Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

General Arthur Percival

Arthur Percival

Arthur Percival, nació en 1887.  En 1914 trabajaba en Londres y se presentó como voluntario en el ejército cuando contaba con 27 años de edad.  Era un joven atlético, trabajador y siempre en buena forma física.

Durante la Primera Guerra Mundial, en 1916, fue enviado a Francia con el grado de teniente, asignado al 7º Regimiento Bedfordshire, donde sirvió como comandante de compañía en el Somme, haciéndose merecedor de la Cruz Militar.  En 1917 fue elevado al rango provisional de Teniente Coronel, recibiendo el comando de un batallón y luego una brigada por corto tiempo.   Al término de la guerra fue recomendado para ingresar a la Escuela de Estado Mayor.

En 1919 sirvió como voluntario en el norte de Rusia adonde fue como segundo al mando del 46 Real Regimiento de Fusileros.  En 1920 fue comandante de compañía y más tarde oficial de inteligencia en el Regimiento Essex en Irlanda donde combatió al IRA.  A fines de los años 20 sirvió en Nigeria, ingresando luego en 1930 a la Real Escuela Naval de Greenwich cuyo comandante era el General Dill.

Los 10 años siguientes los pasó sirviendo bajo las órdenes de Dill quien lo recomendó como estudiante en el Colegio Imperial de Defensa, adonde ingresó en 1935.  Mientras Dill fue Director de Operaciones Militares e Inteligencia en la Oficina de Guerra, promovió a Percival al grado de Coronel.  Más tarde fue propuesto a Brigadier con el mando de la Brigada Aldershot, pero Dill lo convenció que se incorporara a su Estado Mayor.

En 1939, cuando Dill tomó el mando del Primer Cuerpo de Ejército, llevó a Percival a Francia, asegurándole la promoción a Mayor General y después le ofreció el comando de la División Essex en Inglaterra.  Al regresar Dill a Gran Bretaña, en 1940, se aseguró que Percival estuviera en su Estado Mayor como oficial de inteligencia, pero en esa oportunidad Percival pidió ser transferido al campo y tomó el mando de la 44ª División, donde permaneció hasta 1941.  Poco después Dill lo envió a Malasia con el rango temporal de Teniente General, pasando por encima de muchos otros oficiales más capaces y experimentados.

Dill lo colocó al mando de las fuerzas británicas en Malasia y Singapur, donde debía trabajar con oficiales que conoció en el Colegio Imperial de Defensa, pertenecientes a la RAF, la Royal Navy y la Administración Colonial, lo que requería mucho tacto y diplomacia.

Dill conocía las deficiencias del sistema de defensa de Malasia y Singapur y del peligro que representaba la amenaza japonesa, pero no pudo persuadir a Churchill que las reforzara.  Dill decidió que ante esas circunstancias era necesario designar a un oficial experimentado con buen conocimiento de la zona.  El 01 de diciembre, Dill designaba a Alan Brooke, otro de sus protegidos y su sucesor, que no tenía méritos suficientes para poder enfrentar a los japoneses.  Sin embargo, Brooke expreso, a su vez, preocupación por la inexperiencia de Percival en el comando de tropas a nivel operacional.   Por su lado, Percival no estaba muy entusiasmado con el cargo recibido y la responsabilidad que conllevaba.  En Malasia, Percival se encontró con que los anteriores gobiernos coloniales ya habían decidido cuál era la mejor forma de contener a los japoneses en caso de una guerra y así se encontró con muy poco espacio para poder hacer cambios, en especial por las rivalidades entre las diferentes fuerzas.

Muchas de las unidades de Percival fueron desplegadas en posiciones defensivas estáticas, en particular en los campos aéreos del norte de Malasia.  También se encontró con la limitación de que los desplazamientos militares, no debían causar el más mínimo trastorno a las actividades económicas.  El mayor problema de todos, era que la línea de mando militar en realidad era una férrea estructura cívico-militar, donde los civiles, políticos y comerciantes, tenían más poder que los militares influenciando en las decisiones castrenses.   Por último, el Gobernador de Singapur, Sir Shenton Thomas, era una persona incapaz de tomar decisiones rápidas y decisivas durante una crisis.

Churchill exigió la creación de un Consejo de Guerra para Malasia, lo que empeoró la situación en la colonia.  En la primera semana de guerra, por una mala decisión de los mandos navales, el 9 de diciembre, ocurrió el hundimiento de los dos únicos buques capitales británicos en la zona, el HMS Prince of Wales y el HMS Repulse, que conformaban la Fuerza-Z, invento poco feliz de Churchill, puesto que el comando militar del ejército era sólo responsable de la defensa de Malasia y la Navy actuaba por su cuenta.

En diciembre de 1941, Percival tenía 80 mil hombres bajo su mando, bien aprovisionados, pero carentes de tanques, armas anti-tanques y antiaéreos.   La mayoría de los efectivos eran jóvenes reclutas.  En el último momento, antes de la invasión japonesa, recibió el refuerzo de la 8ª División Australiana a quien le encargaron la defensa de Singapur y el III Cuerpo Indio que fue desplazada al norte.  Esto elevó las fuerzas disponibles a unos 130.000 efectivos incluyendo voluntarios.

El mando de la II División India estaba a cargo del General Heath, oficial con rango superior al de Percival y por tanto difícilmente aceptaba subordinarse.  Percival perdió confianza en Heath cuando éste se replegó al Johore, pero no tuvo las agallas para reemplazarlo.  El caso de Bennet era similar, el comandante australiano tenía autorización de su gobierno de ignorar órdenes que considerara inadecuadas y comandaba una división poco disciplinada.

Parece que Percival pensó que los japoneses no desembarcarían en la costa este de Malasia, entre noviembre y marzo, por ser época del monzón.  Como no era un comandante capaz de asumir riesgos, él no aceptaba que el enemigo los tomaría.  El 6 de diciembre Singapur se enteró que había convoyes de buques japoneses dirigiéndose a Indochina, Malasia y Siam.  El Consejo de Guerra en Singapur quedó paralizado, pues Londres había dado instrucciones de no hacer movimientos contra los japoneses a menos que ellos iniciaran las hostilidades.

Después de 72 horas del desembarco inicial en Siam y a lo largo de la costa de Malasia, los británicos ya habían sufrido tres derrotas.   Al anochecer del 10 de diciembre, el grueso de la RAF, en Malasia, había sido destruido y los aviones que salieron ilesos escaparon a Singapur.  Los restos de las dos brigadas indias que defendían los campos aéreos, fueron forzadas a abandonarlos siendo perseguidos por los japoneses.  Todo eso se sumó a la debacle de la Fuerza Naval Z en la costa este de Malasia.

Con tan tremendo golpe recibido por los británicos en Singapur, que se sintió en Londres, los japoneses tomaron el control absoluto del mar en la costa este de Malasia, lo que combinado con la superioridad aérea les permitía desembarcar más tropas sin dificultad.  El tercer desastre fue la destrucción de la 11ª División India abandonada a su suerte en posiciones defensivas.  Los japoneses deshicieron los intentos de los británicos de bloquearlos en la saliente del sur de Siam, y luego los empujaron con tanques, penetrando en las posiciones defensivas de la 11ª División India.  En 24 horas los indios retrocedían en total caos y desconcierto.

Percival estaba en su cuartel general y tenía grandes dificultades para ejercer el mando y controlar los acontecimientos en el norte de Malasia.  Ni Percival ni Heath estaban lo suficientemente cerca del frente para coordinar movimientos adecuados y a tiempo, pues los separaban 400 Kms de jungla y las comunicaciones por radio eran desastrosas.

Percival pensó que sólo le quedaba como alternativa proteger los campos aéreos en el este de Malasia usando dos brigadas, de manera que los aviones restantes pudieran impedir el apoyo aéreo a las fuerzas japonesas de tierra.  Eso fue un desperdicio de recursos, pues Percival pensaba que los japoneses marcharían al ritmo de su retirada.  Según manda el libro, Heath, al mando del II Cuerpo, debía retroceder ordenadamente infligiendo el máximo de bajas al enemigo.  No sucedió así.   Los japoneses marcharon más rápido que los británicos, quienes además tenían una pobre cobertura de los flancos.  En vez de concentrar fuerzas para un contraataque, Percival desbandó las fuerzas en una retirada desorganizada.

Mientras los restos del III Cuerpo Indio se retiraban hacia el sur, Percival hizo los preparativos para defender el Johore, evitando emplear a las tropas en preparar el terreno para una lucha defensiva, porque pensó que eso era perjudicial para la moral.  Los planes de Percival fueron desbaratados por los japoneses que llegaron al Johore, antes que Percival lo imaginara, destruyendo a la II División India.

Wavell llegó el 8 de Enero, aprobando los planes de defensa de Heath, ordenándole a Percival que los siguiera al pie de la letra.  El plan incluía un desorganizado intercambio de fuerzas y Percival fue obligado a actuar como Comandante de Ejército.

En dos semanas, del 14 al 31 de enero, los japoneses montaron una serie de desembarcos nocturnos en las costas este y oeste y penetraron y flanquearon a las fuerzas británicas.  Percival mandó retroceder las tropas hacia la isla enviándolas a ocupar posiciones defensivas.  Mantuvo una brigada en reserva y el resto tomó posiciones a lo largo de la costa.

El asalto nocturno a Singapur se inició el día 8 de febrero en el noroeste.  En las siguientes 8 horas los japoneses perforaron las líneas australianas.  Percival no quiso enviar su brigada de reserva pensando que era sólo un ataque de distracción y que el principal ocurriría por la base naval.  El rompimiento de las líneas australianas permitió que los japoneses entraran al centro de la isla.

Rendición de Percival

Percival en el momento de la rendición.

El 15 de febrero de 1942, Percival capitulaba después de consultar a sus generales.  A las 18:10 en los talleres de Ford, en Singapur, firmaba los términos de la rendición ante el Teniente General Tomoyuki Yamashita, comandante del Ejército Imperial Japonés en Malasia.  Los supervivientes de un ejército de 130.000 británicos se rendían a menos de 30.000 japoneses.

Desde febrero de 1942 hasta agosto de 1945, Percival fue internado en un campo de prisioneros.  Al finalizar la guerra permaneció en el ejército hasta 1946, con el rango honorario de Teniente General.  Publicó su libro "La Guerra en Malasia", en 1949.

Arthur Percival murió el 31 de Enero de 1966.


Bibliografía

- Sinister Twilight: The Fall of Singapore. Por Noel Barber.
Radio

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- Forgotten Armies : The Fall of British Asia, 1941-1945.   Por Christopher Bayly y Tim Harper.

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-The Fall of Singapore.  Reimpresión del original prublicado en 1960.   Por Frank Owen.
Singapore

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Publicado: 08 noviembre/2001