Ricardo Rivera Schreiber

Ricardo Rivera Schreiber, estuvo casado con doña Teresa Kroll de Rivera Schreiber y tuvo dos hijos: Ricardo y Jorge.   Falleció el 25 de julio de 1969, en Boston. Distinguido internacionalista, prestó importantes servicios al país en la diplomacia y la función pública, quien vivió un histórico y trascendente episodio que pudo evitar la masacre de la flota norteamericana en Pearl Harbor.

Londres. Rivera Schreiber al centro, a la izquierda Ernest Bevin, Ministro de RREE de Gran Bretaña y a la derecha el Embajador de Colombia. Bevin fue llamado al gobierno por Atlee al ganar las elecciones en 1945.

Vecino del distrito de Barranco, su juventud floreció en el ambiente intelectual que protagonizaban Beingolea, Eguren, Parra del Riego y Valdelomar.  Tras graduarse en la Facultad de Ciencias Políticas, Económicas y Administrativas en la Universidad de San Marcos, ingresa al servicio diplomático en 1917, desempeñándose como Cónsul en Bolivia.   Su diligencia y capacidad hizo posible que, desde entonces, escalara posiciones, hasta alcanzar la más alta jerarquía en Torre Tagle.  Secretario de la Delegación del Perú a la Liga de las Naciones en 1919, trabaja en la defensa de la tesis peruana en el litigio fronterizo con Chile.

En Londres asciende hasta Encargado de Negocios en 1921, y como corolario de su gestión, Jorge V le confiere la dignidad de "Sir".  Como Encargado de Negocios en Holanda le corresponde, en 1926, negociar y establecer las relaciones diplomáticas con ese país.  Por discrepar con algunas de las tratativas que se hacían sobre los límites con el Ecuador, pasa, por propia iniciativa, temporalmente, a la disponibilidad en 1930.  Reincorporado al servicio activo en 1936, fue Ministro Plenipotenciario en Japón y China.

En enero de 1941 siendo Embajador en el Japón, tuvo noticias de que las fuerzas militares japonesas estaban planeando un ataque sorpresivo y masivo a la flota norteamericana "con el uso de todas las facilidades militares de Japón".  Fiel a sus convicciones democráticas, Rivera Schreiber comunicó, formalmente, esta información a su colega Joseph Grew, representante de los Estados Unidos en el Japón, quien el 27 de enero de 1941 envió el siguiente mensaje cifrado a su Secretaría de Estado: "Mi colega del Perú se ha enterado por varios conductos, inclusive uno japonés, que se está preparando un ataque sorpresa a Pearl Harbor, para el caso de un conflicto entre el Japón y los Estados Unidos".

En las "Memorias" de Cordell Hull, Secretario de Estado del Presidente Roosevelt, se relatan estos hechos.  Cordell Hull subraya que: "al día siguiente de la recepción de este cable, él comunicó a los Departamentos de Guerra y Marina de los Estados Unidos".  El mensaje llegó al Almirante Kimmel, Comandante de la Flota Norteamericana en el Pacífico y a la sección del Servicio Secreto Naval, pero, por razones que hasta hoy se desconocen, no mereció el crédito necesario para movilizar una alerta o reacción, perdiéndose la oportunidad de salvar muchas vidas y el hundimiento de gran parte de la flota norteamericana, que ocurrió diez meses después. Concluida la guerra, al Perú le quedó la satisfacción que la Comisión Investigadora del Senado de los Estados Unidos en su informe de 1945, resaltara en elogiosos términos los servicios prestados por el Embajador Rivera Schreiber a Estados Unidos y a la causa de las potencias aliadas.

A los 30 años de su muerte recordemos con admiración y aprecio a don Ricardo Rivera Schreiber, preclara figura de la Diplomacia Peruana. 

(Resumen del artículo de opinión del ex-Canciller de la República Javier Arias Stella, publicado en el diario El Comercio, de Lima, el 27 de Julio de 1999.)
Publicado: Setiembre/29/2000

 




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