Joachim Ribbentropp
Joachim
von Ribbentrop, nació el 30 de Abril
de 1893, en Wesel, una ciudad sobre el río Reno, de una familia de nobles donde la mayoría de los varones fueron
militares. Por esa razón la familia lo alentó a seguir la carrera de las armas.
Sin embargo, tan pronto como terminó sus estudios en Cassel, comenzó a viajar aprendiendo muchos idiomas a la perfección. En 1910, a la edad de 17 años, abandona su tierra natal, con la reprobación de sus familiares y se dirige a Nueva York donde decide iniciar la carrera bancaria y de periodismo. Sin embargo, ambas actividades no le satisfacen y se muda a Canadá donde permanece cuatro años como representante e importador de una conocida marca de champagne francés.
En 1914 cuando estalla la Primera Guerra Mundial, Ribbentrop decide regresar a su país para enlistarse en el ejército, pero el barco donde viajaba es capturado por los británicos, en pleno océano. Ribbentrop se esconde en el depósito de carbón y logra escapar ileso de los británicos. Finalmente se enrola en el 12 Regimiento donde luego de varias acciones en combate, obtiene la Cruz de Hierro de Segunda Clase y luego la de Primera Clase. Después de estar un año en el frente, es seleccionado para servir en el Cuerpo Diplomático.
Al finalizar la guerra, vive su más grande experiencia diplomática al participar como miembro de la comisión alemana encargada de firmar el tratado de paz. Luego de la guerra, en otoño de 1929, tiene su primer encuentro con Hitler, pero no es sino hasta 1932 que sus relaciones se estrechan en el plano político y personal.
Al poco tiempo, Ribbentrop es encargado para crear un ministerio secreto para manejar y promover la dominación oficial alemana, con la competencia de masificar la propaganda e ideología nacionalsocialista, en el ambiente económico mundial. En 1935 se prepara para negociar un tratado con Bélgica, pero se convence que la neutralidad belga impedirá que ese país se ponga del lado de Alemania.
Luego de la invasión de Renania, en 1936, Ribbentrop es nombrado delegado en la conferencia de Londres de ese año y luego como embajador, pero poco después de la toma del cargo regresa a Berlín para recibir el nombramiento de Ministro de Asuntos Exteriores del Tercer Reich.
Al ocurrir la anexión de Austria, Ribbentrop se esfuerza por tranquilizar a Europa, manifestando que Alemania no anexará más territorios. En ese sentido, en 1938 firma en parís el Tratado de Mónaco con Francia e Inglaterra, pero cuya vigencia fue denunciada un año después.
En 1939, Ribbentrop llega a Moscú para firmar un Pacto de No Agresión con la URSS el cual contiene un pacto secreto para la repartición de Polonia después de la invasión alemana a ese país.
En 1940, después de la caída de Francia, Ribbentrop se convierte en el portavoz oficial del Tercer Reich y su firma sella los tratados que le siguen a los éxitos militares, con Turquía, Italia, Japón, Hungría, Rumania, Eslovaquia y Croacia.
Al finalizar la guerra, el 14 de Junio de 1945, es capturado y procesado en Nuremberg y es juzgado y condenado a muerte por conspirar contra la paz, actos de agresión, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y violación de la Convención de Ginebra. La sentencia es cumplida el 16 de Octubre de 1946, muriendo en la horca.
