Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Robert Openheimer

Robert Oppenheimer

Julius Robert Oppenheimer, más tarde conocido como el "Padre de la Bomba Atómica", nació en Nueva York, el 22 de abril de 1904.  Estudió en Harvard y la Universidad de Cambridge, donde conoció a Ernest Rutherford.   En 1925 se doctoró en la Universidad de Göttingem, Alemania y en 1929 regresó a Estados Unidos, para enseñar en la Universidad de California en Berkeley y luego en el California Technical Institute.

Apenas se enteró de la posibilidad de provocar la fisión atómica, hallazgo del Doctor Hahn en Alemania, Oppenheimer inmediatamente dedujo que existía la posibilidad de desarrollar una bomba atómica.  En 1941, fue llamado para trabajar en el Proyecto Manhattan, cuya finalidad era fabricar dicha bomba y se le pidió el cálculo de la masa crítica del Uranio 235, dato necesario para producir una reacción en cadena.   Al año siguiente, Oppenheimer reunió un equipo con los mejores teóricos físicos del país, para discutir el diseño de una bomba real.

El General Leslie Groves, oficial del ejército encargado del Proyecto Manhattan, nombró a Oppenheimer director del programa y juntos decidieron que el lugar más adecuado para instalar los laboratorios era Los Álamos en Nuevo México.

El equipo que comenzó con 30 científicos se incrementó hasta reunir a 5 mil científicos, ingenieros y técnicos calificados en diversas disciplinas.  La meta de todo ese personal era construir una bomba atómica, antes que la construyeran los alemanes.

Cuando los alemanes fueron derrotados, Oppenheimer y su equipo reanudaron sus esfuerzos sin la presión que significaba la carrera nuclear con los alemanes.   Esta vez, la meta era Japón y terminar de una vez por todas con la guerra en el Pacífico.

Cuando la bomba fue finalmente lanzada contra Hiroshima y Nagasaki, Oppenheimer estaba físicamente agotado y moralmente se sentía desolado.  El Presidente Truman le llamó para felicitarlo y lo primero que le dijo el científico fue: "Señor Presidente, tengo las manos ensangrentadas."   Renunció a su cargo de Director de Los Álamos y aceptó un puesto de profesor en el California Technical Institute.  En 1946 regresó a enseñar en la Universidad de Berkeley.  Para él, la docencia se complicó, pues constantemente era llamado a Washington para consultas.   Abandonó Berkeley para aceptar el cargo de director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde Einstein era miembro de la facultad, pero no ejercía la docencia.

El prestigio de Oppenheimer creció, convirtiéndose en el portavoz de los que creían que la era atómica demandaba un mayor conocimiento de la ciencia y la tecnología.  Para Openheimer. satisfechas las necesidades militares, el uso pacífico de la energía atómica era el paso obligado.  Su trabajo fue fundamental para el desarrollo del plan de las Naciones Unidas para el control de la energía nuclear en el mundo.  Afortunadamente, logró entenderse muy bien con los científicos soviéticos, con quienes compartió la idea de que el control internacional era técnicamente posible y alcanzable.

Oppenheimer formó parte de varios comités relacionados con la energía atómica, pero cuando los soviéticos explotaron su primera bomba nuclear, se abrió una brecha entre el Presidente Truman y su comité de asesores.  El Presidente Truman no aceptó las recomendaciones del comité para la fabricación de bombas termonucleares.  Este impase nunca se hizo público, pero existió.

Lo que sucedió, fue que en 1949, el comité discutió la factibilidad de fabricar bombas termonucleares.  Oppenheimer y otros científicos, se opusieron porque consideraban que los peligros que representaban los efectos de una explosión de esa naturaleza eran superiores al valor militar de los resultados.  Consideraban que los efectos de tal bomba la ponían en la categoría de "arma genocida."  El temor del gobierno estadounidense era que los rusos, menospreciaran la renuncia de EEUU a construir esa arm atómica y que en cambio, ellos construyeran su propia bomba de hidrógeno.  Truman y sus asesores decidieron que debían adelantarse a los rusos construyendo la bomba de hidrógeno..

Lo oposición inicial de Oppenheimer contra la bomba y sus reservas sobre el proyecto en general, levantó sospechas sobre su lealtad.  En pleno macartismo, se puso bajo escrutinio sus actuaciones, aún desde su doctorado en Alemania.  Cuando el Comité de Asesoramiento Presidencial, del cual Oppenheimer era Presidente, terminó en julio de 1952, en pleno hervor de la Guerra Fría, Oppemheimer permaneció como consultor.  En esos momentos, el Senador Joseph McCarthy que estaba totalmente dedicado a una cacería de brujas en busca de comunistas, dirigió sus baterías para incriminar a Oppenheimer.  McCarthy alcanzó su apogeo en la lucha anticomunista, pues ya no sólo acusaba a políticos, periodistas y famosos de Hollywood, sino que arremetía contra el hasta entonces prestiagiado grupo de científicos nucleares de EEUU.  La Comisión de Energía Atómica del Congreso, le quitó la inmunidad a Oppenheimer.

Citado a declarar ante la Comisión, Oppenheimer solicitó una audiencia privada y secreta, que le fue concedida.  Las audiencias duraron desde el 12 de abril hasta el 6 de mayo de 1954 y desfilaron una gran cantidad de servidores públicos y científicos.  Oppenheimer dijo, que él no era miembro del Partido Comunista, pero admitió que había pertenecido a casi todas las organizaciones izquierdistas de la costa oeste.  Para muchos no les cabía duda, que el causante de las acusaciones contra Oppenheimer fue un colega del científico.  Edward Teller, era el promotor de la bomba de hidrógeno y se molestó mucho al saber que Oppenheimer se oponía a la construcción de esa bomba.  Dijo ante la Comisión McCarthy, que él esperaba que los intereses vitales de EEUU estuvieran en manos de alguien con actitudes más diáfanas y que por tanto fuera más confiable.

Finalmente, Oppenheimer fue absuelto, pero se le consideró una persona a quien no se le podía confiar secretos de Estado. En 1963, el Gobierno de Estados Unidos, bajo el mandato del Presidente Johnson, lo rehabilitó, en una ceremonia llevada a cabo en la Casa Blanca.

Oppenheimer siguió como director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, hasta que renunció en 1966. Ya retirado, un año después, a la edad de 63 años, falleció de un cáncer a la garganta.


Publicado: 17 mayo/2004