un bus, luego en una carreta de bueyes y finalmente en "cyclo", un triciclo de servicio público.

Se puso en contacto con los agentes de Chiang Kai-shek diciéndoles que vivió en Nanjing 20 años.   Vio muchos soldados japoneses que trabajaban contratados por los chinos.   Con una escolta de 4 soldados chinos viajó aguas abajo del Mekong, el 10 de noviembre, viendo bloqueos de caminos por grupos de soldados franceses.   En Sahanaket se identificó como médico chino y vio nuevamente muchos soldados japoneses que transitaban libremente por el poblado.   En un automóvil se dirigieron a Hanoi, el 23 de noviembre, donde vio un pelotón del Viet Mihn dirigidos por comunistas chinos y soldados japoneses reclutados por los chinos como conductores o técnicos y también caballos y perros japoneses entrenados para la guerra.

Llegó a Hanoi el 29 de noviembre y se dirigió al Cuartel General Chino.   Indochina era un caos, había un gobierno dirigido por Ho Chi Min compitiendo por el poder con los franceses que recibían refuerzos y equipos nuevos, obviamente hechos en EEUU.   Miles de soldados japoneses se encontraban en Indochina sirviendo como instructores y expertos en armas para el ejército del Viet Mihn.   Es posible que Tsuji sirviera en ese ejército como mercenario, aunque por razones obvias no lo menciona; más bien dice que lo quisieron reclutar los chinos, pero que rechazó la oferta.   En ese tiempo los chinos ocupaban parte de Indochina y resultaron tan voraces como lo fueron los británicos en Tailandia, por lo que los locales ansiaban que regresaran los japoneses.

Tsuji vestía como un chino y dejó Hanoi el 9 de marzo en un avión cuatrimotor dirigiéndose a Kunming por el valle del Río Rojo, donde una vez el había planeado una invasión a China.   Su nombre era en ese momento Shih Kung-yu.  El 19 de marzo voló a Chongqing, en nada menos que una Superfortaleza Boeing B-29 convertida en transporte, aterrizando en el campo aéreo en una isla sobre el río.

Se enteró que el General Tai Li murió en un accidente aéreo lo que hizo desvanecer sus esperanzas de continuar protegido.   Se encontraba Tsuji entre la poca afortunada posición de ser un invitado que podía en cualquier momento convertirse en un prisionero.   Sin embargo logró poder trabajar en el departamento de propaganda de la Oficina de Control Militar y tener su propio ordenanza.   En ese tiempo estuvo internado en un hospital porque enfermó de cólera.

Fue enviado a Nanjing el 01 de julio con el seudónimo de Wu Chieh-nan.   Voló sobre Hankou y al este del Yangtse.   Fue puesto a trabajar para el Departamento Nacional de Defensa en la Sección de Inteligencia.   El 4 de agosto se mudó al que fue el Cuartel General japonés, donde conoció a otro ex soldado japonés que descifraba códigos secretos chinos.

Tsuji escribió manuales de operaciones en climas fríos, un manual de entrenamiento básico, un manual sobre el uso estratégico de la topografía y dictó conferencias a oficiales del Ministerio de Defensa sobre la Segunda Guerra Mundial.   Pasó 6 meses traduciendo manuales japoneses de 1924, sobre la guerra contra la URSS en Mongolia.

Tsuji y el Teniente General Tsuchida eran los únicos oficiales superiores japoneses, pero en 1947 se les unió otro general y dos coroneles contratados en Japón.   En julio de 1947 solicitó regresar a Japón pero tuvo que dar marcha atrás al enterarse que los británicos todavía lo estaban buscando.

En octubre de 1947 comenzó a traducir un manual de varios volúmenes sobre el potencial soviético durante la guerra.  Envió su renuncia en febrero de 1948 y en abril le concedieron una licencia de dos meses.   El 15 de mayo despidió a su ordenanza y al Coronel Okawa y sus hombres y tomó el tren a Shangai.   La mayoría de los japoneses habían regresado a casa, excepto los técnicos y los convictos por crímenes de guerra que en Shangai incluían al General Okamura ex comandante del las fuerzas japonesas en China, quien se encontraba enfermo.   El 16 de mayo abordó un barco con 150 civiles japoneses y unos 50 ó 60 sospechosos de haber cometido crímenes de guerra, que regresaban a Japón para ser enjuiciados por el gobierno de ocupación.   Hizo una parada en Formosa donde abordaron otros 300 japoneses sospechosos de cometer crímenes de guerra, profesores, técnicos, comerciantes y artesanos, con la mayoría de repatriados alarmados por la masacre de japoneses y formosianos perpetrada en febrero por los nacionalistas chinos.   Tsuji reconoció a varios militares, como el General Fukuyama, a un condiscípulo de la Universidad de Guerra y a Kodoya Hiroshi un conocido del Cuartel General en Nanjing.

Aterrizó en Sasebo el 26 de mayo de 1948.   Besó la tierra contento al saber que a pesar de la derrota todavía las colinas y árboles estaban ahí, junto al Emperador.

Incursionando en la política, fue elegido como miembro de la Dieta Japonesa en 1952 y reelegido dos veces más.   Escribió muchos libros y documentos militares.   En "Underground Escape", publicado en 1952, puso en escala descendente a todas la fuerzas que habían participado, aclarando en primer lugar que los japoneses equivalían a 10 chinos, siguiendo los rusos, ghurkas, estadounidenses, australianos, indios, británicos, filipinos, birmanos, taís, vietnamitas y franceses.

Aunque regresó a la vida pública en Japón, Tsuji continuó escribiendo libros y documentos militares, y vivió fiel a sus principios de manera muy misteriosa, viajando en misiones secretas y en abril de 1961 regresó a Vietnam, aparentemente sirvió entonces bajo las órdenes de Vo Nguyen Giap.   Al analizar las brillantes campañas vietnamitas, sólo se puede recordar la mano de Tsuji metida en esas operaciones.

Fuera como haya sido, Tsuji nunca cambió, quien sabe cuántas peripecias pasó hasta que desapareció en Laos (presumiblemente muerto) en 1961. En 1968, Masanobu Tsuji fue declarado oficialmente muerto por el gobierno japonés.


MEDIA

The Mastermind Behind Japan's Greatest Victory, Britain's Worst Defeat: The Capture of Singapore 1942 por el Coronel Masanobu Tsuji


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Masanobu Tsuji's Underground Escape traducido por Nigel Brailey


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Publicado: 10 octubre/2008