Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

General Mariscal Rodion Yakovlevich Malinovsky

Rodion Yakovlevich Malinovsky

Rodion Yakovlevich Malinovsky, nació en Odessa el 23 noviembre 1898.   No conoció a su padre porque murió antes del nacimiento de Rodion.  Como viuda, su madre Varvara tuvo que trabajar en un hospital durante la guerra Ruso-Japonesa.   En ese hospital conoció a una condesa que visitaba a los heridos y aceptó la propuesta para que fuera a trabajar a su casa.   Varvara se casó con uno de los sirvientes de la casa pero él no aceptó adoptar a Rodion.   Casi desamparado, tuvo que trabajar desde la edad de 13 años.   Primero fue ayudante en una granja cercana y luego fue a vivir con unos parientes de Odessa que le dieron trabajo de mandadero.

En 1914 Rodion tenía 15 años y por la edad no era apto para el servicio militar, pero se las ingenió para que lo aceptaran.  Simplemente se escondió dentro de un tren de transporte de tropas que se dirigía al frente.  Cuando el tren llegó a su destino fue descubierto y enviado donde el comandante de la unidad a quien logró convencer para que lo reclutara como voluntario.

Vio acción por primera vez en territorio polaco y en marzo de 1915 recibió su primera condecoración, la Cruz de San Jorge, por haber luchado con bravura durante una batalla – fue ascendido al rango de cabo.

En septiembre de 1915 Rodion Malinovsky fue gravemente herido.  Cuando se recuperó, continuó su lucha por Rusia en Francia como miembro del cuerpo expedicionario ruso.  Los soldados fueron enviados a Francia para luchar contra Alemania a cambio del armamento y suministros que eran muy necesarios por el ejército ruso.  Participó en varias batallas importantes por lo cual fue ascendido a sargento.

Inmediatamente después de la revolución de octubre 1917 fueron disueltas todas las unidades rusas en Francia.  El gobierno francés invitó a los mejores soldados a unirse a la Legión Extranjera y continuar peleando contra los alemanes y Malinovsky aceptó.  Como suboficial, continuó luchando contra los alemanes hasta el final de la Primera Guerra Mundial.  Sin embargo, la mayoría de los soldados rusos comenzaron a soñar con regresar a casa, después de escuchar acerca de los acontecimientos revolucionarios.  Sin embargo, esto sólo pudo ser posible cuando en 1919 el gobierno francés finalmente cedió a las presiones del gobierno soviético.

El viaje de Rodion Malinovsky de regreso a casa fue largo.  En 1919, junto con tres de sus compañeros combatientes llegó al puerto de Vladivostok en el Lejano Oriente que en aquel momento estaba ocupado por las tropas japonesas.  Después de muchas dificultades y un largo camino, Malinovsky y sus compañeros llegaron a la ciudad siberiana de Omsk, donde inmediatamente se inscribieron en el Ejército Rojo como ametralladoristas.  Los oficiales de la 27ª División inmediatamente prestaron atención a las grandes habilidades en combate del novato.  Pronto se convirtió en el comandante de un escuadrón de ametralladoras.  La división tomó el control de ciudades muy importantes como Omsk y Novo-Nikolaievsk así como nudos ferroviarios claves en la zona.  Poco después de estas victorias Rodion contrajo fiebre maculosa, enfermedad causada por las garrapatas.  En 1920, cuando se recuperó, fue enviado a la escuela de comandantes júnior.  Después de la graduación fue puesto a cargo de un pelotón de ametralladoras en un batallón de infantería.  Luego fue ascendido a comandante de compañía y más tarde se hizo cargo del batallón.

En 1926 Malinovsky se afilió al Partido Comunista – era la condición principal para que cualquier oficial pudiera avanzar en el escalafón castrense.  En 1927, los superiores de Malinovsky lo recomendaron para cursar estudios en la Academia Militar de Frunze, donde se formaban los altos comandantes militares.  Fue muy meritorio para Malinovsky lograr hacer una carrera profesional en esa academia considerando que a sus 29 años de edad, nunca había tenido otra educación que la elemental.  Tres años más tarde – después de la graduación – se desempeñó en altos cargos en varias unidades hasta que fue nombrado Jefe de Estado Mayor en el 3º Cuerpo de Caballería bajo el mando de Semyon Timoshenko, el comandante favorito de Stalin.  En ese momento en el Ejército Rojo todavía se utilizaban las viejas tácticas de caballería en combate.  Pero Malinovsky demostró una gran capacidad de asimilar todas las innovaciones estratégicas más recientes en el arte militar y adaptarlos a su propio uso.

En 1936 estalló la Guerra Civil en España.  Malinovsky se ofreció para luchar contra los nacionalistas de derecha del General Francisco Franco quien estaba firmemente apoyado por sus aliados – los regímenes fascistas de Alemania e Italia.  Llegó a España en 1937.  Bajo el alias "Malino" él planeó y coordinó las actividades que le asestaron un fuerte golpe a las fuerzas franquistas.  Los más acertados fueron las operaciones cerca a Barcelona y Guadalajara.  Algunos historiadores dicen que esta misión española salvó la vida de Rodion Malinovsky – porque estando lejos de casa escapó de la purga de Stalin de los comandantes militares de alto rango en 1937.  Cuando Malinovsky regresó a Moscú un año más tarde fue galardonado con la Orden de Lenin y la Orden de la Bandera Roja – las más altas condecoraciones en la URSS.   Él dictó conferencias en la Academia Militar de Frunze – la institución donde se había graduado sólo ocho años antes.

Tres meses antes que la Unión Soviética fue arrastrada a la Segunda Guerra Mundial – en la primavera de 1941 – Malinovsky, ya era Mayor General, tomó el mando del 48º Cuerpo del Fusileros en el Distrito Militar de Odessa.  Estaba estacionado en la ciudad de Beltsy en Moldavia – cerca de la frontera con Rumania.  Allí fue donde prestaba servicio cuando Alemania atacó a lo largo de las fronteras occidentales de la Unión Soviética el 22 de junio de 1941.

Las fuerzas alemanas superaban enormemente en número y preparación a las tropas soviéticas.  Pero incluso bajo esas circunstancias Rodion Malinovsky demostró ser uno de los pocos generales soviéticos competentes que conocía bien las "reglas del juego".  Su 48º Cuerpo de Fusileros – se mantuvo durante varios días a la defensiva a lo largo de las orillas del río Prut – en la frontera con Rumania.  Pero los recursos de Malinovsky eran limitados y su regimiento tuvo que retirarse de la frontera en las zonas costeras en el sur de Ucrania.  Allí sus tropas fueron cercadas por los alemanes.  Malinovsky utilizó toda su habilidad para salir de la "trampa" – su unidad se mantuvo moviéndose hacia el este.  A pesar de las duras condiciones e incapacidad para detener las superiores fuerzas alemanas, Malinovsky logró presentar fiera resistencia en el sur y hacer peligrosos contraataques.  Su habilidad para escapar de los alemanes le ganó el respeto del Comandante Supremo.  Se le otorgó el rango de Teniente General.  En agosto de 1941, fue nombrado comandante del 6º Ejército y en diciembre fue designado comandante del Frente Sur.

Siendo imposible mantener las posiciones, incluso poco después de su ascenso, encontró la fuerza para desobedecer la orden de Stalin de no rendir las ciudades de Rostov del Don y Novocherkassk a los alemanes – la continuación de la lucha en esas condiciones significaba un sacrificio innecesario de las tropas.  Cuando Malinovsky fue convocado por Stalin a Moscú, se sentía resuelto y tranquilo; sin embargo su colega, el Mayor General Illarion Ivanovich Larin, se suicidó el 27 de enero de 1941 cuanto se enteró que Stalin le ordenaba presentarse en Moscú junto con Malinovsky.  Pero, Malinovsky no se amilanó, por el contrario sostuvo una dura conversación con Stalin exponiéndole las razones de su forma de proceder.  Sin más que decir Stalin le ordenó retirarse.   Después, Malinovsky recibió de Stalin la orden escrita nombrándolo comandante del 66º Ejército.  Técnicamente, la orden de Stalin fue un contratiempo, pero dadas las circunstancias fue también una "suerte" para Malinovsky pues su vida estuvo pendiendo de un hilo.  Pero, al mismo tiempo, Stalin personalmente le ordenó a un prometedor miembro del Partido Comunista llamado Nikita Khrushchev, quien más tarde se convertiría en líder soviético, "mantener una estrecha vigilancia sobre Malinovsky."

La ciudad de Stalingrado fue estratégicamente importante para ambos bandos y se convirtió en un lugar clave en la carrera de Malinovsky.  La misión principal de su 66º Ejército era mantener las posiciones al noreste de la ciudad.  Malinovsky también tenía unidades de tanques y artillería a su disposición.  En septiembre-octubre de 1942 las unidades del 66 Ejército, junto con los ejércitos 1º y 24º iniciaron una ofensiva heroica al norte de Stalingrado.  Se las arreglaron para detener al poderoso Sexto Ejército alemán que estaban tratando de cercar la ciudad.

En octubre de 1942 Rodion Malinovsky fue designado Comandante del Frente Voronezh, a 500 km al noroeste de Stalingrado.  Luego fue enviado a la ciudad de Tambov – donde formó el 2º Ejército de Guardias.  La misión de la unidad sería destruir las tropas alemanas cerca de Stalingrado.  El General Serguéi Biriuzov se convirtió en jefe de Malinovsky.  Esta fue la primera de muchas operaciones exitosas realizados por esos dos oficiales.

La campaña del 2º Ejército de Guardias es una de las más brillantes de la Segunda Guerra Mundial.  La ofensiva comenzó en el punto más crítico de la guerra.  Los comandantes alemanes enviaron sus mejores unidades de tanques del Grupo de Ejército del Don para ayudar a sus tropas cercadas cerca de Stalingrado.  Cuando se encontraban cerca de sus líneas fueron recibidos con fuego pesado de los regimientos de Malinovsky – con la ayuda de tanques y artillería el 2º Ejército de Guardias detuvo el avance de las unidades alemanas, quienes perdieron la oportunidad de completar el cerco de Stalingrado.  En diciembre de 1942 las unidades de Malinovsky – junto con los ejércitos 5º y 51º, destruyeron al Grupo de Ejércitos del General Erich von Manstein.  Ni las severas heladas, ni la feroz resistencia de los alemanes pudo impedir que Malinovsky lograra los objetivos.

Después de la batalla de Stalingrado, Stalin transfirió al experimentado general a posiciones donde su talento al mando era muy necesaria.  En febrero de 1943 Malinovsky nuevamente tomó el mando del Frente Sur como lo hizo en 1941.  En marzo Stalin lo ascendió al rango de General del Ejército y le dio el mando del Frente del Sudoeste, que más tarde sería renombrado 3º Frente Ucraniano.  Malinovsky se quedó en el cargo hasta mayo de 1944.  Expulsó a las tropas alemanas del este de Ucrania, una zona rica en carbón y otros recursos minerales.  También una vez más mostró su habilidad tomando decisiones inusuales que resultaron ser devastadoras para sus oponentes.  Cuando su frente suroeste se fue apoderando de la ciudad ucraniana de Zaporozhye en octubre de 1943, Rodion Malinovsky llevó a cabo un ataque nocturno masivo durante la noche utilizando tres ejércitos y dos cuerpos – nunca se había hecho antes nada igual.

Como comandante del 3º Frente Ucraniano rompió las líneas alemanas cerca a las localidades de Melitopol y Nikopol, cruzó el río Bug Meridional y liberó a su ciudad natal de Odessa.  Malinovsky logró aislar a las fuerzas alemanas en la península de Crimea.  Por estos hechos heroicos Malinovsky recibió el título de Héroe de la Unión Soviética.

En mayo de 1944 Rodion Malinovsky tomó el mando del 2º Frente Ucraniano del Mariscal Ivan Konev.  Su misión fue ejecutar la operación de Yassy y Chisinau que uniría a las fuerzas de los 2º y 3º frentes ucranianos, la flota del Mar Negro y la Flotilla del río Danubio.  Las acciones exitosas de todas estas fuerzas desde el 20 al 29 de agosto condujeron a la rendición de Rumanía y Bulgaria.  Cambió completamente la situación en el sur a favor de la Unión Soviética.  El 13 de septiembre de 1944, le concedieron el título de Mariscal de la Unión Soviética.  Justo después de esto, Malinovsky volvió al frente para completar la destrucción del Grupo De Ejércitos Sur.  En octubre de 1944 sus tropas estaban muy cerca de la capital húngara de Budapest.

En 1944 Rodion Malinovsky escapó ileso en otro impasse con Stalin.  El Comandante Supremo quería que Malinovsky capturara Budapest al 7 de noviembre – fecha aniversario de la revolución bolchevique.  Malinovsky analizó la situación y pensó que no era posible.  Sin embargo, Stalin insistió en su pedido y Malinovsky tuvo que obedecer.  Esta campaña ofensiva fue una de las más dramáticas en la historia de la Segunda Guerra Mundial – los soldados lucharon ferozmente casa por casa debido a la fuerte resistencia de las formaciones húngaras.  Las pérdidas del Ejército Rojo fueron muy altas.  En lugar de los cinco días exigidos por Stalin, la campaña duró 108 días.  Sólo fue posible capturar Budapest en febrero de 1945.  En esa oportunidad Stalin tampoco tomó represalias contra Malinovsky.

Malinovsky continuó su ofensiva contra Hungría y Eslovaquia hasta llegar a la capital austriaca.  Se las arregló para liberar a Viena el 04 de abril de 1945.  Estas victorias marcaron la supremacía de las tropas soviéticas en Europa Central.  La campaña europea para Malinovsky terminó después de que liberó la ciudad Checa de Brno, donde se reunió con las fuerzas aliadas estadounidenses.

Pero la Segunda Guerra Mundial no estaba terminada para Malinovsky después de que Alemania firmó la rendición incondicional el 08 de mayo de 1945.  Pese al Tratado de No Agresión entre la URSS y Japón, Stalin envió las tropas del Segundo Frente Ucraniano a Chiuna; formaron el frente Trans-Baikal.  Y fue Rodion Malinovsky quien condujo la última campaña ofensiva de la guerra.  Su primer paso fue invadir Manchuria en el noreste chino.  Era el último bastión del ejército japonés de Kwantung.  El 02 de septiembre de 1945, por Orden del Emperador, Japón firmó el acta de rendición – este evento marcó el final de la Segunda Guerra Mundial.

Por la ofensiva en China, Rodion Malinovsky fue galardonado con el título de Héroe de la Unión Soviética por segunda vez.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Malinovsky permaneció en el lejano Oriente al mando de las fuerzas militares en esa área por más de 10 años.  También estuvo a cargo de la asesoría militar de la Unión Soviética a Corea del Norte durante el conflicto militar en la península de Corea con Estados Unidos de 1950 a 1953.  Después de la muerte de Stalin, Malinovsky fue llamado a Moscú por el nuevo líder del partido comunista, Nikita Khrushchev.  En 1956 fue nombrado Viceministro de Defensa y un año más tarde, asumió el cargo de su predecesor, Georgy Zhukov.

Después de su nombramiento Malinovsky hizo lo mejor que pudo para reforzar el poderío militar de la URSS.  No fue partidario del uso de la fuerza nuclear para ganar la guerra mundial; más bien Malinovsky creía en el desarrollo equilibrado de las fuerzas convencionales.  Trató de aferrarse a esa estrategia incluso durante la Crisis de los Mísiles Cubanos en 1962, cuando la URSS y Estados Unidos estuvieron al borde de la guerra nuclear.

Muchos recuerdan a Malinovsky como un general muy delicado.  En todo momento mostró el mayor grado de respeto por sus subordinados.  Siempre se mostraba tranquilo y amable.  Según las palabras de Francisco Ciutat de Miguel – jefe de personal del Frente Norte durante la Guerra Civil en España: "El Coronel Malino me dio no sólo lecciones de valor militar – sino también lecciones de ser delicado.  Gracias a él me di cuenta de que un comandante no sólo debe ser inteligente – también debe tener un buen corazón."

Rodion Malinovsky hablaba con fluidez francés, alemán y castellano.  Lenguas que aprendió en los países que en lo que luchó.  Otra característica de Malinovsky fue su amor por los libros.  Leyó las obras de filósofos franceses, así como a Cervantes y Heine en la versión original.  Periodistas y escritores fueron siempre gratamente sorprendidos cuando Malinovsky citaba a Pascal, Michel de Montaigne, François de La Rochefoucauld y otros filósofos y escritores.  Ningún otro comandante soviético podía jactarse de hacer eso.

Ahora se sabe que después de la Segunda Guerra Mundial muchos comandantes soviéticos llevaron desde Europa a la URSS muchos trofeos, incluyendo automóviles, alfombras, instrumentos musicales, lienzos etc.  Para todo eso uno necesita tener un vagón de ferrocarril que sólo los altos generales podrían pagar.  Algunos testigos dijeron que Georgy Zhukov, uno de los más prominentes mariscales de la Segunda Guerra Mundial, era uno de tales "coleccionistas".  Pero nada de eso ha sido mencionado alguna vez acerca de Rodion Malinovsky que no se llevó ningún trofeo a su casa.  Se le consideraba el más modesto y justo de todos los comandantes militares soviéticos.

Rodion Yakovlevich Malinovsky nunca se retiró de la vida militar.  Murió el 31 de marzo de 1967 en el cargo de Ministro de Defensa.  Fue honrado con un funeral de Estado en el Muro del Kremlin.  Incluso después del colapso de la Unión Soviética, Malinovsky todavía es considerado como uno de los Ministros de Defensa más experimentados y profesionales que ha tenido el país.


Bibliografía

Who's Who in Russia since 1900 (Routledge Who's Who S) -
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Some Thoughts on the Development of the Soviet Army Tank Troop -
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Finale; a Retrospective Review of Imperialist Japans Defeat in 1945. [Translated from the Russian by David Skvirsky] -
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The Organization and Order of Battle of Militaries in World War II: Volume V - Book B Union of Soviet Socialist Republics -
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Publicado: 27 junio/2014