Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Teniente Saburo Sakai

Saburo Sakai

Saburo Sakai nació el 25 de agosto de 1916 en Saga, Kyushu, Japón.  Era el tercero de siete hijos, tres de ellos mujeres.  La familia era descendiente de Samurais, pero que en el siglo XX se ganaban la vida como agricultores.  En consecuencia, fue criado bajo el código de honor de Bushido.  Debido a que su padre murió cuando los niños eran aún pequeños, fue la madre que asumió la responsabilidad de la familia.

Saburo no era muy buen estudiante, por lo que ingresó a la marina cuando tenía 16 años.  Luego del período de entrenamiento fue transferido como artillero en el acorazado Kirishima donde sirvió hasta que pidió su transferencia a la escuela de pilotos de Tsuchiurain donde se graduó como piloto naval en 1937; fue uno de los 70 que lograron tal meta de un total de 1500 estudiantes.  Pero, Sakai fue el primero del grupo de los solamente 25 pilotos de caza graduados.  Así de exigentes eran los japoneses para seleccionar a los pilotos de aviación.

En 1938 fue enviado al frente durante la guerra chino-japonesa.  En octubre de 1939 derribó su primer bombardero, un avión DB-3 de fabricación rusa.  Luego de recuperarse de unas heridas recibidas en combate, fue asignado a una unidad de cazas Mitsubishi A6M2 Zero, con base en Indochina.

Al comenzar la guerra contra los Aliados en 1941, Sakai fue enviado a la "Tainan Kokutai" (Grupo Aéreo de Caza) durante el ataque al Campo Clark en Filipinas.  La primera misión, el 8 de diciembre, le dio la primera victoria japonesa contra los pilotos estadounidenses, fue un Curtis P-40 el avión derribado.  El 25 de enero de 1942, derribó el bombardero B-17 pilotado por el capitán Colin P. Kelly, siendo así el primer bombardero estadounidense B-17 en ser derribado durante la guerra.  A partir de ese momento el grupo de combate de Sakai se convirtió en el más exitoso de la historia de la aviación japonesa.

A comienzos de 1942 fue transferido a Borneo para combatir a los aliados.  En ese teatro de guerra, Sakai derribó 13 aviones, pero luego enfermó y debió permanecer 3 meses en un hospital.  Fue enviado al Grupo de Combate de Tainan en Nueva Guinea combatiendo a pilotos australianos y estadounidenses con base en Port Moresby y consiguiendo un buen número de victorias en los cuatro meses de servicio en esa zona.  Luego el grupo fue transferido a Rabaul desde donde peleó la campaña de Guadalcanal.  Durante uno de los combates cerca a Henderson Field, Sakai fue herido por el artillero de un bombardero en picada Douglas SBD-3 Dauntless.  A consecuencia de la herida en la cabeza en pleno combate quedó enceguecido de un ojo y el otro fue cubierto por la sangre que manaba de su cabeza.  Luego de recuperar la visión del ojo sano, pero con el lado izquierdo paralizado, pudo recuperar el control del vuelo y regresar a su base en Rabaul después de volar más de 4 horas 45 minutos en muy malas condiciones por la herida en la cabeza.

Una vez en tierra fue llevado a cirugía donde lograron que recuperara parcialmente la visión, pero debido a su estado crítico fue enviado al Hospital de Yokosuka en Japón.  Después de la lenta recuperación de cinco meses, Sakai pasó a servir como instructor, pues no pudo recuperar plenamente la visión del ojo derecho.  Sin embargo a finales de la guerra, pidió que le dieran una asignación de combate y en abril de 1945 fue enviado a Iwo Jima.  El 24 de junio de 1944, Sakai se encontró con un grupo de 15 aparatos Grumman F6F Hellcat estadounidenses.  Dando muestras de una gran experiencia y superior táctica de combate pudo eludir a los cazas y regresó a su base sin daños.

El 5 de julio de 1944 estuvo al mando de una misión Kamikaze, pero no pudieron encontrar al objetivo y ordenó regresar a la base.  Era ya una leyenda y muy conocido, tanto por los pilotos japoneses, como por sus enemigos que nunca lograron derribarlo.  No se ha podido saber el número de aviones que Saburo Sakai derribó, pues era un asunto que siempre eludió, tal vez porque la Marina de Guerra Japonesa nunca acreditaba los derribamientos de manera individual, sino que en conjunto eran asignados a la unidad a la que pertenecía el piloto.  Pero los cálculos hechos por los expertos estiman que derribó a más de 64 aviones enemigos, al menos, de eso no hay duda, uno de cada tipo de los aviones volados por EEUU en el Pacífico.

Sakai terminó la guerra con el grado de teniente y se convirtió en budista.  Se dedicó a la imprenta durante muchos años, hasta que su esposa, con quien tuvo una relación muy complicada, murió en 1954.  Se volvió a casar con Haru con quien tuvo dos hijas.  Escribió su autobiografía y muchos artículos publicados en libros y revistas.   Era también un apasionado por el golf, deporte que está muy difundido en Japón. Durante todo el resto de su vida mantuvo contacto con muchos de los pilotos que fueron sus enemigos durante la guerra y demostró siempre ser un hombre con una gran sensibilidad y por ello muy estimado por todos quienes lo conocieron.

Un episodio que retrata la clase de persona que era Saburo Sakai fue relatado por el Coronel Francis R. Stevens hijo del Teniente Coronel Francis R. Stevens quien fue derribado y muerto en combate en Nueva Guinea.  El Coronel Stevens invitó a Sakai a su casa, pues quería conocerlo.  No fue fácil concertar la entrevista pues Sakai recibió muchas amenazas de muerte por desequilibrados que llevan ese odio visceral que los convierte en seres despreciables.  Eventualmente Sakai fue a la casa de Stevens y ante la sorpresa de todos realizó una ceremonia budista rezando una oración Shinto que todo guerrero Samurai rezaba por el enemigo a quien había dado muerte, en este caso el padre de Stevens.  También llevó el casco de cuero con los agujeros de bala y una bufanda de seda que uso el día del combate, los mismos que usó cuando fue herido en la cabeza por el artillero del SBD-3.  Durante la cita, Stevens le contó a Sakai que su hija estaba recibiendo entrenamiento de vuelo como piloto de la Fuerza Aérea de EEUU.  Sakai dijo que la familia Stevens era de una estirpe de guerreros como los Samurai.   Rompió un trozo de la bufanda diciéndole a Stevens que se lo diera a su hija para que lo llevara siempre que volara.  Con eso le aseguró, que su vida sería protegida por los dioses.  My father and I and Saburo Sakai

Saburo Sakaim uno de los grandes aces de la aviación japonesa, sufrió un ataque cardiaco en un almuerzo de camaradería en la Base Naval de Atsugi, el 22 de setiembre de 2000, cuando trató de estrechar la mano de un oficial estadounidense a través de la mesa.  Murió en el hospital militar poco después. Tenía 84 años de edad.


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Publicado: 07 enero/2006