Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

General Mariscal de Campo Erhard Milch

NOTA: Esta biografía es más extensa que lo usual debido a que se hace énfasis en algunos aspectos de las relaciones personales entre los mandos de la Luftwaffe, en especial entre el General Milch y Herman Göering, lo que ayuda a comprender muchas de las situaciones concernientes a la Luftwaffe durante los últimos años de la guerra.
Erhard Milch

Erhard Milch, nació el 30 de marzo de 1892 en el puerto de Wilhelmshaven, base de la Marina Imperial Alemana, hijo de Anton Milch, farmaceuta de la marina del Kaiser y de Klara Auguste Wilhelmine Vetter, ambos protestantes.  Años después, durante loa años 30, se rumoreó que la Gestapo investigó a Anton Milch por sospechas de descender de una familia judía.   Se dice que el problema fue resuelto cuando la madre firmó una declaración jurada, diciendo que Anton no fue el verdadero padre de Erhard.

Su carrera en el Ejército

En febrero de 1910, Erhard se presentó como voluntario en el Ejército del Kaiser pasando 8 meses de entrenamiento con el 1º Regimiento de Artillería, donde se recibió con el equivalente militar de summa cum laude en una promoción de 120 cadetes.

En 1913 fue transferido a la Escuela de Artillería en Jüterborg, donde sorprendió a sus profesores en una prueba escrita, en la que inesperadamente "ordenó el cese al fuego", al haber calculado correctamente que se le habían agotado las municiones.  El cálculo había sido omitido por sus profesores.

Milch quiso presentarse como voluntario para el entrenamiento de vuelo, siendo advertido por su oficial superior que los oficiales del ejército eran muy valiosos "para pensar en esas payasadas."   Al comenzar la Primera Guerra Mundial, Milch era un teniente de 22 años y se encontraba en Königsberg al momento de ser movilizado como ayudante en el 1º Batallón de Artillería, que se encontraba en reserva.

Deseando entrar en combate, solicitó su transferencia a una unidad en el frente y pudo ver acción por primera vez en el río Deime.  En la mañana del 3 de setiembre de 1914, su puesto recibió un tiro directo de una andanada de 6 horas de las baterías rusas, donde resultó gravemente herido el operador del teléfono y Milch ocupó su puesto sin pensarlo dos veces. 

Su carrera en la aviación militar

Cumpliendo su deseo, en julio de 1915 fue transferido como observador aéreo de bombardeo en el Frente del Oeste, sirviendo en un campo entre Metz y Verdun.   En el verano de 1916 observó por primera vez la superioridad aérea del enemigo, pero al tercer día, los cuatro aviones de su unidad fueron destruidos.    Poco después llegó el Capitán Boelcke que impresionó a Milch por sus cualidades humanas.

En junio de 1917, fue nombrado comandante de la Unidad Aérea No. 5 y ese mismo año se casó con Käthe Patschke en Berlín.  El 01 de abril de 1918, fue llamado al Estado Mayor.   Su primera asignación como capitán, fue en un regimiento estacionado cerca a Arras, luego fue transferido a su vieja unidad de observación, cuando la guerra llegó a su fin.   El Tratado de Versalles frustró sus aspiraciones porque sólo le permitió a Alemania una fuerza de sólo 100 mil hombres y ninguno de ellos podía ser aviador.    Al permitírsele a Alemania una fuerza adicional de policía, la cual no tenía prohibición explícita de no usar aviones, Milch fue invitado en setiembre de 1919 a formar una unidad en Königsberg donde llegó con su esposa y hermana.

Actividades en la aviación civil

El 01 de noviembre ya tenía 9 aviones, pero los Aliados extendieron las prohibiciones de Versalles hasta las fuerzas policiales y la unidad de Milch fue desmantelada, decidiéndose a colgar su uniforme de capitán.  Milch logró esconder algunos aviones, pero uno a uno fueron encontrados por los inspectores de armas y decomisados.   Retirado del ejército, Milch decidió unirse a la aviación civil en una nueva compañía fundada por el Profesor Hugo Junkers.   Milch obtuvo la gerencia de la oficina de Danzig y realizó una buena labor.   Ttuvo una actividad comercial muy acelerada que lo llevó a viajar a varios países, incluyendo EEUU, donde visitó la fábrica de Ford en Detroit.    Con esa experiencia, Milch fue uno de los pocos oficiales que alertó sobre el potencial industrial americano, desde antes que estallara la guerra mundial.

En 1924, debido a las presiones aliadas, de 38 aerolíneas alemanas sólo quedaban dos en actividad, Aerolíneas Junkers y Aero-Lloyd, que finalmente, en 1925, se fusionaron en Deutsche Lufthansa.  Para entonces Milch contaba con 33 años y pese a su relativa poca edad, fue capaz de llevar a Lufthansa a Rusia y Brasil.   Ese primer año, la aerolínea transportó 93 mil pasajeros y Milch pasó de ser gerente comercial, a director ejecutivo de Deutsche Lufthansa.

Inicios de su vida política

Su primer contacto personal con el Nacionalsocialismo fue por intermedio de Hermann Göring.   Posteriormente, Milch se unió al partido en 1929 cuando le manifestó a Göring que estaba listo para dar ese trascendental paso en su vida.  Göring le dijo que consultaría con Hitler, para que él decidiera si, para el mejor interés del partido, sería conveniente que Milch se afiliara, o no.  La decisión fue, que desde ya se le aseguraba un lugar en el partido, pero que era mejor que no se hiciera pública su afiliación, para que pudiera seguir como director ejecutivo de Lufthansa.   Milch conoció a los jerarcas nacionalsocialistas en la casa de Göring y quedó impresionado con el programa de Hitler cuando le fue presentado, en especial en cuanto a la aviación se refería.

Sus actividades en la industria

Uno de los grandes aciertos de Milch fue la recomendación de un tercer motor para el avión bimotor Junkers Ju52 estaba en proceso de pruebas.    Una vez probado como trimotor, fue presentado en el show de Zurich donde el Ju 52 resultó ser el avión con despegue más corto, el que realizaba el ascenso más rápido, el más veloz y el que más carga transportaba.  Más tarde, Milch equiparía toda la flota de Lufthansa con los famosos Ju 52.

La organización de la Luftwaffe

Dos días antes de la toma del poder por Hitler, el 30 de enero de 1933, Göring se presentó en la casa de Milch para comunicarle que Hitler había decidido crear el Ministerio del Aire con Göring como ministro y deseaba que Milch aceptara ser Ministro de Estado.  Luego de no poca presión, Milch aceptó y así la creación de la Luftwaffe se hizo realidad en el más estricto secreto.   Inicialmente se planificó una flota de 600 aviones incluyendo 9 alas de bombardeo, pero cometieron un error, del cual Milch se arrepentiría años después: la Kriegmarine no tendría aviones, pese a la protesta de Raeder.   Göring había decidido que todo lo que volara en Alemania, era únicamente de su competencia y de nadie más.

Aunque Göring no fue finalmente nombrado Ministro del Aire, sino Comisionado para la Aviación del Reich y Milch su lugarteniente, inmediatamente ambos se pusieron a trabajar para la Luftwaffe, comenzando con la transformación de las "escuelas de entrenamiento de pilotos comerciales", que los alemanes habían creado años atrás en la Unión Soviética para burlar la prohibición existente por el Tratado de Versalles.

Todos esos años, Milch estuvo dedicado también a crear los sistemas de defensa antiaérea para contrarrestar cualquier ataque de la aviación francesa.   Construyó también un nuevo edificio para el ministerio y un centro de operaciones subterráneo cerca a Postdam.    Milch le financió a IG Farben la investigación de combustibles y caucho sintéticos y la empresa AEG recibió el encargo de instalar líneas eléctricas subterráneas cerca a los aeropuertos.   Esas inversiones "para desarrollar las actividades comerciales de Lufthansa" preocupaban a los Aliados, Pero Milch, para entonces Mayor General, encontraba siempre argumentos para calmar las angustias aliadas.  

Dos millones de obreros fabricaban nuevos campos aéreos, pistas para aterrizaje de emergencia, estaciones de control de tierra, escuelas de aviación y cuarteles para la nueva fuerza aérea.   Los flamantes edificios ostentaban nombres como "Oficina de Transporte Aéreo de las Autopistas del Reich", "Escuadrón Central de Demostraciones Alemanas", Depósito Aéreo del Servicio de Trabajo Voluntario" y "Lufthansa del Sur de Alemania."    El presidente Hindemburg se preocupó, cuando Lufthansa recibió la factura por una construcción que estaba fuera de las posibilidades de pago de la aerolínea y llamó a Milch para que le explicara lo que estaba pasando, concediéndole 15 minutos.   Diplomáticamente Milch le dijo que sólo necesitaba 8 y terminó en 7 minutos.    Hindemburg quedó complacido con la explicación, recomendándole que siguiera con sus planes aunque algunos no los comprendieran.    A partir de esos momentos Milch tenía el incondicional apoyo de Hitler.

Erhard Milch revolucionó la industria aeronáutica con agresivos planes de reconversión.  Fabricas de locomotoras fueron convertidas en fábricas de aviones y la producción de aviones subió enormemente.    Junkers tenía un límite de producción de apenas 18 aviones al año y Milch elevó la producción a 178 en el año 1934, con un contrato para producir unos mil aviones Junkers y otros mil Dorniers.   Bajo el liderazgo de Milch, en 1937 la industria aeronáutica empleaba 230 mil hombres.  En agosto de ese año, Milch revisó los planos del nuevo Heinkel 111, que nacido como avión civil, se convertiría en bombardero mediano.   El siguiente paso era la creación de un bombardero pesado, proyecto que nunca llegó a alcanzar la etapa de producción en gran escala.   En Esos meses, Göring pidió el rango de General y Milch fue ascendido a Coronel, con autoridad sobre el jefe de Estado Mayor de aviación.

Su experiencia en la Guerra Civil de España

En los albores de la Guerra Civil Española, Franco le pidió a Hitler ayuda para transportar sus tropas desde África a España.    Hitler aceptó y Milch fue llamado para coordinar las operaciones con los emisarios españoles.   Fue creada la unidad especial "Sondestab W" para realizar el puente aéreo de Marruecos a Sevilla, que utilizaría la recién creada "Compañía de Transporte Hispano-Marroquí" que fue equipada con reservistas de la Luftwaffe.   Las operaciones eran totalmente dirigidas por Milch, quien informaba a Göring de los progresos que se iban logrando.    Para la caza de apoyo a los bombarderos, el avión Heinkel He 51 se mostraba inferior a los aparatos rusos y Milch decidió enviar lo mejor de la Luftwaffe, el Me 109, que así sería probado en combate.   Cuando Hitler se enteró que bombarderos rusos estaban operando en contra de las operaciones de transporte, aprobó la intervención militar a toda escala con el "Ejercicio Castigo de Invierno" una fuerza de voluntarios que fue llamada Legión Cóndor y que estuvo bajo el mando del General Hugo Sperrle.

Las discrepancias con Goering

Cuando esas cosas ocurrían, Milch y Göring tenían unas relaciones personales que se estaban complicando pero ninguno de los dos trataba de romper, a pesar de que sabían que terminarían mal.  Así las cosas, las prepotencias de Göring y sus decisiones compulsivas, enervaban a Milch, quien amenazó con renunciar.   Pero, para el Estado Mayor de la Luftwaffe, la intriga y el desasosiego recién empezaban.    Göring había hecho una separación entre el lado ministerial a cargo de Milch y el comando de la Luftwaffe bajo su mando; una solución a medias según Milch.   Göring le quitó a Milch el Departamento de Personal (von Greim) y el Departamento Técnico (Udet) y a ambos oficiales los puso al mismo nivel jerárquico que Milch.   Las intrigas continuaron, como en el caso del General Stumpff a quien Milch le dijo que Göring le había pedido que lo vigilara.   Stumpff le dijo a Milch, que eso mismo era lo que Göring le había pedido a él, respecto a Milch.   Indignado, Milch le recordó a Göring el proverbio romano "Divide et Impera" pero le advirtió que eso se aplicaba sólo a los enemigos.

La guerra en Polonia

Al estallar la guerra con Polonia, Milch advirtió que la Luftwaffe no estaba preparada para un conflicto de mayor escala, situación que podía presentarse si reaccionaban Francia e Inglaterra.   La Luftwaffe contaba con una fuerza de 370 mil hombres, de los cuales, antes de la movilización, 162 mil eran terrestres y el resto tripulantes, paracaidistas y artilleros antiaéreos; pero en opinión de Milch, poseía una débil infraestructura, que si bien era capaz de defender eficazmente a Alemania, no era adecuada para realizar operaciones fuera de sus fronteras.   Además, aparte de las operaciones tácticas de la Blitzkrieg, no había coordinación entre las tres armas, especialmente entra la Luftwaffe y la Kriegsmarine.   La infraestructura era además inadecuada, porque no contaba con una fuerza de bombardeo estratégico y las pistas no eran apropiadas para los nuevos aviones que se fabricarían en los próximos años.   Milch, hacía notar años después de la guerra, que en 1939 no habían bombarderos nocturnos, tampoco aviones de más de 500 toneladas, tampoco torpedos aéreos, minas modernas, armamento moderno, miras de bombardeo, misiles guiados tierra-aire, comunicaciones entre escuadrillas de bombardeo y cazas de escolta.   Sin embargo, la Luftwaffe que Milch había logrado construir, con todas sus deficiencias, era la más poderosa del mundo.

El 13 de setiembre de 1939, Milch acompañó en su Do 17 a la fuerza de 180 Stukas que atacó Varsovia.   No fueron bombardeos estratégicos, porque además se trataba de bombardear tácticamente sólo a las posiciones militares, para evitar daños a la población civil.   Después de 22 días, Milch comprobó que la Luftwaffe había gastado la mitad de su arsenal de bombas, pero las bajas no fueron menores que las de la Wehrmacht.   Cuando Hitler ordenó el ataque en el oeste, Milch pudo calcular con precisión, que los arsenales de bombas serían agotados en dos semanas.   Hitler prohibió la construcción de bombas mientras agotaba las conversaciones diplomáticas y cuando éstas llegaron al punto de no retorno, ordenó reiniciar la fabricación haciendo responsable a Milch para que asegurara las existencias suficientes para cuando se iniciaran las operaciones militares.   Milch exigió que debía tener poderes absolutos, incluso sobre Udet, para lograr ese propósito y Göring aceptó.  Milch recordó entonces, que él y Udet visitaron una fábrica suiza que construía bombas de concreto rellenas con metralla.   Inmediatamente ordenó, que se fabricaran esas bombas, las que, a mediados de 1940, sumaron varios millones de piezas, pero que a largo plazo no serían las más convenientes.  La prolongación de la guerra le tomó a Udet tan de sorpresa, como lo fue para Milch, pero ambos se esforzaron en equipar a la Luftwaffe en la medida que el tiempo lo permitía.

Invasión de Noruega

El General Milch fue elegido por Hitler para dirigir el equipo que debía diseñar el plan de invasión a Noruega con el nombre de "Ostra."    La primera y única reunión se llevó a cabo el 14 de enero, pero Hitler disolvió el equipo, debido a que se filtró información y el encargo fue entonces pasado al Alto Mando.   Durante la operación, Milch recibió un comando operacional a cargo de la 5ta Luftflotte.   Pese a que él deseaba dirigir la operación desde Hamburgo, debido a las deficiencias de las comunicaciones en Noruega, Göring insistió en que se fuera a Noruega.   La intención era clara, si Milch fracasaba, Göring tendría el pretexto para desembarazarse de él.  Pero Milch lo hizo bien y recibió como premio la Cruz de Caballero.

El 19 de julio de 1940, Milch recibió el bastón de Mariscal de Campo, al lado de Sperrle y Kesselring y para mantener el orden jerárquico, para Göring Hitler creó un nuevo rango: Reichsmarschall de la Gran Alemania.   Un año después, Milch recibió el cargo de Inspector General de la Luftwaffe.

El Frente del Este

Cuando Milch recibió la noticia sobre la nueva campaña en Rusia, quedó perplejo, diciéndole a Rüdel que quien pensaba que la guerra terminaría antes del invierno, estaba loco.  Los recuerdos sobre la guerra en Rusia en 1916 cruzaron por su mente, como un negro nubarrón.  Rüdel, le advirtió que el plan venía de una muy alta autoridad.    Milch replicó, que una guerra en Rusia duraría cuando menos 4 años y eso eran 4 inviernos.   Finalmente, Milch contravino las órdenes de Hitler y ordenó fabricar ropa de invierno para el millón de hombres de la Luftwaffe.  Como era usual, la ropa fue fabricada por la Wehrmacht, por lo que resulta inconcebible que el ejército no fabricara el equipo de invierno para sus propias tropas.    Cuando llegó el invierno, y la crisis, Hitler ordenó que la Luftwaffe renunciara a 800 juegos de ropa de invierno que fueron pasados a la Wehrmacht.

Stalingrado

Cuando el 6º Ejército de Paulus quedó cercado en Stalingrado, la Wehrmacht pidió que la Luftwaffe transportara 300 tn de combustible y 30 tn de municiones diariamente para abastecer el cerco.  Poco después, pidió 150 tn diarias de alimentos.  Eso significaba que se requerían 800 aviones Ju 562, pero en total la Luftwaffe apenas tenía 750 en todos los frentes, varios cientos de ellos transportando suministros al Afrikakorps.    Todo el verano Milch estuvo advirtiendo, que la fabricación de 60 nuevos aviones de transporte mensuales era una cifra irrisoria, por lo que se vio obligado a transformar bombarderos He 111 en aviones de carga.   Cuando Hitler llamó a Göring el 23 de noviembre para preguntarle sobre la factibilidad del puente aéreo, el Reichmarschal le respondió que era perfectamente posible.   Esa tarde, Göring le informó a su Estado Mayor que él había dado su palabra garantizando que el 6to Ejército podía ser abastecido.

El Mariscal de Campo Kesselring manifestó, que si Milch hubiera reemplazado a Göring a fines de 1942, la Luftwaffe se habría salvado.   Antes de Navidad, el presidente de Lufthansa falleció y Milch fue elegido para ocupar su cargo.   Para entonces, Milch era Ministro de Estado, Inspector General y Comandante en Jefe Comisionado de la Luftwaffe, Director de Armamento Aéreo y por último Presidente de Lufthansa.    En enero de 1943, Hitler encargó a Milch que salvara al 6º Ejército.   La Luftflotte de von Richthofen organizó una fuerza de Ju 52 en el aeropuerto de Tatsinskaya.   Cada avión podía llevar dos tn de suministros al Stalingrado sitiado a unos 250 km de distancia.   Otra fuerza de He 111 podía transportar 1-1/2 tn de suministros desde el campo de Morozovsk a 230 km de distancia.    La flota se aumentó con todo lo que podía volar, Ju 86, FW 190, Ju 90 y prototipos Ju 290.   Cuando cayeron los campos aéreos cercanos a Stalingrado, Milch conferenció con Hitler y le hizo saber la catastrófica situación de la fortaleza.

Debido a la pobre demostración que dio la Luftwaffe en el Frente del Este, Milch se unió a Goebbels y Himmler para pedirle a Hitler que destituyera a Göring del mando de la Luftwaffe.   Sin embargo Göring se mantuvo en el cargo con el total respaldo de Hitler.   Milch pasó a ser el jefe indiscutible del transporte aéreo en el Tercer Reich, función que desempeñó con la completa colaboración de Speer quien fue nombrado Ministro de Armamento.   Pero ambos fallaron al no poder convencer a Hitler de que lo que requería la Luftwaffe eran mejores cazas y no nuevos bombarderos.   El clímax en este tema llegó, cuando Hitler insistió que el primer caza jet en el mundo, el Me 262, debía ser convertido en bombardero.

El Radar

Cuando en enero de 1943 Milch exigió interferir el radar de los ingleses y se enteró que lo que Alemania podía hacer no se compararía con lo que los Aliados le podrían hacer a los radares alemanes en represalia.   Nada se hizo para revertir esa situación pues en los 6 meses siguientes los científicos e ingenieros alemanes no investigaron las posibilidades.  Sólo empezaron a investigar cuando los británicos usaron la cortina de tiras de aluminio llamado "Windows" por los ingleses.  Göring y Milch reconocieron que la tecnología de radio alemana se había quedado rezagada durmiendo en sus laureles.    La razón básica fue que los gobiernos de EEUU e Inglaterra incentivaron la actividad de los Radioaficionados, mientras Alemania los perseguía.   Cuando capturaron un avión Sterling equipado con el radar H2S, Milch percibió inmediatamente que los equipos eran tan grandes que no podían ser usados en los diminutos aviones alemanes.  Göring manifestó que eso era porque los ingleses hacían esos cajones cuatrimotores capaces de meter un salón de baile dentro.  Seis semanas después Göring transfirió al equipo de investigadores de radar a Milch, para que los pusiera a trabajar.

Los presagios del ocaso

Milch habló por teléfono con Goebbels y le informó que por lo que restaba del año 1943 lo que le esperaba a las ciudades alemanas era terrible y añadió que la equivocada dirección de Göring terminaría en desastre.  Milch estaba seguro que los espías de Göring le contarían lo que oyeron por el teléfono.

El 5 de marzo de 1943, Milch cenó con Hitler y permaneció con él hasta entrada la madrugada.   Milch le sugirió, que el liderazgo debía ser renovado para que Alemania pudiera pelear la guerra defensiva.  Le sugirió, que Göring, de quien sospechaba que había sucumbido a las drogas, debía ser nombrado Comandante del Frente del Este, prohibiéndosele que saliera de sus límites para evitar que fuera a pasearse a París, como solía hacerlo.    Pero a su vez, sugirió que se debía nombrar un Jefe de Estado Mayor de la talla de von Manstein para Göring.   Pedía también la fabricación 5000 bombarderos mensuales.    Advirtió, que cuando la aviación Aliada llegara, destruiría a Alemania y todo habría terminado.  Dejó bien en claro también que no se subestimara a los rusos.  Milch concluyó, recomendando que Hitler hiciera la paz.   Hitler escucho todo el tiempo sin hacer casi comentarios.   Al día siguiente, en su reunión con Göring le dijo, frente a frente, que había recomendado su substitución. Göring no replicó.

El 8 de mayo de 1943, Hitler le dijo a Milch que la situación de la Luftwaffe era un desastre.  Milch explicó su punto de vista en cuanto a la capacidad de fabricación pero Hitler concluyó que todo avión que saliera de las líneas de producción debía ser capaz de llevar cuando menos una bomba.   Con el suicidio de Udet Speer pensó que Milch podía sacar a la Luftwaffe del embrollo.  El 25 de mayo el General Galland le manifestó a Hitler que era de la misma opinión.

En la primavera de 1943, la compañía Messerschmitt preparaba los motores a pistón para probar el fuselaje del Me 209, sucesor del Me 109G que sería impulsado con un motor Daimler-Benz 603.  Milch decía que la compañía debía centrarse en ese proyecto y en el Me 410 y nada más y que los prototipos del caza jet debía ponerse en manos de otros.   Messerschmitt se ofendió por la decisión de Milch y sacó a los ingenieros que trabajaban en el Me 262 para ponerlos a trabajar en el Me 410 y le comunicó que el proyecto Me 262 había sido archivado por esa razón.    Por otra parte le manifestó que había diseñado un programa para fabricar 40 jets a fines de 1944.   Eso ensancho la brecha en las relaciones entre Messerschmitt y Milch.

En mayo Milch se enteró que el motor del Me 209 que sería puesto en operación en 1945 tendría menores prestaciones que los Me 109D y Fw 190D.   En abril, pilotos de Galland probaron el Me 262 y quedaron tan impresionados que convencieron a Milch para que dejar de lado los proyectos pendientes con motores a pistón para concentrarse únicamente en el jet, pidiéndole a Galland que probara el Me 262 personalmente.    El 22 de mayo Galland probó el avión y le comunicó a Milch sus impresiones diciéndole que voló como si un ángel empujara al avión.  La propuesta de Galland fue cancelar al Me 209 y volcarse a la fabricación del Me 262.   Milch decidió y Göring aprobó.

El comienzo del fin

Poco después comenzaron los devastadores ataque aliados a las ciudades alemanas.    En junio visitó las defensas antiaéreas y de radar y concluyó que eran insuficientes recomendando que se cuadrupliquen los cazas diurnos.  La producción de cazas convencionales estaba reducida drásticamente y Hitler mando llamar a Messerschmitt, durante una hora describió el estado de la industria diciendo que Milch en su sublime ignorancia, había cancelado el proyecto del Me 209 que consumía mucho menos combustible y era más barato que el Me 262, en favor del jet.

El 2 de julio, Goering invitó a sus oficiales superiores para discutir la operación Zitadelle.   En esa reunión el enfrentamiento entre Milch y Göring se hizo tan evidente como nunca antes había ocurrido, al menos en presencia de terceros.   Göring habló sobre la cobardía de los pilotos y Milch fue el único que replicó diciendo que el había visto en sus inspecciones que la moral de los pilotos era muy alta como lo había descrito en sus informes de junio y que además había hecho recomendaciones para mejorar la estructura de mando.  Göring estalló diciéndole: "¡No se imagine usted que yo leo la basura que usted me envía!" Milch replicó diciéndole que en ese caso no haría más inspecciones.   Göring repostó que, en lo que a él concernía no tenía que hacerlo.  Milch regresó furioso a Berlín.   Esa noche, 600 aviones bombardearon Colonia.   La defensa de caza apenas tuvo esa noche 12 cazas listos, 5 FW 190 y 7 Me 109.

Cinco días después de comenzar la Operación Zitadelle, los Aliados desembarcaron en Sicilia y Hitler canceló la operación para enviar todo lo que hubiera a Italia.   En vano Milch arguyó que la defensa de Alemania era vital para cualquier operación en Italia.   El Estado Mayor de la Luftwaffe le dijo que era necesario darle apoyo a las fuerzas que peleaban en Italia, pero Milch contestaba que más importante era defender a Alemania.

Durante las semanas anteriores al ataque a Hamburgo el Mariscal de Campo Milch exhortaba a los políticos y oficiales superiores a concentrar las fuerzas para la defensa de Alemania.   Hitler no creía que los éxitos de la caza nocturna fueran suficientes, sino que había que combatir el terror con el terror y así se los dijo a Göring y Milch.    El 24 de julio 700 bombarderos británicos desataron un infierno en Hamburgo.   Un día después mil aviones atacaron la ciudad en llamas.

El 2 de agosto en la reunión del Dr. Goebbels con los ministros y gauleiters para inyectarles optimismo, Milch interrumpió varias veces la discusión para decir "¡Hemos perdido la guerra! Goebbels debió apelar al honor de Milch para calmarlo.

El último esfuerzo

A pesar de las vicisitudes, Milch estaba construyendo mil aviones mensuales, pero no era suficiente para abastecer todos los frentes.   Los ataques continuaban contra las ciudades alemanas pero la Luftwaffe ideó una táctica que dio resultado: unidades de caza atacaban a los cazas de escolta en Holanda obligándolos a lanzar sus tanques auxiliares de combustible y dejando a los bombarderos sin escolta.   Otras unidades de caza esperaban a los bombarderos en Alemania.  Pero Milch sabía que no era suficiente.   Cuando le dijeron que sólo podían poner en el aire una treintena de bombarderos para atacar Inglaterra, Milch respondió que eso sólo los dejaría en ridículo.

La siguiente opción de la Luftwaffe fueron las V-1 y V-2, pero al comienzo hubo problemas de personal y combustible.   Los resultados no eran contundentes, excepto como arma psicológica por la pobre precisión de ambos ingenios.   En agosto de 1943, Hitler ordenó que se continuara con el proyecto cancelado del Me 209, a pesar de que Milch y Galland lo consideraban inadecuado.

Retirada de Italia

Una vez que Italia fue invadida y firmado el armisticio Milch se vio obligado a rescatar todo lo que podía del territorio italiano.   Sin embargo tuvo que resignarse a perder el excepcionalmente rápido caza italiano Fiat G55 que estaba casi listo para entrar en fabricación.    Milch estaba furioso porque los italianos habían escondido gran cantidad de materias primas mientras le seguían pidiendo más a Alemania.  Lo mismo sucedía con el petróleo, cosa que en parte fue beneficioso para Alemania, porque se ahorraba más de un millón de toneladas de petróleo al año.

En setiembre, un piloto de planeadores le dijo a Milch que estaban viviendo tiempo prestado y que preferían sacrificarse pilotando aviones Ju 88 cargados de explosivos para estrellarlos en los bombarderos, saltando en paracaídas segundos antes de la colisión.   Milch le pidió al General Korten que los discutiera con Göring.   Göring decidió que se iniciara una lista de pilotos voluntarios para esas misiones.

La terquedad de Hitler

A fines del 43 nadie dudaba que el jet Me 262 era de importancia vital para Alemania, pero Hitler continuaba pensando en que debía ser un caza-bombardero, aún si cargara sólo dos bombas de 75 kg.   Finalmente, Messerschmitt logró que se pudieran equipar o con una bomba de 500 kg o dos de 250 kg.   Milch una vez más decidió cancelar la fabricación del Me 209 en favor del Me 262 y logró la aprobación de Göring.   Albert Speer rechazo aceptar la responsabilidad por el nuevo plan de fabricaciones de Milch.   Una vez que estuvo lista la presentación del Me 262 y de otros nuevos aviones, en presencia de Hitler, Göring se las ingenió para dejar fuera del programa a Milch, dándole todo el crédito a sus oficiales y presentando personalmente cada una de las unidades al Führer, pero el Reichmarschal no sabía que uno de los aviones tuvo un inconveniente en Rechlin y que en la línea de formación los aviones se movieron un lugar.    Milch vio la oportunidad de vengarse y se colocó en la segunda fila, justo frente al lugar que correspondía al modelo faltante, un caza y que en su lugar se encontraba un bombardero.   Göring lo anunció como un caza monoplaza.  Al presentar los siguientes aviones los errores fueron tan aparentes que Hitler decidió que ya era suficiente y le hizo ver a Göring los errores que estaba cometiendo.    El siguiente error, que causaría una conmoción en la industria aeronáutica, fue con el Me 262.   Hitler preguntó si podía llevar bombas y Messerschmitt se adelantó y dijo que sí, una bomba de 1000 kg o dos bombas de 500 kg.   Hitler dijo: "¡Este es el avión que he estado pidiendo por años! ¡Aquí está, pero nadie antes se dio cuenta qué es lo que necesitamos!" En marzo de 1944, La Luftwaffe planificó una demostración de vuelo de los nuevos diseños aviones, pero esta vez Hitler invitó sólo a Milch, porque esta vez quería para cada avión "el comentario de un experto."  Al finalizar la presentación, Milch tomó su avión e hizo un vuelo rasante sobre el automóvil de Göring mientras salía del aeropuerto.

A comienzos de 1944, Milch participó luego de muchos meses en una conferencia en el cuartel de Hitler para discutir la incorporación de 4 millones de nuevos obreros a la industria y de la amenaza de invasión.   Dos días después los británicos anunciaron su propio avión jet y Milch le pidió a Hitler tomar medidas para contrarrestar esa nueva amenaza.   Pero Hitler mantenía su idea de que el Me 262 debía ser el caza bombardero que impediría la invasión. Milch no respondió.

Éxitos pese a las vicisitudes

En abril de 1944, la producción de aviones alcanzó la cifra record de 2021 unidades, que se convirtió en 2212 en mayo y en setiembre 3375 cazas.   A mediados de año, con Speer enfermo y hospitalizado, Göring presentó a Xaver Dorsch de la Organización Todt.    Göring presentó un plan de construcciones de fábricas a prueba de bombas que Milch consideró que estaban fuera de toda posibilidad para la economía del Reich.   Speer también opinó lo mismo y porque retardarían la producción de aviones al menos 4 meses.  Milch y el segundo de Speer, Karl-Otto Saur, lograron convencer a Hitler que sólo se construyera una fábrica.   Hitler decidió que podían construirse hangares a prueba de bombas en forma de hongo en algunos campos aéreos.  Göring inmediatamente se comprometió a ceder todo el departamento de construcción de la Luftwaffe a disposición del proyecto.   Hitler ordenó una conferencia de inmediato con la presencia de la gente de la organización Todt, Göring, Milch excepto Speer.   Milch no había visto a Göring desde hacía 6 meses y como era de esperar se reinició la vieja confrontación.   Por la discusión que siguió, Milch se percató que sus conversaciones telefónicas habían sido intervenidas.

Al iniciarse la conferencia Göring anunció que se había decidido la construcción de fábricas a prueba de bombas a cargo de la Organización Todt debido a que Speer no se encontraba en buenas condiciones físicas.   Las fábricas serían capaces de entregar 500 cazas Me 262 mensualmente.   Milch y Saur recordaron que el Me 262 sólo podía ser fabricado en la planta hecha especialmente en el complejo de Messerschmitt.   Göring dijo que en ese caso en las nuevas fábricas se construirían los nuevos aviones Tank 152 con motores DB 603 o Jumo 213.

En mayo, Milch, el Coronel Petersen, Göring y Speer se reunieron con Hitler.    El Führer escucho, sin mirarlos, la exposición sobre los planes de fabricación de cazas, hasta que se mencionó el caza Me 262, cuando Hitler interrumpió, diciendo que entendía que el Me 262 era un bombardero de alta velocidad, preguntando cuántos Me 262 podían llevar bombas.  Milch le dijo "Ninguno, mi Führer, el Me 262 está siendo fabricado como caza.   Un silencio profundo invadió la sala.  Milch explicó que el caza no podía convertirse en bombardero a menos que se le hicieran modificaciones substanciales y aún así no podrían cargar más de 500 kg de bombas.   Hitler replicó, "No importa, yo sólo quiero una bomba de 250 kg."   Seguidamente pidió especificaciones precisas sobre el avión, aclarando que había dado órdenes inequívocas de que quería que el Me 262 fuera un caza bombardero.

Saur explicó que a lo más podría cargar 500 kg.  "¡No necesitamos armas!", dijo Hitler.  "El avión es tan veloz que no necesita blindajes tampoco.  Petersen dijo que sí podía hacerse.   Milch pidió que se escuchara la opinión de los demás, pero nadie se atrevió a intervenir.  Milch insistió en que Hitler pensara el asunto y antes de poderse contener dijo: "Mi Führer, hasta un niño puede ver que el Me 262 es un caza y no un bombardero.   Hitler dio la espalda y no se dirigió a Milch durante el resto de la conferencia.   Los días de Milch estaban contados.

Speer le dijo a Göring que la Luftwaffe no había explicado bien los problemas que se presentarían al modificar el avión quitándole 600 kg de blindajes y armamento, lo que movería el centro de gravedad obligando a modificar hasta las alas del avión.   Göring repostó que estaban sordos, porque no escuchaban las órdenes del Führer que quería un bombardero y no un caza.   En forma privada Milch le rogó a Göring que hablara con Hitler para hacerlo cambiar de opinión.

El ocaso de Milch

Luego de perder su prestigio fue gradualmente perdiendo los cargos que le encomendaron, primero Speer tomo a su cargo la producción de aviones.   Göring convocó a conferencias y Milch no fue invitado.   El 27 de mayo, Göring le dijo a Hitler que el Coronel Petersen había modificado su opinión respecto a la posibilidad de que el Me 262 pudiera cargar bombas.   Göring convocó a una conferencia con Messerschmitt y Petersen quienes culparon a Milch por el malentendido.    Göring anunció que el proyecto era retirado de la oficina de Galland y pasado a la Dirección de Bombardeo.

Milch pasó varios días pescando y regresaba a su oficina sólo para firmar algunos papeles.   Su última actuación fue en Hungría firmando un convenio de construcción conjunta de aviones.   Luego Göring le comunicó que toda la producción de armas sería controlada por Speer lo que significaba la renuncia de Milch como Director de Armamento Aéreo.   Göring le dijo a Hitler que Milch también renunciaba a su cargo de Ministro de Estado, pero para evitar los rumores prefería que se quedara como Inspector General de la Luftwaffe.

A fines de junio de 1944, Milch se despidió de sus subalternos y se dedicó a realizar inspecciones.   El 01 de octubre de 1944, Milch y Speer regresaban de los campos de batalla de Arnherm cuando su chofer perdió el control del automóvil y cayó en una zanja.   Milch quedó muy mal herido con fracturas de costillas y perforación del pulmón.   Debió permanecer hospitalizado hasta comienzos de 1945, cuando la guerra se aproximaba a su fin.   Milch se presentó en el cumpleaños de Göring donde el Reichmarschal se mostró totalmente disgustado.   Tres días después Milch recibió una carta de Göring despidiéndolo de su puesto.

Prisionero de guerra

En marzo, Speer le sugirió a Hitler que Milch podía encargarse de la reconstrucción de la red de transporte, Hitler aceptó, pero días después dio marcha atrás.   Después del suicidio de Hitler se retiró al castillo de Sierhagen en el Báltico.   El 4 de mayo de 1945, dos comandos británicos se presentaron y lo llevaron a su unidad, luego regresaron a la casa y la saquearon.   Fue interrogado por el Brigadier Derek Mills-Roberts, quien luego de acusaciones de todo tipo, hasta relacionándolo a los Campos de Concentración, tomó el bastón de mando de plata del Mariscal de Campo y lo golpeó en la cabeza hasta que lo partió en dos.   Las vejaciones recién comenzaban.

El fin

Fue enviado a Inglaterra y luego juzgado en Nüremberg con cargos de crímenes de guerra.   Fue encontrado culpable y condenado a prisión perpetua el 17 de abril de 1947.   Luego su pena fue conmutada por 15 años de prisión el 31 de enero de 1951.   Sin embargo, en plena Guerra Fría, el 4 de junio de 1954, fue amnistiado y liberado dedicándose a escribir su libro "Ascenso y Caída de la Luftwaffe."

El Mariscal de Campo Edhard Milch se dedicó a trabajar como consultor industrial en Düsseldorf los años que siguieron.   Finalmente, alos 80 años de edad falleció en Wuppertal-Barmen, el 25 de enero de 1972.


LIBROS

The rise and fall of the Luftwaffe;: The life of Field Marshal Erhard Milch


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The Luftwaffe : The German Air Force in World War II


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The Development of the German Air Force, 1919-1939


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Arming the Luftwaffe: The German Aviation Industry in World War II por Daniel Uziel (Author)


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Publicado: 30 noviembre/2002